Las tiendas para mascotas superan a las de bebés en estas comarcas gallegas
Un fenómeno creciente en Galicia comienza a redefinir el panorama comercial y, de paso, ofrece señales de un cambio profundo en el modelo familiar: en varias comarcas gallegas, los negocios dedicados a las mascotas superan en número a los especializados en productos para bebés. En municipios como Lalín y A Estrada, en la provincia de Pontevedra, ya no hay ninguna tienda exclusivamente dedicada a la puericultura, mientras que han proliferado nuevos locales que ofrecen desde alimento natural para perros hasta servicios de peluquería felina.
Este cambio no es anecdótico. Es el reflejo de una transformación social que combina varios factores: el descenso sostenido de la natalidad, el auge del comercio electrónico y la creciente humanización de las mascotas. Hoy, perros y gatos no solo comparten el sofá o la cama con sus dueños, sino también un lugar central en el corazón de muchas familias. Y eso, inevitablemente, se traduce en el comercio.
Más negocios para mascotas, menos para recién nacidos
En los últimos años, en la zona que abarca las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes, se han abierto al menos dos nuevos negocios orientados exclusivamente al cuidado y bienestar de las mascotas. Estos se suman a una red ya consolidada de clínicas veterinarias, peluquerías caninas, tiendas de accesorios y alimentación especializada. La mayoría de estos locales se concentra en los núcleos urbanos de Lalín y A Estrada, donde también se han cerrado, en contraste, las últimas tiendas especializadas en artículos para bebés.
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Aunque todavía existen comercios que venden ropa infantil y productos de uso general para niños pequeños, ya no hay tiendas exclusivas de puericultura. Las pocas referencias disponibles —como Ortodeza, que vende pañales, bañeras y artículos de apoyo— son excepciones, y sus responsables aseguran que si bien no han notado una caída en la demanda, muchos clientes prefieren comprar estos artículos por internet.
Caída de la natalidad y auge digital: una combinación decisiva
Los datos del Instituto Galego de Estatística (IGE) confirman esta tendencia. En 2024, nacieron 313 bebés en las comarcas de Lalín y A Estrada, una cifra que representa una caída respecto a los 366 nacimientos registrados en 2020 y los 457 del año 2014. A pesar de que los municipios más grandes siguen concentrando la mayor parte de los nacimientos, tampoco se han librado del cierre de tiendas especializadas en productos para recién nacidos.
A este fenómeno demográfico se suma la consolidación del comercio electrónico. Según la Enquisa estrutural a fogares. Novas tecnoloxías del IGE, en los últimos diez años el porcentaje de gallegos que compra por internet ha pasado del 36,5% al 55,3%. Este dato es especialmente relevante en una comunidad con una población envejecida y dispersa, lo que indica una adopción generalizada del canal digital, incluso entre sectores tradicionalmente menos digitalizados.
Viralatas Shop: del comercio digital al local físico
Sin embargo, no todos los negocios optan por lo digital como única vía. Viralatas Shop, un comercio que comenzó como tienda online en 2024, decidió abrir un local físico en Lalín tras constatar la buena acogida de su oferta. Silvia, su fundadora, señala que aunque la mayoría de sus ventas siguen siendo online, vio una oportunidad de negocio ante la ausencia de tiendas similares en la zona.
Su tienda se diferencia por ofrecer productos exclusivos y especializados, como suplementos naturales, artículos de micoterapia (terapia con hongos medicinales), productos para el cuidado articular y soluciones para alergias o dietas caseras. “Aquí no había nada así. Empezó como algo pequeño, pero cada vez más gente busca productos específicos para mejorar la salud de sus animales”, comenta Silvia.
El perfil de su clientela se divide en dos grupos principales: personas jóvenes de entre 20 y 30 años —hombres y mujeres— y mujeres mayores de 40. Son, en general, consumidores muy informados, que consultan con educadores caninos, veterinarios o nutricionistas antes de tomar decisiones de compra. “Son perfiles exigentes, que antes compraban en tiendas de grandes ciudades o por internet, pero ahora encuentran aquí lo que buscan”, agrega.
Peluquerías para gatos y rutinas de bienestar
La peluquería canina ya no es un servicio exclusivo para los perros. Locales como Catro Canciños en A Estrada o Domo Pets en Lalín también han incorporado lavados y cortes para gatos, una práctica que antes se consideraba innecesaria. María, responsable de Catro Canciños, cuenta que sus clientes han cambiado de hábitos: “Antes venían solo por cortes de verano. Ahora lo hacen como parte de un cuidado regular”.
Ambas peluquerías coinciden en que los propietarios son cada vez más exigentes con el bienestar animal. Además de lo estético, muchos buscan que sus mascotas estén cómodas, limpias y saludables. La demanda se ha ampliado tanto que algunos servicios incluyen masajes, productos relajantes o técnicas especiales para gatos con ansiedad.
¿Un nuevo modelo de familia?
Más allá de los cambios comerciales, esta evolución refleja una transformación social más profunda. El declive de los nacimientos y la mayor presencia de mascotas en los hogares lleva a muchos a preguntarse si estamos ante un nuevo modelo familiar, en el que los animales ocupan el lugar que antes tenían los hijos pequeños.
Investigadores de distintas universidades ya estudian el fenómeno de la antropomorfización de las mascotas, es decir, la tendencia a atribuirles emociones, intenciones y rasgos humanos. Esto no necesariamente implica que se las humanice, pero sí que se las integra como miembros afectivos del núcleo familiar. Alimentación específica (como la dieta BARF), juguetes didácticos, seguros veterinarios o suplementos naturales son solo algunas de las nuevas formas de expresar ese vínculo.
Silvia, desde su experiencia como emprendedora, reconoce que aunque Lalín aún no es una localidad completamente “pet friendly”, el cambio está en marcha. “Queda trabajo por hacer. Algunas personas aún no entienden el concepto de bienestar animal más allá de lo básico, pero cada vez más gente cuida a sus animales como si fueran parte de la familia”, reflexiona.
Internet sí, pero el vínculo también cuenta
Aunque muchos productos siguen adquiriéndose en línea, los nuevos negocios físicos para mascotas no solo sobreviven, sino que prosperan. Parte de su éxito radica en la atención personalizada, el asesoramiento especializado y la posibilidad de ver y tocar los productos. Para muchos propietarios, eso sigue siendo insustituible, especialmente cuando se trata del bienestar de un ser querido.
En contraste, el universo de productos para bebés ha quedado prácticamente relegado al canal digital en estas comarcas. Y aunque esto no significa necesariamente que se cuide menos a los recién nacidos, sí refleja un desplazamiento del interés comercial y, probablemente, de la demanda estructural.
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El hecho de que haya más tiendas para mascotas que para bebés en algunas zonas de Galicia no es solo un dato curioso. Es el reflejo de cómo está cambiando la composición de los hogares, el comportamiento de los consumidores y las prioridades afectivas. Los animales ya no son un accesorio doméstico; para muchos, son una compañía emocional tan significativa como lo puede ser un hijo.
Este fenómeno no es exclusivo de Galicia, pero en estas comarcas rurales y semiurbanas, se vuelve especialmente evidente. La transformación está en marcha, y el comercio —como siempre— es el primer espejo donde se refleja.


