El mercado laboral costarricense concluyó el trimestre móvil de septiembre a noviembre de 2025 con indicadores de ocupación estables, pero con movimientos significativos en la calidad del empleo. Según los datos más recientes de la Encuesta Continua de Empleo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), el país logra mantener su tasa de desempleo en niveles bajos, mientras la informalidad experimenta retrocesos focalizados.
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Radiografía de la Ocupación y Desempleo
La fuerza laboral del país se estima en 2,35 millones de personas, de las cuales 2,20 millones se encuentran ocupadas. A pesar de la estabilidad en el volumen de empleo, la estructura presenta matices importantes:
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Tasa de Desempleo: Se situó en un 6,6% (aproximadamente 156,000 personas). Persiste una brecha de género, con una tasa del 7,2% para las mujeres frente al 6,3% en hombres.
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Participación Laboral: Se ubicó en el 55,1%, registrando una caída interanual preocupante en la participación masculina, lo que sugiere que un sector de la población podría estar retirándose de la búsqueda activa de empleo.
A pesar de la mejora en la informalidad femenina, el INEC resalta que las barreras de acceso al mercado laboral siguen siendo desiguales. Mientras dos de cada tres hombres en edad de trabajar están activos, menos de la mitad de las mujeres participan en la economía formal o buscan empleo activamente.
El subempleo también mostró una tendencia positiva, reduciéndose al 2,9%, lo que indica que menos personas están trabajando menos horas de las que desean en comparación con el periodo previo.
Con un salario mínimo regional que promedia los US$400, el debate en Costa Rica para 2026 se centrará en cómo elevar la productividad y la formalidad sin comprometer la estabilidad lograda. El auge del trabajo híbrido en multinacionales (superior al 80%) se perfila como una herramienta clave para retener talento especializado y reducir las brechas de participación.
Fuente: Revistaeyn.com



