Las exportaciones de bebidas alcohólicas peruanas mostraron un desempeño positivo durante 2025, consolidando una tendencia de crecimiento que refleja el mayor posicionamiento de estos productos en los mercados internacionales. Entre enero y octubre del año pasado, los envíos al exterior aumentaron 10% en comparación con el mismo periodo del año anterior, según cifras de la Asociación de Exportadores (ADEX).
Este avance estuvo impulsado principalmente por el pisco, emblema de la producción nacional, así como por el buen desempeño del ron y otros aguardientes. A ello se sumó una estrategia orientada a diversificar destinos, lo que permitió reducir la dependencia de unos pocos mercados y ampliar la presencia de las bebidas peruanas en regiones cada vez más lejanas.
Un sector que consolida su presencia internacional
Durante los primeros diez meses de 2025, las exportaciones de vino y bebidas espirituosas alcanzaron un valor total de US$ 13 millones 656 mil, cifra que refleja un mayor dinamismo del sector. Este resultado responde tanto a una mejora en la demanda externa como al trabajo de posicionamiento realizado por productores y exportadores peruanos.
El desempeño positivo se explica, en gran medida, por la capacidad del sector para adaptarse a las exigencias de los consumidores internacionales, apostando por la calidad, el origen y la diferenciación como ejes centrales de su propuesta de valor.
El pisco como principal motor del crecimiento
El pisco se mantuvo como el producto líder dentro de las exportaciones de bebidas alcohólicas peruanas. Entre enero y octubre de 2025, los envíos de la bebida bandera sumaron US$ 8 millones 71 mil, lo que representó un crecimiento de 12% frente al mismo periodo del año previo.
Estados Unidos continuó siendo el principal destino del pisco peruano, consolidándose como un mercado estratégico para la categoría. Le siguieron países europeos como España y Países Bajos, así como Japón, un mercado que ha mostrado un interés sostenido por productos con denominación de origen y alto valor cultural.
Expansión hacia mercados no tradicionales
Uno de los aspectos más relevantes del desempeño del pisco en 2025 fue la ampliación de su presencia en mercados considerados no tradicionales. Durante el periodo analizado, la bebida peruana llegó a destinos más lejanos como Emiratos Árabes Unidos, Taiwán, Suiza, Hong Kong, Corea del Sur y Nueva Zelanda.
Esta diversificación geográfica es clave para la sostenibilidad del crecimiento exportador, ya que permite reducir la vulnerabilidad frente a cambios en la demanda de mercados específicos y abre oportunidades para posicionar el pisco como un destilado premium a nivel global.
La importancia de proteger la denominación de origen
En paralelo al crecimiento de los envíos, el sector enfrenta desafíos importantes relacionados con la protección de la autenticidad del pisco. Claudia Solano Oré, gerenta de Agroexportaciones de ADEX, ha señalado la necesidad de reforzar los mecanismos de fiscalización para evitar falsificaciones y el uso indebido de la Denominación de Origen.
La protección del pisco no solo es un tema comercial, sino también una cuestión de identidad y competencia leal. Las prácticas informales y la falsificación afectan directamente al mercado formal, erosionan la confianza del consumidor y debilitan el posicionamiento internacional del producto.
Diversificación como estrategia de largo plazo
Además de fortalecer los controles, desde el sector exportador se insiste en la importancia de continuar abriendo nuevos destinos. Reducir la dependencia de pocos compradores es un objetivo clave para sostener el crecimiento de las exportaciones de bebidas alcohólicas peruanas en el mediano y largo plazo.
Vea también: Economía peruana apunta a crecimiento sostenido 2026
La diversificación de mercados permite distribuir riesgos, aprovechar nichos específicos y adaptar la oferta a las preferencias de distintos tipos de consumidores, desde aquellos que buscan productos tradicionales hasta quienes valoran propuestas innovadoras y de origen.
Desempeño de otros aguardientes
Más allá del pisco, otros aguardientes peruanos también mostraron resultados positivos durante 2025. Las exportaciones de este grupo de productos alcanzaron US$ 2 millones 759 mil, lo que representó un crecimiento de 8,3% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Entre los principales destinos de estos aguardientes se encontraron Chile, España, Países Bajos, Japón y Reino Unido, además de mercados como Estados Unidos, Suiza y Australia. Esta dispersión geográfica evidencia el potencial de estos productos para competir en distintos contextos culturales y comerciales.
El ron consolida su crecimiento
El ron peruano fue otro de los productos destacados dentro de las exportaciones de bebidas alcohólicas. Entre enero y octubre de 2025, los envíos sumaron US$ 1 millón 834 mil, lo que significó un incremento de 18%, uno de los crecimientos más altos del sector.
Colombia se posicionó como el principal destino del ron peruano, concentrando el 62% de los envíos, equivalentes a US$ 1 millón 133 mil. A este mercado le siguieron Países Bajos, Ecuador, Estados Unidos, Alemania y Estonia, lo que demuestra una creciente aceptación del producto en distintas regiones.
Evolución de las exportaciones de vino
El vino peruano también aportó al desempeño positivo del sector, aunque en menor escala. Durante el periodo analizado, las exportaciones alcanzaron US$ 991 mil 382. Estados Unidos, Francia y Japón concentraron conjuntamente el 79% del total exportado.
Además de estos mercados, el vino peruano llegó a otros destinos como Reino Unido, Tailandia, Suiza, Alemania, España, Canadá y Países Bajos. Si bien los volúmenes aún son modestos, la presencia en mercados exigentes abre oportunidades para fortalecer la categoría en el futuro.
Posicionamiento internacional y valor de marca
El crecimiento de las exportaciones de bebidas alcohólicas peruanas refleja un mejor posicionamiento de estos productos en el exterior. El pisco continúa siendo el principal embajador, pero el avance del ron y otros aguardientes demuestra que el portafolio exportador se está ampliando.
Este proceso va de la mano con el fortalecimiento de la marca país, ya que las bebidas alcohólicas no solo representan una oportunidad comercial, sino también un vehículo para difundir la identidad cultural del Perú en el mundo.
Desafíos pendientes para el sector
Pese a los resultados positivos, el sector enfrenta desafíos importantes. Proteger la denominación de origen del pisco, combatir la informalidad y asegurar estándares de calidad homogéneos son aspectos clave para sostener el crecimiento.
Asimismo, la diversificación de mercados debe complementarse con una estrategia que fortalezca el consumo interno, permitiendo que los productores cuenten con una base sólida que respalde su expansión internacional.
Consumo interno y sostenibilidad del crecimiento
El fortalecimiento del mercado interno puede contribuir a generar mayor estabilidad para el sector. Un mayor consumo local, acompañado de campañas de valorización del producto y educación del consumidor, ayuda a construir una base de demanda que amortigüe las fluctuaciones del comercio exterior.
Al mismo tiempo, el desarrollo de capacidades productivas y logísticas resulta fundamental para responder de manera eficiente a la demanda internacional sin comprometer la calidad.
Perspectivas para las bebidas alcohólicas peruanas
De cara a los próximos años, las perspectivas para las exportaciones de bebidas alcohólicas peruanas son favorables, siempre que se mantenga el enfoque en la calidad, la autenticidad y la diversificación. El interés por productos con historia, origen y procesos artesanales sigue creciendo en los mercados internacionales.
Aprovechar esta tendencia requerirá una coordinación estrecha entre productores, exportadores y autoridades, con el fin de consolidar un crecimiento sostenible y competitivo.
El crecimiento de 10% registrado en 2025 confirma que las exportaciones de bebidas alcohólicas peruanas atraviesan un momento positivo. El pisco lidera este avance, respaldado por el buen desempeño del ron, otros aguardientes y el vino, así como por una estrategia orientada a ampliar mercados.
No obstante, el desafío no se limita a vender más, sino a proteger la autenticidad de los productos, fortalecer la denominación de origen, diversificar destinos y construir una estrategia integral que permita sostener el progreso y reforzar el valor de la marca Perú en el mundo.


