Inmedi-k se expande al sector veterinario con un modelo de bajo costo
La transformación del mercado mexicano de mascotas no solo se manifiesta en un mayor número de hogares con animales, sino también en el crecimiento acelerado de la industria asociada a su cuidado. En este contexto, Inmedi-k, una empresa regiomontana especializada en servicios de salud accesible, ha decidido dar un nuevo paso estratégico: incursionar en el rubro de las clínicas veterinarias. Su primera unidad abrirá en agosto de 2025 en García, Nuevo León, marcando el inicio de un ambicioso proyecto de expansión por el norte del país.
Esta decisión no surge de la nada. Las cifras del INEGI indican que el 70% de los hogares mexicanos tiene al menos una mascota, lo que equivale a alrededor de 25 millones de hogares con animales de compañía. El número total de mascotas supera los 80 millones, con los perros representando el 55%, los gatos un 20%, y el resto correspondiendo a aves, reptiles, roedores y otras especies. En paralelo, México enfrenta una caída sostenida en los índices de natalidad, generando un cambio sociocultural: muchos hogares priorizan a los llamados “perrhijos” o “gathijos” por sobre tener hijos biológicos, lo que ha impactado directamente en el gasto destinado al cuidado y bienestar de las mascotas.
El modelo inmediato de salud, ahora también para animales
Desde su origen, Inmedi-k se ha posicionado como una empresa centrada en la atención médica de bajo costo para humanos, ofreciendo consultas accesibles sin sacrificar calidad. Ahora, busca replicar ese modelo exitoso en el mercado veterinario, apuntando a ofrecer servicios veterinarios accesibles, de calidad y con un enfoque integral.
Vea también: Emprendimiento que inspira: Bolsas recicladas se convierten en productos útiles
“Vamos a empezar con la primera sucursal en unas semanas en García. Tenemos la intención de que sea la primera de varias. Pretendemos competir en todo Nuevo León”, afirmó Marco Antonio Mendoza Quintero, cofundador de la compañía. La entrada al negocio veterinario no es una decisión aislada: forma parte de una tendencia creciente en el sector salud, donde empresas que tradicionalmente atendían a personas están expandiendo sus operaciones hacia el bienestar animal.
La lógica detrás de esta estrategia es clara: la salud de las mascotas se ha vuelto una prioridad para millones de familias mexicanas. En un entorno económico donde los consumidores buscan soluciones eficientes y asequibles, el modelo “low cost” de Inmedi-k encaja con las nuevas demandas del mercado.
El panorama actual ofrece condiciones excepcionales para que empresas como Inmedi-k se expandan. Por un lado, existe una población masiva de mascotas que requiere atención médica preventiva, tratamientos específicos, vacunas, desparasitaciones y cirugías básicas. Por otro, la profesionalización del sector ha elevado las expectativas de los consumidores, quienes ahora buscan clínicas que combinen buen servicio, precios razonables y personal capacitado.
En este contexto, Inmedi-k no solo busca llenar un vacío de oferta accesible, sino también diferenciarse por su enfoque en la experiencia del cliente y la eficiencia operativa. El plan de expansión contempla una presencia destacada en los estados del norte del país, con especial énfasis en áreas urbanas de rápido crecimiento como Monterrey, Saltillo, Chihuahua, Torreón y Reynosa.
Uno de los principales retos para esta expansión no está en la infraestructura o en el financiamiento, sino en la disponibilidad de personal calificado. En particular, Inmedi-k enfrenta la necesidad de reclutar médicos veterinarios con habilidades administrativas, capaces de operar bajo su modelo de negocio.
Según explicó Mendoza Quintero, la empresa ha adoptado un enfoque proactivo para abordar esta situación. “Nos hemos caracterizado por sueldos competitivos, pero además estamos apostando por la capacitación y desarrollo humano para abastecernos de personal. A los médicos que les vemos iniciativa y capacidades administrativas los ‘coacheamos’ y desarrollamos para que sean directores de las nuevas sucursales”, señaló.
Esta política de formación interna no solo asegura la expansión sostenida de la marca, sino que también contribuye a profesionalizar el sector veterinario, ofreciendo oportunidades de liderazgo a jóvenes médicos que, de otro modo, tendrían opciones limitadas de crecimiento.
Un mercado impulsado por cambios demográficos y emocionales
La decisión de Inmedi-k de apostar por el cuidado animal también está respaldada por un profundo cambio demográfico. México está experimentando una baja progresiva en las tasas de natalidad, lo que ha transformado las dinámicas familiares. Tan solo en 2023, se registraron 1.820.888 nacimientos, un 3.7% menos que el año anterior, según datos oficiales. Esta caída, combinada con una creciente urbanización y cambios en los valores sociales, ha llevado a que más personas decidan no tener hijos y en su lugar criar mascotas como miembros plenos del hogar.
Este fenómeno ha provocado una redefinición del gasto familiar, con más recursos dirigidos al bienestar de los animales de compañía. Las clínicas veterinarias, tiendas de alimentos premium, spas caninos y seguros para mascotas son parte de un ecosistema que crece año tras año, consolidando al sector como uno de los más prometedores en la economía del cuidado.
Aunque no es la única empresa que ha identificado el potencial del mercado veterinario, Inmedi-k cuenta con ventajas competitivas clave. Su experiencia en el modelo de atención médica eficiente para humanos le otorga una base sólida para estructurar servicios similares para mascotas. Además, su cultura empresarial, centrada en el acceso universal a la salud, se alinea con las nuevas exigencias de un mercado que no solo busca calidad, sino también precios asequibles y transparencia.
En un entorno donde la oferta aún está fragmentada —con muchas clínicas pequeñas, sin estandarización ni procesos escalables—, la entrada de Inmedi-k representa una formalización del sector, que podría traer consigo mejoras en infraestructura, tecnología diagnóstica y control de calidad.
Más allá del negocio, la incursión de Inmedi-k en la veterinaria tiene también un impacto social. Al ofrecer atención accesible para mascotas, contribuye a reducir el abandono animal, promueve la esterilización responsable, y mejora la salud pública en general, al controlar enfermedades transmisibles. Además, genera empleo calificado en zonas urbanas e impulsa el desarrollo de profesionales jóvenes con vocación de servicio.
Si bien la apertura de una sola clínica en García, Nuevo León, puede parecer un paso modesto, se trata de la punta de lanza de un modelo replicable que, si se consolida, podría transformar la forma en que millones de mexicanos acceden al cuidado de sus mascotas.
Vea también: General Mills apuesta al mercado de alimentos frescos para mascotas
La llegada de Inmedi-k al negocio veterinario representa una adaptación inteligente a las nuevas dinámicas del consumo en México. En un país donde las mascotas se han convertido en parte esencial de la vida familiar, brindar servicios accesibles y de calidad no es solo una oportunidad de negocio: es una necesidad social.
Con un enfoque centrado en la eficiencia operativa, el desarrollo del talento y una clara vocación de expansión regional, Inmedi-k parece estar bien posicionada para competir en un mercado en plena transformación. Su éxito dependerá no solo de la ejecución de su estrategia, sino también de su capacidad para entender y responder a las emociones y expectativas de los tutores de mascotas, quienes, cada vez más, demandan atención profesional, cálida y cercana.

