El cierre de Multitiendas Corona ya es un hecho. El Primer Juzgado Civil de Santiago oficializó la liquidación concursal de la histórica firma de retail que nació en 1955 y que, tras décadas de operación, no logró superar su delicada situación financiera.
La sentencia marca el punto final a un proceso que comenzó a acelerarse a mediados de 2025, cuando la compañía inició sus liquidaciones de stock y dejó de atender al público.
La decisión judicial se produce luego de que, en junio de 2025, la empresa anunciara su solicitud de liquidación voluntaria tras no conseguir el financiamiento que necesitaba para mantenerse a flote. En ese momento, los controladores —los hermanos Paula, Malú y Herman Schupper— habían comprometido un plan de reorganización que incluía la obtención de un crédito por $22 mil millones, pero la banca, que inicialmente respaldó la propuesta, retiró su apoyo.
Un plan de salvataje que se derrumbó
El proceso de reorganización judicial de Corona había comenzado con expectativas moderadas de éxito. La propuesta planteaba refinanciar parte de su pasivo y obtener recursos frescos para mantener la operación activa. Sin embargo, el 22 de julio de 2025, el tribunal determinó que el financiamiento pactado no se había concretado, sellando así el fracaso del plan.
La negativa de los bancos a entregar el crédito solicitado se comunicó formalmente mediante cartas enviadas a la empresa. Sin ese capital, la cadena no tuvo más opción que avanzar hacia la liquidación.
La magnitud de la deuda y los acreedores involucrados
Corona enfrentaba un pasivo total de $67 mil millones, una carga que resultó insostenible en el contexto actual del retail chileno. Entre los principales acreedores se encontraban:
- Banco Internacional: 13,21% del pasivo total (sin incluir deudas con empresas relacionadas).
- Anhui Garments Imp. and Exp. Co. Ltd: 6,99%.
- Banco de Crédito e Inversiones (BCI): 6,80%.
Estos montos reflejan no solo compromisos financieros con entidades bancarias, sino también obligaciones con proveedores nacionales e internacionales, lo que aumentó la presión sobre la compañía.
La etapa judicial: liquidación y junta de acreedores
La resolución judicial establece que la junta constitutiva de acreedores se llevará a cabo el 23 de septiembre de 2025, de manera presencial o en línea. En esa instancia se definirá el derecho a voto y se comenzará a trazar el plan para la venta de activos y pago de deudas.
Como liquidadora concursal fue designada Alejandra Massis Valencia, ingeniera y fundadora del estudio Massis & Carrasco, mientras que Francisco Conejeros actuará como suplente. Su labor será administrar el inventario, coordinar la venta de bienes y distribuir los fondos obtenidos entre los acreedores.
Medidas inmediatas: incautación y protección de activos
La sentencia ordena incautar y detallar todos los bienes de la empresa, además de recopilar libros contables y documentos relevantes. También se solicita un registro de todos los juicios pendientes contra Corona que tengan relación con su patrimonio.
En este escenario, cobra relevancia la acción judicial de parte de los trabajadores, quienes buscan ampliar el conjunto de bienes que serán considerados en el proceso, con el fin de asegurar el pago de indemnizaciones y sueldos adeudados.
Declaraciones y estrategias legales
El abogado Matías Berríos Fuchslocher, socio del estudio Berríos & Palavecino | Pinochet, explicó que la liquidación implica el término de todos los contratos de trabajo. Asimismo, subrayó que las demás sociedades del holding de la familia Schupper seguirán operativas.
“Hoy se abre la puerta para actuar por la vía civil, en el propio juicio de quiebra”, señaló, agregando que su equipo analiza los antecedentes correspondientes al periodo sin veedor, especialmente entre abril de 2022 y mediados de 2024, cuando la empresa ya había pagado el 100% de los créditos por $21 mil millones pero no logró estabilizarse.
Entre los activos a liquidar se incluyen principalmente:
- Mercadería de ropa almacenada.
- Equipos de oficina como computadores y televisores.
- Otros bienes muebles utilizados en la operación de tiendas y oficinas administrativas.
Estos bienes serán tasados y posteriormente subastados para generar recursos que permitan pagar a los acreedores según el orden legal de prelación.
Una red de 51 tiendas en todo Chile
Según un informe de 2024 citado por Pulso, Multitiendas Corona contaba con 51 locales comerciales a lo largo del país, sumando 73.759 metros cuadrados de superficie de venta.
De esas tiendas:
- 36 locales estaban arrendados a terceros.
- 15 locales eran arrendados a empresas relacionadas, propiedad de los mismos controladores.
Este esquema de propiedad y arriendo interno será relevante en el proceso de liquidación, ya que parte de los ingresos por venta o devolución de propiedades podría verse afectada por la relación societaria con los dueños.
El tribunal ordenó expresamente que no se realicen pagos ni se entregue mercadería a la empresa sin autorización de la liquidadora. Cualquier transacción deberá canalizarse directamente a través de Alejandra Massis, lo que busca evitar movimientos que reduzcan el patrimonio disponible para el pago de deudas.
El fin de una era en el retail chileno
Fundada en 1955, Corona se posicionó como una de las principales cadenas de multitiendas en Chile, compitiendo con gigantes como Falabella, Paris y Ripley. Su propuesta se centraba en ofrecer ropa, calzado, artículos para el hogar y tecnología a precios competitivos, especialmente en regiones donde la presencia de otras cadenas era menor.
El cierre definitivo de sus operaciones marca el final de una historia comercial de 70 años, que atravesó momentos de expansión, consolidación y, finalmente, declive frente a cambios en el consumo, la competencia del e-commerce y dificultades financieras.
Lecciones para el sector
El caso de Corona deja varias enseñanzas para la industria del retail:
- Diversificación de canales: la falta de una estrategia digital sólida limitó su capacidad de competir con el comercio electrónico.
- Gestión de deuda: altos niveles de apalancamiento pueden volverse insostenibles ante caídas en las ventas.
- Respaldo de acreedores: el éxito de un plan de reorganización depende en gran medida de mantener la confianza de bancos y proveedores.
Próximos pasos en el proceso
De aquí a septiembre, la liquidadora deberá realizar un inventario completo de los bienes, iniciar su tasación y preparar las primeras ventas. Posteriormente, se definirá el calendario de pagos a acreedores, considerando primero las deudas laborales y fiscales, seguidas por las obligaciones financieras y comerciales.
El desenlace será seguido de cerca por el mercado, ya que el resultado de la liquidación también podría servir como indicador de recuperación —o pérdida definitiva— para algunos acreedores.
Vea también: Corona critica estrategia legal de trabajadores
En resumen, la quiebra de Corona no solo representa el final de una compañía que acompañó al retail chileno durante siete décadas, sino que también refleja los desafíos que enfrentan las empresas tradicionales para adaptarse a un entorno competitivo cada vez más exigente. La decisión judicial cierra una etapa y abre un proceso que, aunque busca ordenar el pago de deudas, también marca un capítulo triste en la historia comercial del país.


