Macy’s se encuentra en medio de un intenso escrutinio por parte de inversores activistas, específicamente Barington Capital Group y Thor Equities, quienes han instado a la cadena de grandes almacenes a reconsiderar y reorganizar su estrategia con el fin de mejorar su rendimiento financiero. Estos inversores han sugerido explícitamente que Macy’s debería vender sus marcas Bloomingdale’s y Bluemercury, así como establecer una filial independiente para gestionar sus valiosos activos inmobiliarios. Además, han propuesto recortar gastos y llevar a cabo una recompra masiva de acciones, solicitando entre 2.000 millones y 3.000 millones de dólares en recompra a lo largo de los próximos tres años.
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Actualmente, Macy’s está implementando un nuevo plan estratégico denominado «Bold New Chapter», que fue lanzado en febrero de este año. Este plan incluye cerrar aproximadamente 150 de sus tiendas menos rentables, abrir hasta 45 nuevos locales bajo ambas marcas e intensificar su oferta de productos de lujo. La empresa ha manifestado su compromiso de garantizar un crecimiento sostenible y rentable, con el objetivo de maximizar el valor para los accionistas. A pesar de la presión externa, Macy’s sigue con su propuesta de mejorar la experiencia del cliente y la rentabilidad de sus operaciones.
Los grupos de inversores han expresado su preocupación respecto a la junta directiva de Macy’s, señalando que carecen del conocimiento y la visión necesarios para optimizar el valor de su cartera inmobiliaria, que se estima entre 5.000 millones y 9.000 millones de dólares. En su respuesta, Macy’s ha indicado que mantiene una mentalidad abierta y está dispuesta a revisar su estrategia periódicamente para explorar todas las oportunidades que aumenten el valor para los accionistas. Esta interacción entre la dirección y los inversores refleja un contexto de presión y cambio en la gestión que la empresa enfrenta en la actualidad.
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En cuanto a los resultados financieros, Macy’s cerró el primer semestre del año con ingresos de 9.783 millones de dólares, lo que representa una disminución del 3,2% en comparación con el año anterior. Sin embargo, logró mejorar su beneficio neto, alcanzando los 212 millones de dólares durante el mismo periodo. Estos resultados van en línea con las dificultades que enfrenta el sector minorista, exacerbadas por una manipulación de 146,7 millones de dólares descubierta en la contabilidad, lo que ha llevado a retrasos en la presentación de resultados financieros. A pesar de los desafíos, la empresa busca adaptarse y estabilizarse en un entorno competitivo.


