El éxito financiero de Coca-Cola en 2025, evidenciado por ingresos netos de 12.5 mil millones de dólares en el tercer trimestre, confirma un cambio estratégico: la rentabilidad ya no se basa solo en el volumen, sino en vender mejor, priorizando el tamaño, el valor percibido y la salud.
La compañía ha articulado su nueva fórmula de crecimiento en tres ejes principales: las mini latas, la expansión de sus productos sin azúcar y la apuesta por empaques premium.
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La Nueva Fórmula Ganadora de Coca-Cola
Las mini latas de 7.5 onzas, con precios menores a 2 dólares en mercados como Estados Unidos, han sido una jugada clave. Este formato permite a Coca-Cola:
- Retener al consumidor: Ofrece una opción más accesible en contextos inflacionarios.
- Control de porciones: Se alinea con la tendencia de consumo moderado y menor ingesta calórica.
- Aumentar el margen: A pesar de ser más pequeñas, han contribuido a que el margen operativo global se mantenga en 32% y el precio/mix aumente un 6%.
Simultáneamente, la marca capitaliza un público de mayor poder adquisitivo con botellas premium y bebidas funcionales como Fairlife y Powerade, logrando equilibrar el mix de ingresos.
El Auge del Cero Azúcar
Coca-Cola Zero Sugar se consolidó en 2025 como el producto de mayor crecimiento en el portafolio global, impulsado por una mayor conciencia de salud de los consumidores. Este crecimiento se notó particularmente en Europa, Medio Oriente, África y Asia, donde la compañía expandió otras versiones zero sugar como Minute Maid. La marca incluso planea lanzar una presentación más pequeña de Coca-Cola Zero en México, como parte de sus compromisos fiscales.
El director financiero, John Murphy, señaló que el uso de edulcorantes ha pasado de ser una opción marginal a un eje de innovación, abriendo nuevos nichos de mercado sin canibalizar significativamente a la Coca-Cola tradicional.
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Pese al crecimiento en volumen global (1%) y el éxito regional en Europa y Norteamérica (con valor al alza), la compañía enfrenta retos, como la creciente competencia local en mercados clave como India y China. Además, la marca trabajó en la recuperación de la Coca-Cola clásica tras un boicot que afectó temporalmente su desempeño en comunidades latinas de Estados Unidos.
De cara a 2026, Coca-Cola proyecta un crecimiento orgánico de entre 5% y 6% en ingresos. La estrategia seguirá enfocada en la expansión de formatos pequeños, la innovación en empaques de alto valor y el crecimiento continuo de sus líneas sin azúcar y marcas premium regionales.

