Los precios internacionales de las materias primas alimentarias concluyeron el ejercicio 2025 con un repunte moderado, a pesar de mostrar signos de alivio en el último mes del año. Según el informe anual de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el indicador promedio anual se situó en 127,2 puntos, lo que representa un avance del 4,3 % respecto al año anterior.
El mes de diciembre registró una ligera corrección a la baja, con el índice situándose en 124,3 puntos (una caída del 0,6 % respecto a noviembre). Esta reducción puntual fue impulsada por el abaratamiento de los productos lácteos, las carnes y los aceites vegetales al cierre del trimestre.
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Precios mundiales de alimentos cerraron con aumento
La dinámica anual de 2025 estuvo marcada por una notable divergencia entre los grupos de productos que integran la cesta básica internacional:
- Aceites Vegetales: Fueron el principal motor inflacionario del índice, registrando un aumento anual del 17,1 %, el mayor en tres años. Este incremento responde a una oferta global ajustada que mantuvo los precios bajo presión durante la mayor parte del ejercicio.
- Lácteos y Carnes: A pesar de las caídas registradas en diciembre (afectadas por el desplome del precio de la mantequilla en Europa), ambos sectores cerraron el año con saldos positivos debido a una demanda internacional robusta y a interrupciones logísticas derivadas de tensiones geopolíticas y sanitarias.
- Cereales y Azúcar (Tendencia Deflacionaria): Actuaron como el contrapeso del indicador. El azúcar cerró 2025 con una caída del 17 %, su nivel más bajo desde 2020, gracias a una oferta excedentaria. Por su parte, los cereales anotaron su tercer descenso anual consecutivo, pese a un repunte en diciembre causado por la incertidumbre en las exportaciones de trigo desde el Mar Negro y la demanda de maíz para biocombustibles.
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El panorama global al inicio de 2026 sugiere un equilibrio precario. Aunque el año 2025 finalizó con niveles de precios un 2,3 % inferiores a los de diciembre del año previo, los factores de riesgo persisten. La volatilidad en la región del Mar Negro y el aumento de la producción de etanol en potencias agrícolas como Brasil y Estados Unidos continuarán siendo variables críticas para la estabilidad del mercado alimentario mundial en el corto plazo.
Fuente: Revistaeyn.com


