De la caída de los cigarrillos a la creciente apuesta por los dispositivos sin humo: un panorama en 2025
En una realidad marcada por la expansión de dispositivos como vapeadores y sistemas de tabaco calentado, el mercado de cigarrillos en España atraviesa una fase de cambios profundos. Los datos más recientes revelan números históricos a la baja en ventas de cigarrillos, al tiempo que las empresas del sector intensifican su inversión en alternativas que no implican combustión. Este fenómeno, además, está acercando la regulación sanitaria a un punto crucial: la próxima aprobación ministerial de una normativa que pretende alinear la regulación de estos productos con la de tabaco tradicional.
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Resumen de tendencias y cifras clave
- Ventas de cigarrillos en el primer semestre: 989 millones de unidades, el registro más bajo desde que hay series históricas, salvo los años de pandemia (2020-2021).
- Variación interanual: caída del 2,6% frente al primer semestre de 2024; frente a 2022, la bajada alcanza el 6,3%.
- Comparación a diez años: la demanda de cigarrillos ha disminuido hasta un 11% respecto a hace una década.
- Ingresos del sector: entre enero y junio, facturación de 6.498 millones de euros, con un aumento del 4,7% frente al año anterior y un alza del 22,7% frente a 2020. En resumen, menos ventas de cigarrillos pero mayores ingresos globales por el conjunto de productos del tabaco.
El peso de los dispositivos electrónicos y sin humo
- Liderazgo de ventas y cuota de mercado: Altadis (filial de Imperial Brands) mantiene la primera posición con aproximadamente el 27,68% del mercado; JTI (Camel, Winston) sube a 27,26%; Philip Morris (Marlboro, Chesterfield) queda en tercer lugar con 26,9%; BAT desciende a 9,08%.
- Marcas más representativas: Marlboro lidera con 16,12% de cuota, seguida de Camel (11,98%), Winston (9,47%), Fortuna (7,11%) y Lucky Strike (6,92%). La tendencia general muestra una preferencia por productos sin humo o con menor combustión.
- Inversión y estrategia de las tabaqueras: las grandes compañías saltan hacia el tabaco calentado y los vaporizadores como eje central de su crecimiento futuro. PMI, en particular, ha estado abriendo camino con inversiones agresivas y una narrativa que empuja a la eliminación progresiva de los cigarrillos.
La regulación como motor de cambio
- El gobierno español prepara una regulación antitabaco para el consejo de ministros, con la intención de prohibir vapear en los mismos espacios que fumar y equiparar la normativa de dispositivos sin humo con la del tabaco tradicional.
- La ministra de Sanidad ha dejado claro que no existe evidencia de “tabaco saludable” y ha subrayado que no hay pruebas concluyentes de que los dispositivos alternativos reduzcan la adicción al tabaquismo. La regulación busca, en su lectura oficial, reducir el consumo y endurecer las condiciones de acceso a estos productos.
- Perspectiva de futuro: se espera que el trámite parlamentario de la normativa comience durante el año en curso, con un marco regulatorio que podría afectar la venta, publicidad y divulgación de dispositivos como vaporizadores y tabaco calentado.
El debate entre salud pública y innovación
- Puntos a favor de las alternativas: quienes defienden los productos sin combustión argumentan que estas opciones pueden reducir la exposición a sustancias nocivas y ayudar a fumadores empedernidos a dejar el tabaco. En este marco, consumidores migran hacia dispositivos que, según estimaciones de la industria, podrían evitar determinadas muertes atribuibles al tabaquismo si sustituyeran por completo al cigarrillo.
- Puntos en contra: sanitarios y reguladores señalan la necesidad de evidencias sólidas y de evitar la normalización de hábitos de consumo entre jóvenes. La narrativa oficial insiste en que no existen pruebas suficientes de que el uso prolongado de estos dispositivos sea intrínsecamente seguro.
- Encuestas y hábitos de consumo: la última Encuesta sobre Alcohol y Otras Drogas en España (Edades) indica que el 19% de los españoles han vapeado alguna vez, con un incremento interanual del 4,7%. En paralelo, el consumo de tabaco tradicional permanece en niveles relevantes para las políticas públicas.
Impacto en el comportamiento del consumidor y la economía
- Desplazamiento de la demanda: a pesar de la caída en ventas de cigarrillos, los ingresos del sector siguen creciendo gracias a la diversificación de productos y a canjes entre categorías. Este fenómeno sugiere una reconfiguración de la cadena de valor, con mayor énfasis en dispositivos sin combustión y en soluciones de consumo alternativo.
- Innovación tecnológica y empleo: la industria ha aumentado la inversión en I+D para desarrollar sistemas de vaporización y tabaco calentado. PMI, por ejemplo, mantiene una red internacional de innovación y una inversión acumulada de miles de millones de dólares en productos alternativos.
- Diversificación de marcas y mercados: además de los grandes nombres, otros actores están probando nuevas plataformas de distribución y formatos de producto para captar segmentos de consumo jóvenes y sensibilizados con respecto a la salud.
Mirada a la competencia y proyecciones
- Ventas de IQOS y su posición competitiva: la marca se ha consolidado como una de las más relevantes dentro del portfolio sin humo, superando recientemente a algunas de las referencias históricas de la industria en diversos mercados. Este desempeño se enmarca en una estrategia global que busca ampliar la cuota mediante innovación y presencia en canales múltiples.
- Otros jugadores estratégicos: BAT y JTI continúan expandiendo su cartera con productos de tabaco calentado y soluciones vaporizadas. En el caso de Imperial Brands, la apuesta por dispositivos de vapeo en mercados seleccionados contrasta con estrategias mixtas de otras firmas.
- El contexto europeo y global: la regulación, la presión de salud pública y la aceptación social de estos productos condicionan su adopción. A medio plazo, es posible que las ventas de cigarrillos sigan descendiendo, mientras que las ventas de dispositivos sin humo podrían estabilizarse o subir, dependiendo de la efectividad de las políticas y de la percepción de riesgo entre los consumidores.
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La dinámica del mercado del tabaco en España está atravesando una transformación marcada por la coexistencia de una demanda decreciente de cigarrillos y un impulso sostenido hacia productos sin humo. La regulación inminente y las estrategias de las tabaqueras para impulsar dispositivos como los vaporizadores y el tabaco calentado serán determinantes en los próximos años. En este escenario, la clave para entender el rumbo del sector no reside solo en las ventas inmediatas de cigarrillos, sino en la capacidad de la industria para innovar, informar y gestionar un marco regulatorio que equilibre salud pública, libertad de elección y crecimiento económico. Si se logra un marco claro y eficiente, la transición podría redefinir el mapa del negocio del tabaco en España y a nivel internacional.


