El registro de marcas en Perú mostró un crecimiento significativo durante 2025, consolidándose como un indicador clave del dinamismo emprendedor y del avance hacia una mayor formalización empresarial. Según cifras del Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi), entre enero y diciembre del año pasado se otorgaron 44.771 registros de marcas, lo que representó un incremento de 22,94% en comparación con las 36.416 concedidas en 2024.
Este aumento no solo refleja una mayor actividad económica, sino también un creciente interés por parte de emprendedores y empresarios en proteger sus signos distintivos, fortalecer su posicionamiento en el mercado y competir en mejores condiciones dentro de la economía formal.
La marca como activo estratégico para los negocios
En un entorno cada vez más competitivo, la marca se ha convertido en un activo fundamental para las empresas. Registrar un nombre, logotipo o signo distintivo permite diferenciar productos y servicios, generar confianza en los consumidores y proteger la identidad comercial frente a usos indebidos.
El crecimiento del registro de marcas en Perú evidencia que cada vez más negocios comprenden la importancia de este instrumento no solo como una formalidad legal, sino como una herramienta estratégica para consolidar su presencia en el mercado y proyectarse a largo plazo.
Predominio del emprendimiento nacional
Uno de los datos más relevantes del reporte del Indecopi es el marcado protagonismo de los emprendedores peruanos. Durante 2025, se concedieron 31.838 solicitudes de origen nacional, cifra que superó ampliamente a las 12.933 presentadas por solicitantes extranjeros.
Esta diferencia representa una brecha de 146,18% a favor del emprendimiento nacional, lo que confirma que el interés por proteger marcas está liderado por empresas y negocios locales que buscan crecer, formalizarse y competir de manera más sólida dentro del país.
Formalización y competitividad en el mercado interno
El mayor número de registros de marcas nacionales está estrechamente vinculado con los esfuerzos de formalización empresarial. Al registrar una marca, los emprendedores no solo protegen su identidad comercial, sino que también acceden a mejores oportunidades de financiamiento, alianzas comerciales y expansión a nuevos mercados.
Vea también: Economía peruana apunta a crecimiento sostenido 2026
Este proceso fortalece la competitividad del mercado interno, fomenta prácticas empresariales más ordenadas y contribuye a generar un entorno económico más transparente y confiable.
Sectores con mayor dinamismo en el registro de marcas
El análisis por sectores muestra cuáles son las actividades económicas que lideraron el crecimiento del registro de marcas en Perú durante 2025. Entre los rubros con mayor número de registros destacan los productos alimenticios, con 4.811 marcas, reflejando la vitalidad de la industria alimentaria y su constante renovación.
Le siguieron el sector farmacéutico, con 3.792 registros, y el de educación y entretenimiento, que alcanzó 3.768. Estos resultados evidencian un mercado activo tanto en bienes de consumo esencial como en servicios vinculados al desarrollo personal y al ocio.
Publicidad, moda y tecnología también destacan
Otros sectores que mostraron un alto dinamismo fueron el de publicidad y gestión de negocios comerciales, con 3.599 marcas registradas, y el de prendas de vestir, que sumó 2.600 registros. Ambos rubros se caracterizan por una alta competencia y la necesidad constante de diferenciación.
Asimismo, los productos informáticos alcanzaron 2.328 registros, lo que refleja el crecimiento de soluciones tecnológicas y digitales, mientras que los servicios de restaurantes contabilizaron 1.998 marcas, impulsados por la diversidad de propuestas gastronómicas y la expansión de nuevos formatos de consumo.
Apoyo a las micro y pequeñas empresas
Dentro del total de registros otorgados en 2025, 1.631 correspondieron a micro y pequeñas empresas (mypes) que accedieron a un descuento del 25% en la tasa administrativa para tramitar sus solicitudes ante el Indecopi.
Esta medida forma parte de las políticas impulsadas por el Estado para promover la formalización y fortalecer la competitividad de un sector que representa una parte fundamental de la economía peruana. Facilitar el acceso al registro de marcas permite que más mypes protejan su identidad y compitan en igualdad de condiciones.
El rol de las marcas colectivas
Además de las marcas individuales, el Indecopi también promovió el uso de marcas colectivas como una herramienta de desarrollo productivo y comercial. A través de la Dirección de Signos Distintivos, en 2025 se otorgaron 1.229 marcas colectivas, tramitadas de manera gratuita.
Estas marcas benefician a asociaciones y organizaciones productivas de todo el país, permitiéndoles identificar productos con un origen común, fortalecer su identidad comercial y mejorar su posicionamiento en el mercado.
Identidad, origen y valor agregado
Las marcas colectivas cumplen un rol clave en la valorización de productos regionales y tradicionales. Al compartir un signo distintivo, los productores pueden transmitir atributos como calidad, origen geográfico y métodos de producción, generando mayor confianza entre los consumidores.
Este tipo de registro resulta especialmente relevante para sectores como la agricultura, la artesanía y la agroindustria, donde la identidad colectiva puede convertirse en una ventaja competitiva frente a productos genéricos.
Tendencias que explican el crecimiento
El incremento del registro de marcas en Perú responde a múltiples factores. Entre ellos, destacan una mayor difusión de la importancia de la propiedad intelectual, el crecimiento del emprendimiento digital y el uso de plataformas en línea para realizar trámites de manera más ágil.
Además, la competencia en el mercado ha llevado a que los negocios busquen proteger sus nombres y evitar conflictos legales, especialmente en un contexto donde la visibilidad digital expone a las marcas a un público más amplio.
Digitalización de los servicios y acceso simplificado
Otro elemento que ha contribuido al aumento de registros es la simplificación de los procesos administrativos. Los emprendedores pueden realizar el trámite de registro de marca de forma virtual, lo que reduce tiempos, costos y barreras de acceso.
Esta digitalización ha permitido que más personas, incluso fuera de las grandes ciudades, puedan proteger sus signos distintivos y acceder a los beneficios de la propiedad intelectual.
Impacto en el desarrollo económico
El crecimiento sostenido del registro de marcas tiene un impacto directo en el desarrollo económico del país. Las marcas registradas fomentan la innovación, promueven la competencia leal y fortalecen la confianza de los consumidores.
Asimismo, un mayor número de marcas formales contribuye a generar estadísticas más claras sobre la actividad empresarial, lo que facilita la formulación de políticas públicas orientadas al fortalecimiento del ecosistema emprendedor.
Retos pendientes en propiedad intelectual
A pesar de los avances, aún existen desafíos importantes. Muchos emprendedores desconocen los alcances del registro de marcas o lo perciben como un trámite secundario. Seguir impulsando campañas de información y capacitación será clave para ampliar la cultura de la propiedad intelectual en el país.
También resulta fundamental fortalecer la vigilancia y el respeto por los derechos marcarios, evitando el uso indebido de signos registrados y protegiendo a quienes apuestan por la formalidad.
Perspectivas para los próximos años
Las cifras de 2025 sugieren que el interés por registrar marcas continuará en aumento, especialmente a medida que más negocios digitales, emprendimientos creativos y propuestas innovadoras ingresen al mercado.
Si se mantienen los incentivos, la digitalización de los servicios y el acompañamiento a las mypes, el registro de marcas en Perú seguirá consolidándose como un pilar para el crecimiento empresarial y la competitividad.
Conclusión
El aumento de casi 23% en el registro de marcas en Perú durante 2025 confirma una tendencia positiva hacia la formalización y la protección de la identidad comercial. El liderazgo del emprendimiento nacional, el dinamismo sectorial y las medidas de apoyo a las mypes reflejan un ecosistema empresarial en evolución.
Registrar una marca ya no es solo un requisito legal, sino una decisión estratégica que permite a los negocios crecer, diferenciarse y competir de manera sostenible en un mercado cada vez más exigente.


