Bangladesh ha anunciado un incremento salarial del 9% para los trabajadores de la confección, compuesto por un aumento del 4% que se suma al 5% ya acordado anteriormente. Esta medida, que entró en vigor el 1 de diciembre, responde a las demandas de los trabajadores, quienes han estado exigiendo mejoras salariales en el contexto de un aumento del costo de vida. M. Sakhawat Hussain, asesor del ministerio de Trabajo y Empleo, confirmó esta decisión en una conferencia de prensa, destacando que los nuevos salarios se implementarán a partir de enero de 2025.
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El aumento salarial fue el resultado de un proceso de negociación a través de un comité tripartito, que incluyó representantes de los trabajadores, propietarios de fábricas, y el gobierno. Mientras los representantes de los trabajadores solicitaban un aumento anual del 10% debido al incremento de los costos de vida, los propietarios proponían un aumento del 8%, citando sus propias limitaciones financieras. Aunque los representantes de los trabajadores consideraron la subida como un avance, expresaron su descontento porque la cifra final no cumplía con sus expectativas iniciales.
A pesar de la mejora salarial, los dueños de fábricas mostraron preocupación por el impacto económico que podría tener esta decisión en la industria. Towhidur Rahman, presidente de la Federación de Trabajadores de la Confección de Bangladesh (BAWF), admitió que aceptaron el aumento para evitar el desorden en un sector que ha visto protestas significativas en el pasado. El exdirector de la BGMEA, Mohiuddin Rubel, también destacó los desafíos que enfrentará la industria con este nuevo ajuste salarial, considerándolo “extenuante” dado que los costos de producción están aumentando sin un incremento paralelo en los ingresos.
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La situación laboral en Bangladesh es problemática, ya que una gran parte de la fuerza laboral se encuentra en empleos informales. Según la Encuesta de la Fuerza Laboral de 2022, alrededor de 60 millones de personas, es decir, el 84.9% de los empleados en el país, trabajan en este tipo de condiciones, cifra que se eleva a un 92.7% entre los jóvenes de 15 a 27 años. Este contexto pone de manifiesto la vulnerabilidad de muchos trabajadores, quienes dependen de cambios como el reciente aumento salarial para mejorar su calidad de vida en medio de un panorama económico desafiante.


