Preocupación en Uruguay por la pérdida de carga hacia el puerto de Buenos Aires
La competitividad portuaria en el Río de la Plata atraviesa un momento de fuertes cambios que está impactando directamente en el comercio exterior uruguayo. En los últimos meses, el puerto de Buenos Aires ha reforzado su atractivo para las principales navieras internacionales, captando volúmenes de carga que históricamente pasaban por el puerto de Montevideo.
Este fenómeno no es nuevo, pero se ha consolidado en el último año gracias a una combinación de tarifas portuarias más bajas, alta eficiencia operativa y una oferta de servicios en expansión. Como resultado, importantes líneas marítimas han comenzado a omitir Montevideo en sus rutas regulares, lo que genera preocupación en el sector logístico y en las autoridades uruguayas.
EL AVANCE DE BUENOS AIRES Y LA RECONFIGURACIÓN DE RUTAS
El arco portuario que va de Zárate a La Plata se ha convertido en un polo logístico estratégico para Sudamérica. Las terminales privadas que operan en este corredor ofrecen costos operativos más competitivos que sus pares regionales, algo que resulta decisivo para las navieras. En palabras sencillas: las empresas marítimas no operan por patriotismo, sino por rentabilidad.
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Durante la feria Intermodal South America en San Pablo, uno de los eventos logísticos más relevantes del continente, quedó claro que Buenos Aires posee las tarifas más bajas de la región, sumando además un nivel de eficiencia que permite optimizar tiempos y reducir demoras. Estas condiciones han hecho que sea elegido como puerto hub del Río de la Plata, desplazando gradualmente a Montevideo de ese rol.
ALERTA DEL SECTOR LOGÍSTICO URUGUAYO
La Asociación Uruguaya de Agentes de Carga (Audaca) emitió un comunicado que encendió las alarmas: varias navieras de peso, entre ellas MSC, Hapag-Lloyd, ZIM, Maersk, COSCO y Log-In, han modificado sus itinerarios para dejar fuera al puerto de Montevideo.
Esta decisión implica la reconfiguración de las rutas de importación y exportación, lo que repercute directamente en el comercio exterior de Uruguay. Menos recaladas significan menos oportunidades de conexión, tiempos más largos para mover la carga y, potencialmente, mayores costos para importadores y exportadores locales.
RESPUESTA POLÍTICA Y EMPRESARIAL
El impacto del cambio de rutas llegó hasta el propio presidente uruguayo, Yamandú Orsi, quien llamó a fortalecer el sistema portuario nacional y prestar especial atención a la hidrovía con Argentina. Por su parte, Jorge Gandini, presidente de la Administración Nacional de Puertos (ANP), reconoció que la situación podría revertirse, aunque sin detallar medidas concretas ni plazos para hacerlo.
Desde el sector privado, Terminal Cuenca del Plata (TCP) —operadora de la terminal de contenedores de Montevideo— explicó que, en muchos casos, las omisiones se deben a factores climáticos y congestión en puertos de Brasil, Argentina y Europa del Norte, lo que obliga a las navieras a simplificar itinerarios para cumplir con los tiempos. Sin embargo, persiste la duda de por qué, frente a esas contingencias, Buenos Aires sigue siendo priorizado frente a Montevideo.
CIFRAS QUE MARCAN UNA TENDENCIA
El cambio en las preferencias de las navieras no es anecdótico; las cifras muestran una tendencia firme:
Más del 80% de la carga paraguaya —unos 140.000 TEUs— que antes hacía trasbordo en Montevideo, ahora pasa por Buenos Aires.
Según el Centro de Armadores Fluviales y Marítimos (Cafym), en 2024, el 80% de los más de 180.000 TEUs del comercio exterior paraguayo operó en el puerto argentino.
En el primer cuatrimestre de 2025, el arco portuario Zárate–La Plata movilizó 377.960 TEUs, un 57% más que en el mismo período de 2024.
El número de recaladas semanales pasó de 13 en 2024 a 16 en 2025, fortaleciendo la conectividad internacional.
Estos datos revelan que no se trata de un simple cambio coyuntural, sino de un reposicionamiento estratégico de Buenos Aires como epicentro del tráfico internacional en el Cono Sur.
FACTORES CLAVE DEL ÉXITO DE BUENOS AIRES
Varios elementos explican el crecimiento del puerto argentino:
Eficiencia operativa: capacidad para manejar grandes volúmenes con rapidez y menos demoras.
Costos competitivos: tarifas más bajas que las de Montevideo y otros puertos regionales.
Mayor conectividad: aumento en la cantidad de servicios y rutas internacionales.
Infraestructura privada diversificada: las terminales del arco Zárate–La Plata han invertido en modernización y ampliación de capacidades.
Este conjunto de ventajas crea un círculo virtuoso: más eficiencia atrae más navieras, lo que incrementa el volumen y permite seguir optimizando costos.
RIESGOS PARA URUGUAY
Para Uruguay, la pérdida de protagonismo portuario tiene consecuencias económicas y estratégicas:
Menor ingreso de divisas por servicios logísticos y portuarios.
Reducción de empleos en actividades vinculadas a la operativa de contenedores.
Pérdida de influencia regional como hub logístico.
Si bien Montevideo mantiene ventajas como la seguridad jurídica, la estabilidad política y la profundidad de su canal de acceso, estas parecen no ser suficientes para compensar la diferencia en costos y eficiencia frente a Buenos Aires.
¿QUÉ PODRÍA HACER URUGUAY?
Expertos del sector sugieren varias líneas de acción para revertir la tendencia:
Revisión de tarifas portuarias para mejorar la competitividad.
Inversiones en infraestructura que permitan reducir tiempos de espera y mejorar la capacidad de carga y descarga.
Promoción internacional del puerto de Montevideo como alternativa confiable y eficiente.
Coordinación con países vecinos para optimizar la hidrovía y facilitar el tránsito de mercancías.
La experiencia de Buenos Aires muestra que un plan estratégico integral, sumado a tarifas competitivas, puede modificar el mapa logístico regional en pocos años.
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El comercio exterior es extremadamente sensible a cambios en costos y eficiencia. Por eso, cuando un puerto ofrece mejores condiciones, las navieras ajustan rápidamente sus rutas, incluso si eso implica alterar relaciones comerciales históricas.
Montevideo enfrenta ahora el desafío de adaptarse a un entorno más competitivo y de responder con medidas concretas que permitan recuperar parte de la carga perdida. De lo contrario, corre el riesgo de ver consolidada la posición de Buenos Aires como principal puerto hub del Río de la Plata en los próximos años.

