La industria de la moda en España mostró en febrero una moderación de su caída gracias al impulso del trabajo autónomo. En conjunto, los tres subsectores que componen la cadena productiva —textil, confección de prendas de vestir y cuero y calzado— presentaron una media de 126.471 personas afiliadas a la Seguridad Social. Este registro implica una subida marginal respecto a enero, de 0,3%, con 426 ocupados más en un mes en el que la estacionalidad suele marcar una caída en otros ejercicios.
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A la distancia, la lectura interanual permite ver un retrato más crudo. En el último año, el sector ha perdido 1.518 puestos de trabajo, lo que se traduce en una caída del 1,2% en comparación con febrero de 2025. Este resultado refleja principalmente un descenso en el régimen general, que redujo sus cifras en 4.102 trabajadores a lo largo de los doce meses, aproximadamente un 4% menos frente a un año atrás. En contraste, los autónomos registraron un aumento de 2.584 ocupados, es decir, un incremento del 12% interanual, lo que subraya el peso creciente del autoempleo en el conjunto del sector.
Desglose por subsectores: dinámica desigual en el empleo
- Textil: un motor de resiliencia
El subsector textil volvió a sostener el empleo cuando se analizan las cifras interanuales. Al cierre de febrero, la industria textil contabilizó 46.059 afiliados, lo que implica 1.158 trabajadores más que un año antes. Este crecimiento representa un alza del 2,6% interanual. El impulso proviene principalmente del aumento del trabajo por cuenta propia, que creció un notable 33,3% en comparación con febrero de 2025. Por el contrario, la contratación asalariada cayó un 2%, lo que sugiere una reconversión o redistribución de la fuerza laboral hacia fórmulas autónomas dentro de este subsegmento. - Confección: consolidación de un ajuste persistente
La confección, por su parte, mostró una mayor debilidad. En febrero empleó a 42.570 trabajadores, lo que supone un descenso de 1.499 personas respecto al año anterior, equivalente a una caída del 3,4% frente a febrero de 2025. Este recorte se reparte entre el régimen general y los autónomos, con caídas del 3,3% y 3,6% interanuales, respectivamente. En conjunto, la confección continúa arrastrando una trayectoria negativa que contrasta con la evolución de otros subsectores textiles y de cuero y calzado. - Cuero y calzado: caída de la contratación pese a crecimiento del autónomo
El bloqueo interanual también se deja sentir en cuero y calzado, que cerró febrero con 37.842 afiliados, 1.177 menos que un año antes, lo que representa una caída del 3%. A pesar de un crecimiento del 27,7% en el número de autónomos (hasta 4.971 trabajadores), el avance del empleo por cuenta ajena fue más pronunciado a la baja, con una caída del 6,4% en el segmento asalariado. Este desequilibrio entre autónomos y trabajadores por cuenta ajena actúa como freno para el balance total del subgrupo.
Dinámica mensual y lectura global del mercado laboral
A pesar de la presión interanual, febrero mostró señales de mejora en comparación con enero para la moda en su conjunto. El textil registró una ganancia de 160 afiliados respecto al mes anterior (un incremento del 0,3%), la confección añadió 242 ocupados (0,6% más) y el calzado sumó 24 trabajadores, manteniéndose prácticamente estable con respecto a enero. En términos de régimen, el avance general alcanzó un 0,5%, mientras que los autónomos mostraron una ligera contracción del 0,4%.
Si se observa el conjunto del mercado laboral español, la afiliación media en febrero fue de 20.605.777 ocupados, con un incremento mensual de 97.328 y un alza interanual de 485.348 trabajadores, es decir, un crecimiento del 2,4%. Este febrero queda registrado como el mes con mayor ocupación de la serie histórica. La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, subrayó que “en conjunto, el mes de febrero ha arrojado resultados muy positivos para la afiliación”, aunque reconoció la disparidad respecto al desempeño específico de los sectores de la moda.
Análisis de señales para el sector y estrategias posibles
- Importancia del autoempleo como válvula de oxígeno
La evolución interanual resalta el rol crucial del trabajo por cuenta propia para sostener la cifra global de afiliados en la moda. El aumento de autónomos ha compensado, en parte, el descenso de empleo asalariado en un sector que se caracteriza por una alta estacionalidad y por procesos de reconfiguración de la cadena productiva. Esta dinámica podría impulsar políticas y medidas orientadas a facilitar la formalización del autoempleo, la transición de trabajadores hacia regímenes con mayor cobertura y las oportunidades de digitalización para pequeños emprendedores. - Desplazamiento estructural entre subsectores
La lectura por subsectores sugiere que no todos los eslabones de la cadena de valor evolucionan igual. Mientras el textil muestra una evolución positiva, la confección y el cuero y calzado avanzan con mayor prudencia o en negativo interanual. Este escenario podría responder a desafíos como la competencia internacional, variaciones en la demanda interna, incrementos de costos o cambios en hábitos de consumo. Ello sugiere la necesidad de estrategias diferenciadas: apoyo a la manufactura ligera y a la innovación en textil, programas de modernización y reubicación de capacidades en confección y medidas para reequilibrar el empleo en cuero y calzado. - Enfoque en procesos de productividad y eficiencia
Para revertir o atenuar las caídas interanuales, las empresas podrían enfocarse en mejorar la productividad, la adopción de tecnologías para la automatización moderada y la gestión eficiente de la cadena de suministro. La inversión en formación y actualización de habilidades, especialmente en perfiles polivalentes que puedan transitar entre el manejo de maquinaria y tareas de diseño o logística, podría fortalecer la resiliencia del sector ante choques externos.
Contexto macroeconómico y perspectivas
El conjunto de la economía española presenta un marco mixto: mientras la afiliación a la Seguridad Social crece con vigor, ciertos sectores industriales, como la moda, muestran una evolución más contenida cuando se compara con el año anterior. Factores como la inflación, las tasas de interés, la demanda interna y la competencia global influyen en la dinámica de empleo de la moda, que suele verse fuertemente afectada por la estacionalidad de la producción y la moda.
La gestión pública y las políticas de apoyo a la industria de la moda pueden jugar un papel decisivo para encauzar las tendencias. Medidas orientadas a la formación sectorial, la incentivación de la digitalización de procesos, la promoción de la producción sostenible y la facilitación de la creación de empresas pueden contribuir a equilibrar el crecimiento del empleo entre autónomos y trabajadores asalariados, y a sostener el impulso de los subsectores con mayor potencial de crecimiento.
Notas metodológicas y aclaraciones
- El análisis se basa en los datos de afiliación a la Seguridad Social correspondientes al mes de febrero para textil, confección y cuero y calzado.
- Se contempla la variación intermensual (febrero frente a enero) y la variación interanual (febrero de este año frente a febrero del año anterior).
- Las cifras se desglosan por subsectores: textil, confección y cuero y calzado, con análisis de los regímenes general y de autónomos.
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En definitiva, febrero ofrece una lectura mixta: la moda mantiene una evolución estable en el corto plazo gracias al crecimiento del autónomo, pero en el plano anual continúa mostrando una pérdida de empleo en su conjunto. El reto para este año pasa por consolidar la recuperación en el empleo asalariado, estimular la innovación y adaptar la estructura laboral a las demandas de un mercado de moda cada vez más competitivo y cambiante.
Fuente: Modaes


