Cómo atraer a los mayores de 55 años: El reto de las marcas
Los consumidores mayores de 55 años representan un segmento de mercado en crecimiento que muchas marcas no están aprovechando adecuadamente. Según el estudio «¿Quién es el consumidor senior?», elaborado por Impronta Research, este grupo de consumidores enfrenta desafíos tanto financieros como laborales, lo que influye directamente en sus patrones de consumo. Con una parte significativa de los adultos mayores sintiéndose insatisfechos con la oferta actual de productos y servicios, las marcas tienen la oportunidad de adaptar sus estrategias para captar este mercado desatendido.
El informe de Impronta Research revela que el 58 % de los consumidores limeños mayores de 55 años tienen dificultades para cubrir sus gastos a fin de mes, una situación que es especialmente crítica entre las personas de nivel socioeconómico C. Este grupo enfrenta no solo limitaciones económicas, sino también una percepción generalizada de que no hay suficientes oportunidades laborales para personas de su edad. Más del 50 % de los encuestados considera que el mercado laboral está cerrado para ellos, lo que genera una sensación de vulnerabilidad y exclusión.
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Sin embargo, a pesar de estos desafíos, los adultos mayores siguen siendo consumidores activos, y su lealtad a las marcas que les ofrecen soluciones adecuadas puede ser muy fuerte. En este contexto, la pregunta clave es: ¿cómo pueden las marcas atraer a este segmento y satisfacer sus necesidades?
Necesidades y expectativas del consumidor mayor
El estudio muestra que los consumidores mayores de 55 años tienen expectativas claras y específicas sobre lo que buscan en las marcas. La calidad y la durabilidad de los productos son factores prioritarios para este grupo, que tiende a valorar las compras a largo plazo y no se deja llevar fácilmente por las tendencias pasajeras. En lugar de enfocarse en la moda o los productos tecnológicos de vanguardia, los adultos mayores buscan productos prácticos y útiles que se adapten a su estilo de vida.
Además, el servicio al cliente es un aspecto crucial para los consumidores senior. Las marcas que ofrecen un trato personalizado, que se preocupan por la satisfacción de sus clientes y que brindan un servicio postventa eficiente, tienen mayores probabilidades de ganarse la confianza y lealtad de este grupo. Las empresas deben ser conscientes de que los consumidores mayores de 55 años valoran más la experiencia de compra que los consumidores más jóvenes, por lo que la calidad del servicio puede marcar la diferencia.
Contrario a la creencia popular, muchos adultos mayores están abiertos a adoptar la tecnología si esta es accesible y fácil de usar. El estudio de Impronta Research indica que un número creciente de personas mayores de 55 años en Lima utiliza smartphones y tiene presencia en redes sociales, aunque sus hábitos digitales pueden diferir de los de generaciones más jóvenes. Sin embargo, la oferta de productos y servicios tecnológicos aún no está plenamente adaptada a este segmento de la población.
Aquí es donde las marcas pueden marcar la diferencia. Las empresas que ofrezcan soluciones tecnológicas sencillas y diseñadas específicamente para las necesidades de los adultos mayores podrán destacarse en este mercado. Ya sea con aplicaciones móviles fáciles de usar, sitios web accesibles o productos tecnológicos adaptados a la movilidad reducida, las oportunidades para innovar son amplias.
La publicidad: Un espacio desaprovechado
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que muchas personas mayores de 55 años sienten que no están representadas adecuadamente en la publicidad. Este segmento de consumidores rara vez se ve reflejado en los anuncios publicitarios, lo que crea una desconexión entre las marcas y sus potenciales clientes senior. Para conectar con este grupo, las empresas deben reevaluar cómo presentan sus productos y servicios en los medios de comunicación.
Las campañas publicitarias que incluyan a personas mayores en roles proactivos y positivos, en lugar de reforzar estereotipos de vulnerabilidad o inactividad, pueden resonar más con este público. Mostrar a los adultos mayores como individuos independientes, activos y con poder de decisión no solo atraerá a este grupo, sino que también ayudará a las marcas a posicionarse como inclusivas y cercanas.
El estudio de Impronta Research también pone en evidencia la brecha entre la oferta actual y las necesidades de los consumidores mayores. Este grupo no solo busca productos de calidad, sino también servicios específicos que les permitan disfrutar de una mejor calidad de vida. Las marcas que se especialicen en productos relacionados con la salud, el bienestar, la movilidad y el entretenimiento para adultos mayores tienen una gran oportunidad de crecer en este mercado.
Por ejemplo, en la industria de la moda, hay una falta notable de ropa cómoda y accesible diseñada para personas mayores. De manera similar, en la alimentación, las marcas que ofrezcan productos adaptados a las necesidades nutricionales de los adultos mayores, como alimentos bajos en sodio o ricos en calcio, pueden ganar popularidad rápidamente entre este grupo.
Para atraer con éxito a los mayores de 55 años, las marcas deben adoptar una estrategia que se base en los siguientes principios:
Entender sus necesidades específicas: Las empresas deben realizar estudios de mercado detallados para identificar qué productos y servicios requieren los consumidores senior y cómo pueden satisfacer estas demandas de manera efectiva.
Ofrecer productos de calidad y durabilidad: Los consumidores mayores valoran más las compras que les ofrezcan una relación costo-beneficio a largo plazo. Las marcas que prioricen la calidad por encima de la cantidad tendrán una ventaja competitiva.
Simplificar el acceso a la tecnología: Las marcas que desarrollen productos tecnológicos sencillos, intuitivos y accesibles para personas mayores se destacarán en un mercado donde la inclusión tecnológica es cada vez más importante.
Revisar la publicidad y representación: Las marcas deben asegurarse de que sus campañas publicitarias reflejen de manera positiva y activa a los adultos mayores, eliminando estereotipos negativos y promoviendo una imagen inclusiva.
Enfocarse en el servicio al cliente: Los adultos mayores valoran mucho la atención personalizada y el trato cercano. Brindar un servicio postventa eficiente y accesible puede generar lealtad y retención de clientes.
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El reto para las marcas está claro: adaptarse a las necesidades de los consumidores mayores de 55 años es una oportunidad que no debe ser desaprovechada. Con la creciente demanda de productos y servicios específicos para este grupo, las empresas que logren ofrecer soluciones inclusivas y de calidad estarán en una posición privilegiada para captar a este segmento en expansión.

