La tasa de desocupación en Chile registró una caída significativa durante el trimestre junio-agosto, llegando a 8,6%, según la última edición de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Este resultado representa 0,3 puntos porcentuales menos respecto al mismo período del año pasado y 0,1 puntos menos que en el trimestre anterior, mostrando una mejora sostenida en el mercado laboral.
El descenso de la desocupación se acompañó de una reducción en el número de personas sin empleo, que bajó 2,9% (26.477 individuos), alcanzando 875.888 desocupados. Este comportamiento refleja la recuperación gradual de la economía y el dinamismo en la creación de empleos.
Creación de empleo anual
Según los datos del INE, en los últimos 12 meses la cantidad de personas ocupadas aumentó 1,3%, equivalente a 120.033 nuevos empleos, sumando un total de 9.355.097 trabajadores.
Los sectores que impulsaron mayormente este crecimiento fueron:
- Salud, con un incremento de 7,6%
- Industria manufacturera, 5,7%
- Información y comunicaciones, 22,8%
- Minería, 7%
Estas actividades destacan por absorber gran parte de la fuerza laboral, contribuyendo tanto a la creación de puestos formales como a la reducción de la informalidad.
Variación en el trimestre
En el trimestre junio-agosto, la ocupación también mostró un crecimiento positivo de 0,4%, lo que equivale a 42.042 nuevas personas ocupadas.
Por sexo:
- Hombres: incremento de 0,3% (16.722 personas)
- Mujeres: incremento de 0,6% (25.320 personas)
El subdirector técnico del INE, Leonardo González, explicó que la mejora se da en la transición hacia meses de mayor actividad económica, donde la contratación de personal tiende a aumentar naturalmente.
Participación y ocupación
La tasa de participación, que mide la proporción de personas en edad laboral activamente buscando empleo, se mantuvo sin cambios interanuales, alcanzando 61,8%. Por su parte, la tasa de ocupación aumentó 0,2 puntos porcentuales, llegando a 56,5% tras cuatro trimestres de caída.
Aunque ambos indicadores superan los valores observados entre 2020 y 2023, todavía se ubican por debajo de los niveles prepandemia de 2019. Esto implica que faltan aproximadamente 232 mil empleos para recuperar la situación anterior a la crisis sanitaria: 185 mil hombres y 47 mil mujeres.
Inactivos potencialmente activos
El grupo de inactivos potencialmente activos, personas que no buscan trabajo activamente pero estarían disponibles en el futuro cercano, registró un aumento de 0,6% (5.423 personas), alcanzando 937.024 individuos.
Este segmento es clave para entender la fuerza laboral potencial, ya que representa un flujo adicional de trabajadores que podría presionar al alza la demanda de empleo y afectar la dinámica del mercado laboral. González señaló que este grupo es importante de monitorear para anticipar posibles cambios en la oferta laboral.
Informalidad laboral
La tasa de ocupación informal descendió ligeramente hasta 26%, con variaciones interanuales en distintos subgrupos:
- Independientes: caída de 2,4 puntos porcentuales, llegando a 58,4%
- Dependientes: aumento de 0,4 puntos porcentuales, situándose en 15,9%
La reducción de la informalidad se atribuye principalmente a los trabajadores independientes, quienes han pasado en parte a empleos formales, impulsados por medidas del Servicio de Impuestos Internos (SII) que incentivan la formalización mediante monitoreo de transferencias y beneficios fiscales.
Sectores impulsores del empleo
Los sectores con mayor generación de empleo reflejan tendencias económicas y estructurales:
- Salud: aumento en contratación de personal sanitario en instituciones públicas y privadas
- Industria manufacturera: crecimiento en producción de bienes de consumo y exportación
- Información y comunicaciones: expansión tecnológica y digitalización de empresas
- Minería: mantención de empleo estable gracias a inversión en proyectos de infraestructura
Estos sectores no solo generan empleo, sino que también mejoran la calidad del trabajo y contribuyen a la reducción de la informalidad laboral.
Desempeño por sexo y edad
El aumento de la ocupación femenina (+0,6%) destaca en este período, impulsado por la participación en servicios y comercio, además de políticas de conciliación laboral y familiar.
En el caso de los hombres, el crecimiento (+0,3%) se concentra en sectores tradicionales como industria, minería y transporte. Esto evidencia que ambos sexos muestran mejoras, aunque las brechas históricas todavía persisten.
Comparación con niveles prepandemia
A pesar del avance en la ocupación, tanto la tasa de participación como la de ocupación siguen por debajo de los niveles de 2019. Esto indica que el mercado laboral aún no ha recuperado por completo los empleos perdidos durante la pandemia, especialmente en ciertos sectores y grupos poblacionales.
El déficit de empleos prepandemia se mantiene en 232 mil puestos, lo que resalta la necesidad de políticas de incentivo a la ocupación y programas de formalización laboral.
Impacto de la formalización y medidas del SII
La disminución de la informalidad laboral refleja la eficacia de políticas de formalización y regulación fiscal:
- Incentivos a trabajadores independientes para formalizarse
- Monitoreo de transferencias y cumplimiento tributario
- Transición de independientes hacia empleos asalariados
Estas acciones contribuyen a un mercado laboral más estable y transparente, fortaleciendo los derechos de los trabajadores y la recaudación fiscal.
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La tasa de desocupación en Chile presenta señales de recuperación gradual y sostenida, acompañada de la creación de más de 120 mil empleos en un año y una ligera reducción de la informalidad laboral.
No obstante, aún existen desafíos estructurales, como recuperar completamente los niveles de ocupación prepandemia y captar a los inactivos potencialmente activos.
El seguimiento continuo del INE permitirá a las autoridades diseñar políticas de empleo y formalización más efectivas, garantizando un mercado laboral sólido, inclusivo y formalizado.

