El panorama del comercio minorista de moda en Europa ha experimentado un giro drástico durante el segundo trimestre de 2026. Tras un periodo inicial de relativa estabilidad, las señales de alarma se han encendido en todo el continente debido a una contracción de la demanda de consumo. Un informe macroeconómico emitido por Bank of America (BofA) Securities pone de manifiesto que el sector textil se enfrenta a una preocupante atonía en sus principales mercados y a una presión de costes persistente que amenaza los márgenes de beneficio corporativos. En este escenario, el gigante sueco H&M se perfila como la corporación con mayor vulnerabilidad operativa y financiera frente a la actual ralentización.
Durante el mes de abril de 2026, la desaceleración de las ventas de moda dejó de ser una tendencia aislada para convertirse en una realidad estadística global. De acuerdo con las métricas de BofA obtenidas en 36 mercados europeos estratégicos, el crecimiento agregado de las ventas minoristas de ropa se desaceleró al 2,4%, una cifra significativamente inferior al 5,4% registrado en marzo. Esta variación representa el primer periodo en el que la entidad financiera detecta una desaceleración simultánea y transversal en casi la totalidad de las geografías analizadas, apuntando a un cambio en las prioridades de gasto de las familias.
Alemania como epicentro del retroceso comercial
Para comprender la magnitud de este freno comercial, es indispensable analizar el comportamiento de Alemania, la mayor economía de Europa continental y el principal motor del consumo de moda regional. El mercado germano continúa bajo una fuerte presión de demanda; los establecimientos físicos de confección sufrieron un desplome en sus ventas del 6% durante abril, agravando sustancialmente el retroceso del 2% observado en marzo.
Vea también: Zalando conquista el verano español: verbenas y festivales
Los indicadores preliminares correspondientes al mes de mayo de 2026, analizados por la publicación especializada alemana TextilWirtschaft, confirman que la tendencia negativa no da tregua y que el consumo minorista sigue estancado en niveles mínimos, consolidando un trimestre muy complejo para la distribución tradicional.
Este enfriamiento del mercado alemán tiene un impacto directo y asimétrico en las finanzas de Hennes & Mauritz (H&M). La multinacional concentra aproximadamente el 15% de su volumen global de negocio en territorio germano, lo que la convierte en el actor más expuesto al devenir de esta economía. Ante la falta de tracción en las tiendas físicas, los analistas de BofA han asignado al valor una calificación de «rendimiento inferior» (Underperform), anticipando que las turbulencias macroeconómicas pasarán factura a sus estados financieros en el corto plazo.
Márgenes bajo asedio: El impacto en la rentabilidad de H&M
La debilidad de los ingresos brutos de H&M viene acompañada de un deterioro en la dinámica interna de las ventas. Las proyecciones de los analistas apuntan a una contracción de los ingresos en moneda constante del -2,1% para el segundo trimestre del año. Más allá de la caída nominal en la facturación, el principal factor de preocupación radica en las estrategias promocionales que el minorista se ha visto obligado a adoptar.
Desde el arranque de la primavera, el comportamiento del consumidor europeo ha estado condicionado por la búsqueda de promociones. H&M ha reportado un enfoque mucho más marcado hacia los descuentos para dinamizar sus inventarios. Esta dependencia erosionará el margen bruto de la compañía de forma inmediata. Como resultado de esta combinación —caída de demanda en mercados clave y contracción de márgenes por rebajas—, el banco de inversión ha catalogado a H&M como la corporación textil con el «mayor riesgo a la baja en las ganancias por acción» (BPA) de toda su cobertura de cara al informe de resultados de junio.
El Reino Unido y el retroceso en el gasto en moda
La atonía en el consumo no es exclusiva de la Europa continental; el mercado británico muestra un comportamiento idéntico en su actividad comercial. Los datos del British Retail Consortium (BRC) indicaron una reducción neta del 3% en las ventas minoristas globales durante abril. Si nos enfocamos estrictamente en el segmento de la confección, el crecimiento en el Reino Unido se desaceleró hasta situarse en el 3,4%, una cifra muy alejada del sólido 6,6% que registraba el sector en el mismo periodo del año anterior.
Este enfriamiento viene respaldado por informes complementarios de la consultora Kantar, que constatan una marcada caída en el gasto que los hogares británicos destinan a la renovación de moda. El encarecimiento de la vida ha convertido a la confección en un gasto altamente elástico, retrasando las compras estacionales y forzando a los operadores a competir ferozmente mediante precios para capturar cuota de mercado.
La pinza macroeconómica: Inflación de costes operativos
Por si el enfriamiento de la demanda fuera poco, las firmas textiles se encuentran atrapadas en una pinza operativa debido a la reactivación de presiones inflacionarias en la cadena de suministro global. El coste de producción y distribución mantiene una trayectoria ascendente, limitando el margen de maniobra de las empresas.
La cesta agregada de materias primas para ropa monitorizada por BofA ha registrado un encarecimiento del 7% desde el cierre de 2025. Este repunte de los insumos básicos se está trasladando hacia las fábricas de confección. Las previsiones apuntan a incrementos de entre el 5% y el 7% en los precios de fábrica en las regiones de producción clave, encareciendo el aprovisionamiento de las nuevas colecciones.
El panorama logístico introduce factores de incertidumbre y sobrecostes adicionales. El transporte global se ha encarecido debido a tensiones en las rutas tradicionales. Los datos de mayo revelan un escenario complejo: las tarifas de flete aéreo se incrementaron por encima del 30% interanual, mientras que los costes asociados al transporte marítimo en rutas clave sufrieron repuntes de entre el 16% y el 33%. Este incremento en los fletes perjudica a los minoristas que dependen de la importación rápida desde centros lejanos, reduciendo su rentabilidad neta.
Estrategias diferenciadas: El análisis de Zalando
A pesar del sombrío panorama general para el retail físico, los analistas recuerdan que no todos los modelos de negocio reaccionarán igual ante la coyuntura. El gigante del comercio electrónico Zalando representa el reverso de la moneda, consolidándose como una opción de resiliencia relativa dentro del sector de la moda.
Vea también: H&M reduce despidos en oficinas de España tras pacto sindical
Aunque la entidad bancaria optó por recortar sus estimaciones de beneficio operativo (EBIT) para el periodo 2026-2028 en un rango de entre el 1% y el 4% debido al contexto macroeconómico, ratificó su recomendación de «Compra» sobre las acciones de la compañía alemana, manteniendo su precio objetivo en 35 euros por acción. Los fundamentos de esta confianza radican en la capacidad de Zalando para ganar participación de mercado y en los efectos positivos derivados de sus reestructuraciones operativas y de costes.
En su último reporte financiero, Zalando superó las previsiones del consenso al registrar un EBIT ajustado del primer trimestre de 65 millones de euros. Si bien una parte de este resultado positivo reflejó factores temporales, como la liberación de provisiones en su división de servicios de negocio a negocio (B2B), el desempeño estructural demuestra que las plataformas digitales eficientes están mejor posicionadas para capear las turbulencias del consumo gracias a su flexibilidad de inventario.



