Los comercios nativos online ganan terreno en las tiendas físicas
En los últimos años, el comercio digital ha revolucionado la forma en que las empresas operan y se relacionan con sus clientes. Lo que antes parecía una utopía —lanzar un negocio exclusivamente online y luego dar el salto al mundo físico— se ha convertido en una realidad cada vez más frecuente. Este fenómeno, conocido como el camino inverso hacia la omnicanalidad, está transformando la manera en que las marcas construyen su presencia en el mercado, y España no es la excepción.
El auge del comercio online y su expansión física
El comercio electrónico ha ganado terreno a pasos agigantados. Según datos recientes, representa ya el 10% de los pagos globales, impulsado principalmente por mujeres y jóvenes que prefieren la comodidad de comprar desde sus dispositivos móviles. Sin embargo, muchas marcas que nacieron en el entorno digital están encontrando nuevas oportunidades al expandirse hacia el mundo físico. Tradicionalmente, las marcas nacían en el mundo físico y luego complementaban su presencia con plataformas digitales. Hoy, la historia está cambiando, y empresas que comenzaron como tiendas online están abriendo sus propios establecimientos físicos.
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Una de las razones detrás de este cambio es que, aunque el comercio online ofrece muchas ventajas —como una mayor flexibilidad y la capacidad de monitorear el comportamiento del cliente—, las tiendas físicas permiten una conexión más tangible y directa con el consumidor. Según Ana Jiménez-Zarco, directora del Máster en Marketing Digital de la UOC, «la omnicanalidad es clave para el éxito, ya que ambos canales se complementan y brindan una experiencia de compra más completa».
Casos de éxito en España: San Saru y su expansión
Uno de los ejemplos más destacados en España es la marca de joyas San Saru, que recientemente inauguró su tercera tienda física en Madrid. Esta empresa, fundada en 2015 por Carolina Álvarez y Borja Pundik, ha experimentado un crecimiento impresionante en el comercio online, alcanzando una facturación de más de ocho millones de euros. San Saru comenzó vendiendo sus productos a través de Instagram, lo que les permitió construir una comunidad fiel de seguidores. Con casi un millón de seguidores en Instagram, la marca ha sabido capitalizar el poder de las redes sociales para impulsar su negocio.
Aunque la expansión al mundo físico representó un desafío para la pareja emprendedora, su éxito online les brindó la confianza necesaria para abrir tiendas en Barcelona, Valencia y Madrid. La cofundadora Carolina Álvarez comenta que la venta física representa actualmente entre un 7% y un 8% de su facturación, pero esperan que este porcentaje crezca a medida que abran más tiendas.
Hawkers: De las gafas online a una red de tiendas físicas
Otro caso de éxito es el de Hawkers, una empresa de gafas de sol fundada en 2014 por cuatro amigos de Elche. Desde su inicio, Hawkers apostó por el comercio online, vendiendo gafas de sol de calidad a precios accesibles. Según Domingo Guzmán, CCO de Hawkers, el modelo online permitió a la empresa crecer rápidamente y con una inversión inicial menor.
En 2017, Hawkers comenzó su incursión en el mundo físico con tiendas pop-up, y más tarde abrió su primer local en Madrid. Hoy en día, la marca cuenta con 48 tiendas en España y 15 en Portugal. A pesar de su expansión física, las redes sociales siguen siendo un pilar fundamental en la estrategia de la empresa. Guzmán subraya que «tener ambos canales nos permite llegar a más gente y atender a nuestros clientes a través de su canal de preferencia».
Blue Banana: El éxito de las sudaderas online que conquistaron el retail
Blue Banana, una marca de sudaderas y camisetas lanzada en 2015 por Nacho Rivera y Juan Fernández-Estrada, es otro ejemplo de cómo una empresa digital puede prosperar en el mundo físico. Desde el principio, Blue Banana se enfocó en crear una comunidad joven y activa a través de redes sociales como Instagram. Esta plataforma les permitió llegar a un público global y consolidar su presencia en el mercado.
Aunque el objetivo de abrir una tienda física siempre estuvo presente, no fue hasta finales de 2020 cuando la marca decidió dar el salto, a pesar de la crisis sanitaria. La tienda en la calle Fuencarral de Madrid fue su primera incursión en el mundo físico, y desde entonces han seguido expandiéndose. En 2024, Blue Banana planea contar con 40 puntos de venta en España y en el extranjero, mientras sigue enfocándose en mantener una fuerte presencia digital.
La expansión de las marcas nativas digitales hacia el mundo físico refleja un cambio en la estrategia comercial de las empresas. Si bien el comercio online ofrece numerosas ventajas, las tiendas físicas permiten una experiencia de compra más completa y personalizada. Además, la complementariedad de ambos canales, conocida como omnicanalidad, permite a las marcas adaptarse mejor a las necesidades de los consumidores.
Para que este modelo funcione, es fundamental que las empresas implementen una estrategia coherente y bien estructurada. «Tener ambos canales requiere manejar bien la oferta de productos, los descuentos y la atención al cliente, pero si se hace correctamente, tiene un enorme potencial», asegura Guzmán de Hawkers.
El éxito de marcas como San Saru, Hawkers y Blue Banana demuestra que las empresas que logran combinar lo mejor del mundo online con una presencia física estratégica tienen muchas más posibilidades de crecer y prosperar. A medida que el comercio sigue evolucionando, es probable que veamos a más empresas digitales lanzarse a la conquista del retail.
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La tendencia de las marcas nativas digitales que se expanden hacia el mundo físico está transformando el panorama comercial. La combinación de canales online y físicos no solo mejora la experiencia del cliente, sino que también permite a las empresas llegar a un público más amplio y adaptarse a las preferencias cambiantes de los consumidores. El éxito de estas empresas demuestra que, con la estrategia adecuada, el comercio omnicanal tiene un futuro brillante.

