Raphinha no solo está brillando en el FC Barcelona, líder destacado de La Liga tras el inicio de 2026, sino que también da un salto notable en su carrera fuera del césped. En una temporada en la que el equipo azulgrana cuenta con una de las ofensivas más temibles del fútbol moderno gracias a la chispa de jugadores como Lamine Yamal, Ferrán Torres y Robert Lewandowski, el extremo brasileño se prepara para un verano decisivo: el Mundial de la FIFA 2026. A sus 29 años, el talentoso jugador se estrena como rostro de Calvin Klein, dejando a un lado la comodidad de la rutina para enfrentarse a un reto diferente: posar para una campaña de ropa interior delante de una audiencia que ya le conoce bien por su rendimiento en el campo.
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La paradoja de la presión: del estadio a la cámara
Raphinha lo deja claro en una conversación con GQ: la presión que siente ante la cámara puede superar, a veces, la de un estadio lleno. Aunque la experiencia de jugar ante decenas de miles de aficionados le resulta familiar, posar ante un pequeño set de rodaje representa un desafío distinto y estimulante. “Confieso que siento más presión en un set de rodaje que ante un estadio lleno en un partido”, comenta, añadiendo que la experiencia le ha permitido explorar un lado nuevo de su creatividad y confianza fuera del terreno de juego. La oportunidad de convertirse en el rostro de Calvin Klein se enmarca en una trayectoria que él describe como un sueño de juventud hecho realidad.
Del fútbol a la moda: una transición natural
La vinculación de Raphinha con Calvin Klein no es casualidad. Su presencia en campañas de renombre lo sitúa en el mismo escaparate que figuras del mundo del entretenimiento y la música, como Bad Bunny, Jung Kook y Jeremy Allen White. Para el joven que creció en Porto Alegre soñando con convertirse en una estrella, este es el cierre de un círculo aspiracional: de observar campañas icónicas de futbolistas y celebridades cuando era niño a formar parte de ese universo a través de una marca que ha sabido convertir la moda en un lenguaje de influencia global.
La visión de Raphinha sobre la fama y la responsabilidad
Con una base de seguidores que supera los 18 millones en Instagram, el futbolista entiende la responsabilidad que conlleva su visibilidad. Ser parte de Calvin Klein le da la oportunidad de ampliar su influencia más allá de las canchas, pero él mantiene claro que, a fin de cuentas, su prioridad es su rendimiento deportivo y su compromiso con la selección brasileña. “Ser modelo no es lo mismo que jugar al fútbol, así que aprendí algunos trucos del equipo de CK y, por supuesto, trabajé en abdominales y flexiones para lucir bien en las fotos”, comenta con una sonrisa.
Un verano decisivo para Brasil: el peso del Mundial
El calendario de 2026 trae consigo un objetivo claro para Raphinha y su equipo nacional. Brasil llega a Estados Unidos con la idea de seguir afirmándose como una de las potencias mundiales del fútbol y conservar la ambición de conquistar un título que, para muchos, representa completar un ciclo glorioso. En la actualidad, la Seleção ocupa una posición destacada dentro de las favoritas junto a esa constelación de grandes naciones que lucharán por alzarse con el trofeo en suelo norteamericano. Raphinha, que ya suma ocho goles en la Liga esta temporada, ve su experiencia como un valor añadido para el grupo, especialmente en un Mundial que promete ser corto y decisivo, donde cada detalle cuenta.
La experiencia de Brasil y la experiencia internacional
Para un jugador que ha vivido la exigencia de un club de la magnitud del Barcelona, la transición a un torneo de la magnitud de la Copa del Mundo no es menor. Raphinha afirma que jugar para Brasil en una Copa del Mundo es “lo más grande” para un futbolista de su país y que USA 2026 será una oportunidad para compartir el conocimiento acumulado con las generaciones más jóvenes del equipo. “Vamos a Estados Unidos con mucha confianza. Sabemos que es un torneo corto y cada detalle importa”, señala. En ese sentido, su experiencia previa en torneos globales y su capacidad para rendir al máximo bajo presión lo posicionan como un recurso valioso para la selección en un año en el que cada partido es crucial.
El contexto de Barcelona: un año de altas expectativas
Con el Barça liderando la liga y aspirando a un segundo título liguero consecutivo, el momento de Raphinha no podría ser más oportuno. La plantilla comandada por Xavi Hernández ha mostrado una de las combinaciones ofensivas más temibles de Europa, con Yamal y Lewandowski tomando protagonismo a cada jornada. En ese marco, la campaña de Calvin Klein añade una capa de notoriedad mediática que podría ampliar aún más la influencia del jugador fuera de las canchas. No es solo una cuestión de imagen: es una oportunidad para que el mundo vea la combinación de talento deportivo y presencia mediática que Raphinha personifica.
La mirada hacia el futuro: varios frentes a la vez
El próximo verano marca una etapa de doble compromiso para el extremo: seguir aportando al Barça y prepararse para el Mundial con Brasil. En la selección, la prioridad es generar un rendimiento que se traduzca en avances claros en el torneo, y, a nivel de club, mantener la continuidad de un equipo que ya demuestra solidez y capacidad de remontar cuando es necesario. La campaña publicitaria con Calvin Klein no sólo refuerza su estatus dentro del mundo de la moda, sino que también cimenta su perfil como una figura polifacética capaz de trascender distintos escenarios culturales y mediáticos.
Conexión con el público y el sentido del logro
Raphinha recuerda sus orígenes y el camino recorrido desde su infancia en Porto Alegre hasta convertirse en una figura reconocible en todo el mundo. El sueño de estar en campañas de alta moda, que alguna vez parecía inalcanzable, hoy es una realidad que comparte con millones de seguidores que observan cada movimiento: desde un regate decisivo en el Camp Nou hasta una sesión de fotos que captan miradas en todo el planeta. Este doble papel de atleta y embajador de marca se alinea con una trayectoria que ha estado marcada por la superación, la disciplina y la constancia.
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La mirada de Raphinha hacia el futuro es clara: aprovechar cada oportunidad para consolidar su estatus como uno de los futbolistas más influyentes de su generación. En el corto plazo, su prioridad es contribuir al éxito del Barcelona mientras el equipo persigue el título y responde a los rigores de una temporada completa. En el horizonte más lejano, el Mundial 2026 se presenta como la gran vitrina para demostrar que su talento no conoce fronteras.
Fuente: Revista GQ


