Proyecciones económicas anticipan un 2026 de recuperación gradual
Las perspectivas para la economía peruana en 2026 muestran un escenario de crecimiento moderado, pero sostenido, respaldado por una combinación de factores internos y externos. Diversos análisis recogidos por la revista Forbes coinciden en que el Producto Bruto Interno (PBI) del país podría expandirse en un rango que va desde el 2,6% hasta el 3,6%, reflejando una recuperación progresiva tras años de volatilidad.
Estas estimaciones se basan en proyecciones elaboradas por ocho instituciones financieras, tanto locales como internacionales, que destacan el rol del consumo privado, la reactivación de la inversión y la estabilidad macroeconómica como principales motores del crecimiento económico del Perú en 2026.
Un contexto de mayor estabilidad macroeconómica
Uno de los elementos que respalda estas proyecciones es la relativa estabilidad de los principales indicadores macroeconómicos. La inflación controlada, una política monetaria menos restrictiva y un mercado laboral que muestra señales de recuperación configuran un entorno más favorable para la actividad económica.
A ello se suma un escenario externo que, pese a la incertidumbre global, mantiene precios atractivos para los principales commodities de exportación del Perú, especialmente los metales, lo que contribuye a sostener el ingreso de divisas y la confianza de los inversionistas.
El consumo privado como principal motor
El fortalecimiento del consumo privado aparece de forma transversal en las proyecciones de las distintas entidades. Tras un periodo marcado por la cautela de los hogares, se espera que la mejora en el empleo, el acceso al crédito y la reducción de presiones inflacionarias impulsen un mayor dinamismo del gasto.
Este repunte del consumo tendría un impacto directo en sectores clave como comercio, servicios y construcción, actividades que concentran una alta proporción del empleo urbano y que juegan un rol central en la reactivación económica.
Scotiabank: impulso desde sectores no primarios
Scotiabank Perú proyecta que la economía crecerá alrededor de 3,2% en 2026. Esta estimación se apoya en la recuperación del consumo privado y en el buen desempeño esperado de los sectores comercio, servicios y construcción.
La entidad destaca que este crecimiento se daría en un contexto de inflación baja, que se ubicaría cerca del 2,2%, junto con una reducción progresiva de la tasa de referencia del Banco Central. Estos factores, sumados a la estabilidad del mercado laboral, contribuirían a mejorar el poder adquisitivo de los hogares y a dinamizar la actividad económica.
BBVA: protagonismo de la demanda interna
Desde la perspectiva del BBVA, el crecimiento del PBI peruano alcanzaría el 3,1% en 2026. La entidad subraya que este desempeño estaría impulsado principalmente por las actividades no primarias y por el fortalecimiento de la demanda interna.
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El banco también proyecta que el tipo de cambio cerraría el año en un rango de entre 3,35 y 3,45 soles por dólar, asumiendo un escenario político sin alteraciones significativas que afecten la confianza del mercado. Esta estabilidad cambiaria sería clave para contener presiones inflacionarias y favorecer la planificación empresarial.
BCP: escenario base y potencial de aceleración
El Área de Estudios Económicos del Banco de Crédito del Perú (BCP) plantea un rango de crecimiento de entre 3,2% y 3,5% para el 2026. No obstante, señala que la economía podría acercarse al 4% si se mantienen elevados los precios de los commodities y si el proceso electoral no genera shocks negativos en las expectativas de los agentes económicos.
En este escenario, el tipo de cambio promediaría alrededor de 3,4 soles por dólar, reflejando un equilibrio entre los flujos externos y la demanda interna de divisas. El BCP resalta que la confianza empresarial será un factor determinante para materializar este mayor dinamismo.
Proyecciones de organismos internacionales
Las estimaciones de crecimiento también han sido respaldadas por organismos multilaterales, aunque con un enfoque más conservador. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) proyecta que la economía peruana crecería alrededor de 2,8% en 2026.
Si bien la OCDE reconoce la existencia de una elevada incertidumbre tanto a nivel interno como externo, destaca que la baja inflación, los altos precios del cobre y el avance de proyectos de infraestructura actuarían como factores de soporte para el consumo y la inversión.
BCRP: inversión privada en recuperación
El Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) mantiene una proyección de crecimiento del PBI de 3,3% para 2026. Esta estimación se sustenta en una mayor demanda interna y en un crecimiento cercano al 5% de la inversión privada.
Según el ente emisor, la mejora en las expectativas empresariales y la normalización de las condiciones financieras favorecerían la ejecución de proyectos de inversión, especialmente en sectores vinculados a infraestructura, minería y servicios.
FMI y Banco Mundial: visión prudente
Desde una óptica más cautelosa, el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima que el crecimiento económico del Perú en 2026 sería de alrededor del 2,7%. Por su parte, el Banco Mundial proyecta una expansión cercana al 2,5%.
Ambos organismos coinciden en que, si bien existen fundamentos macroeconómicos sólidos, persisten riesgos asociados a la volatilidad externa, el entorno político y la capacidad de ejecución de políticas públicas orientadas a la inversión y el crecimiento.
El rol del Ministerio de Economía y Finanzas
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) proyecta que la economía peruana crecerá alrededor de 3,2% en 2026. Esta previsión se apoya en un mayor gasto privado, el incremento de las exportaciones y un contexto favorable para los metales.
Adicionalmente, el MEF considera que una reducción gradual del déficit fiscal contribuirá a fortalecer la sostenibilidad de las finanzas públicas, generando mayor espacio para políticas contracíclicas en caso de choques externos.
Inversión y exportaciones como pilares del crecimiento
Más allá del consumo, la inversión privada y las exportaciones jugarán un papel clave en el desempeño económico del próximo año. La continuidad de proyectos mineros, la modernización de infraestructura y el desarrollo de nuevos sectores productivos podrían aportar al crecimiento potencial del país.
Asimismo, el buen desempeño de las exportaciones, impulsado por la demanda internacional de minerales y productos agroindustriales, permitiría sostener el ingreso de divisas y reducir presiones sobre el tipo de cambio.
Riesgos y factores de incertidumbre
Pese al escenario base favorable, los analistas advierten sobre diversos riesgos que podrían afectar el crecimiento económico del Perú en 2026. Entre ellos destacan la incertidumbre política, el contexto electoral, la desaceleración de economías clave y posibles shocks en los mercados financieros internacionales.
La capacidad del país para mantener reglas claras, estabilidad institucional y una adecuada gestión fiscal será determinante para mitigar estos riesgos y sostener la confianza de inversionistas y consumidores.
Mercado laboral y bienestar de los hogares
El crecimiento proyectado también tendría implicancias positivas en el mercado laboral. Un mayor dinamismo económico permitiría la creación de empleo formal y la mejora de los ingresos, lo que a su vez reforzaría el consumo interno.
Este círculo virtuoso entre empleo, consumo e inversión es clave para consolidar una recuperación que no solo sea estadística, sino que se refleje en una mejora tangible del bienestar de los hogares.
Expectativas empresariales y clima de negocios
Las expectativas empresariales serán otro factor decisivo. Un entorno predecible, con estabilidad macroeconómica y reglas claras, favorecerá la toma de decisiones de inversión a mediano y largo plazo.
En este sentido, la coordinación entre política fiscal, monetaria y regulatoria será fundamental para aprovechar el contexto favorable y evitar retrocesos en el crecimiento.
Perspectivas para el mediano plazo
Más allá del 2026, las proyecciones sugieren que el Perú tiene margen para consolidar tasas de crecimiento superiores al promedio regional si logra avanzar en reformas estructurales, mejorar la productividad y cerrar brechas en infraestructura y capital humano.
El fortalecimiento de la institucionalidad y la diversificación de la matriz productiva aparecen como desafíos clave para elevar el crecimiento potencial en los próximos años.
Las proyecciones para el crecimiento económico del Perú en 2026 apuntan a un escenario de recuperación gradual, con tasas que oscilarían entre 2,6% y 3,6%, según diversas instituciones financieras y organismos internacionales. El consumo privado, la inversión y la estabilidad macroeconómica se perfilan como los principales motores de esta expansión.
Si bien persisten riesgos asociados al entorno político y externo, el país cuenta con fundamentos sólidos que, de ser bien gestionados, podrían permitir no solo cumplir, sino incluso superar las expectativas de crecimiento en el corto y mediano plazo.


