Walmart Chile obtuvo un triunfo judicial categórico frente a la demanda presentada por SMU —matriz de los supermercados Unimarc— por supuesta competencia desleal. La Corte de Apelaciones de Santiago revocó por completo el fallo de primera instancia que en 2022 había acogido parcialmente la acción judicial, y desestimó “en todas sus partes” las acusaciones en torno a la campaña publicitaria “Total + bajo” realizada en 2019.
Un conflicto que comenzó en 2020
La controversia se originó en 2020, cuando SMU, a través de sus abogados Felipe Bulnes y Enrique Urrutia, presentó una demanda contra Walmart Chile, controladora de los supermercados Lider. La acusación se centró en una pieza publicitaria protagonizada por el periodista Emilio Sutherland, conocido como “Tío Emilio”, donde se comparaban boletas de compras entre distintos supermercados, concluyendo que en Lider se obtenía “el total más bajo”.
Según SMU, esta estrategia comercial representaba una conducta “desleal e ilegítima”, ya que la comparación de precios carecía de rigor y veracidad, y podía inducir a error a los consumidores sobre el costo real de los productos. En palabras de la compañía, se trataba de una práctica que vulneraba los principios de competencia leal y distorsionaba la percepción del mercado.
La defensa de Walmart
Por su parte, la defensa de Walmart Chile, encabezada por los abogados Nicole Nehme y Nicolás Ubilla, argumentó que la campaña “Total + bajo” se desarrolló dentro del marco permitido por la ley. Afirmaron que el objetivo era informar y publicitar datos reales obtenidos no solo por el equipo interno encargado de monitorear precios, sino también respaldados por estudios de consultoras externas de reconocido prestigio.
Para Walmart, las comparaciones realizadas en la campaña no solo eran válidas, sino que constituían un ejercicio legítimo de la libertad publicitaria, siempre que la información utilizada tuviese sustento objetivo y comprobable.
Fallo de primera instancia en 2022
En junio de 2022, el 19° Juzgado Civil de Santiago acogió parcialmente la demanda de SMU, estableciendo que la campaña no se basó en “antecedentes veraces y demostrables”. Sin embargo, el tribunal desestimó la acusación relativa a la frase “#1 Elegido como el supermercado más económico”, al considerar que este reconocimiento provenía de un estudio privado basado en encuestas a clientes.
Este fallo intermedio no dejó satisfechas a ninguna de las partes, lo que motivó que tanto Walmart como SMU apelaran a la Corte de Apelaciones de Santiago.
Triunfo definitivo en la Corte de Apelaciones
El 6 de agosto de 2025, la Corte de Apelaciones emitió su resolución final. El tribunal de alzada determinó que la conducta cuestionada no constituía un ilícito de competencia desleal, ya que no existían pruebas de una “desviación de clientela”, elemento clave para configurar este tipo de infracción.
En su sentencia, el tribunal señaló que “si no existe tal efecto, menos puede haber lugar a conductas ilícitas que se hubieran desplegado para ese fin”. Asimismo, la corte reconoció que, en el peor de los casos, podría tratarse de comportamientos “antiéticos” o “formas de publicidad que pudieran juzgarse engañosas”, pero estas no alcanzan el umbral que exige la ley para ser sancionadas como competencia desleal.
Con este pronunciamiento, Walmart Chile obtuvo una victoria total, dejando sin efecto el fallo previo que había cuestionado la veracidad de su campaña.
Próximo paso: la Corte Suprema
Pese al revés judicial, SMU no da por cerrada la disputa. De acuerdo con información de Diario Financiero, la compañía tiene previsto recurrir a la Corte Suprema para insistir en sus argumentos y buscar un pronunciamiento favorable que revierta lo resuelto por la Corte de Apelaciones.
El caso entre Walmart Chile y SMU refleja una tensión recurrente en el sector supermercadista: la publicidad comparativa. Este tipo de estrategia, permitida por la legislación chilena siempre que sea objetiva y verificable, ha sido fuente de múltiples controversias entre cadenas competidoras.
En este escenario, campañas que destacan precios más bajos en comparación con rivales pueden resultar efectivas en atraer consumidores, pero también están expuestas a cuestionamientos sobre la metodología empleada, la representatividad de los productos seleccionados y la transparencia de la información difundida.
El fallo de la Corte de Apelaciones refuerza el criterio de que, para configurar competencia desleal, no basta con que exista una publicidad discutible o incluso engañosa: es necesario demostrar un efecto concreto y probado en la desviación de clientela, algo que en este caso no ocurrió.
Impacto para Walmart y SMU
Para Walmart Chile, el fallo representa un respaldo a sus estrategias comerciales y un precedente favorable para el uso de publicidad comparativa en futuras campañas. La compañía ha insistido en que su objetivo siempre ha sido ofrecer precios competitivos y comunicar esa ventaja de manera directa al consumidor.
Para SMU, en cambio, el resultado implica un nuevo desafío en su posicionamiento frente a un competidor que lidera el mercado supermercadista. La decisión de recurrir a la Corte Suprema sugiere que la empresa no está dispuesta a dejar este episodio sin un último intento de revertirlo.
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El desenlace judicial de este caso no solo resuelve una disputa entre dos gigantes del retail, sino que también contribuye a delimitar los márgenes legales y éticos de la publicidad en el sector supermercadista chileno. Mientras Walmart celebra un triunfo “en todas sus partes”, SMU prepara su estrategia para la instancia final en la Corte Suprema, en una pugna que ha durado ya más de cinco años.


