En un momento crucial para la estabilidad económica del país, el gerente general del Banco Nacional de Panamá (Banconal), Javier Carrizo Esquivel, ha alzado una voz de advertencia institucional. La reciente aprobación en la Asamblea Nacional de un proyecto de ley que busca acelerar la prescripción de deudas bancarias ha generado una profunda preocupación en la principal entidad bancaria del Estado, motivando una solicitud directa de veto presidencial.
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El proyecto de ley en cuestión propone mecanismos para que las deudas de los consumidores con las entidades bancarias caduquen en un tiempo menor al estipulado actualmente, permitiendo que los clientes soliciten la prescripción directamente ante los bancos sin necesidad de un proceso judicial largo. Si bien la iniciativa se presenta bajo la bandera de la «protección al consumidor», los reguladores y banqueros ven en ella un riesgo sistémico.
El Banco Nacional de Panamá solicita el veto a la Ley de Prescripción de Deudas
Durante su intervención en el marco de la Expocomer 2026, Javier Carrizo fue enfático al señalar que «meter la mano» en los procesos de caducidad de préstamos carece de sentido técnico y jurídico. Sus argumentos principales se resumen en tres pilares:
La Seguridad de los Ahorros: Carrizo recordó que el dinero que los bancos prestan no pertenece a las instituciones, sino a los depositantes. Al facilitar que las deudas se extingan sin ser pagadas, se pone en riesgo la recuperación de los fondos que garantizan los ahorros de miles de panameños.
Riesgo de Inconstitucionalidad: Expertos legales y la propia gerencia del Banconal advierten que la norma podría contravenir preceptos constitucionales relacionados con la seguridad jurídica y la irretroactividad de la ley, lo que generaría un caos legal en los tribunales.
Cultura de Pago y Riesgo País: Alterar las reglas del juego crediticio podría incentivar una cultura de no pago. Esto, a su vez, obligaría a los bancos a endurecer los requisitos para otorgar nuevos préstamos, afectando irónicamente a los sectores más vulnerables que buscan financiamiento.
Un Llamado a la Prudencia Legislativa
El gerente del Banconal destacó que, aunque se entiende la intención de aliviar la carga económica de los ciudadanos, no se puede legislar a espaldas de la realidad financiera. La Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) y la Asociación Bancaria también han manifestado sus reservas, señalando que Panamá goza de un sistema bancario sólido precisamente por el respeto a las normas internacionales de recuperación de activos.
El Impacto en la Modernización Bancaria
Curiosamente, Carrizo vinculó la eficiencia del sistema con la modernización. Mencionó que, en lugar de leyes que perdonen deudas, el enfoque debería estar en la digitalización y el uso de billeteras electrónicas. Estos métodos permiten transacciones exactas y transparentes, reduciendo la fricción financiera sin comprometer la integridad de la cartera de préstamos del país.
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La solicitud de veto enviada al presidente busca frenar lo que el sector financiero considera un «populismo legislativo» peligroso. Para el Banco Nacional, la prioridad es mantener la confianza de los mercados y asegurar que Panamá siga siendo un centro financiero confiable. La decisión final recae ahora en el Órgano Ejecutivo, que deberá balancear las presiones políticas de la Asamblea con las advertencias técnicas de la banca estatal.


