La Asociación Mexicana de Bebidas (MexBeb) ha advertido que el próximo aumento de impuestos a las bebidas azucaradas, que entrará en vigor en 2026, podría tener consecuencias económicas perjudiciales, especialmente para los pequeños comercios, sin generar beneficios notables para la salud pública.
El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las bebidas saborizadas pasará de 1.64 a 3.08 pesos por litro, lo que representa un aumento del 87%. Como resultado, se espera que los precios al consumidor se incrementen entre un 10% y un 15%.
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Según MexBeb, esta medida podría poner en riesgo hasta 150 mil empleos en la cadena de valor y afectar a unas 400 mil tienditas en todo el país. Para estos pequeños negocios, la venta de refrescos representa una parte significativa de sus ingresos, y una caída en su consumo impactaría gravemente su economía.
Expertos alertan sobre los efectos negativos del nuevo impuesto a los refrescos
La nueva medida fiscal busca combatir enfermedades crónicas como la diabetes, pero los especialistas cuestionan su efectividad. Un estudio de la UNAM de 2024 concluyó que el IEPS, vigente desde 2014, no ha logrado reducir el consumo de refrescos ni la incidencia de diabetes en México.
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La Organización Panamericana de la Salud (OPS) también ha señalado que, ante un aumento de precios, los consumidores suelen simplemente reemplazar estas bebidas por otros productos, lo que minimiza el impacto positivo en la salud. Expertos insisten en que para realmente generar un cambio, el impuesto debe complementarse con educación nutricional y un mayor acceso a agua potable.
