WNBA 2024 conquista marcas, moda y audiencia
Impulsada por nuevas figuras como Caitlin Clark, Angel Reese y Paige Bueckers, la temporada 2024 de la WNBA ha alcanzado cifras históricas que consolidan su crecimiento como un fenómeno deportivo, cultural y comercial. Este auge representa una oportunidad única para que las marcas se conecten con audiencias jóvenes, diversas y comprometidas con el deporte femenino.
El campeonato femenino de baloncesto profesional en EE.UU., fundado en 1997, ha vivido en 2024 su temporada más vista en 24 años, con la mayor asistencia presencial en más de dos décadas, y récords en consumo digital y ventas de merchandising. Esta explosión de interés ha elevado el valor de las 13 franquicias en un promedio del 180% en solo un año, según datos del portal especializado Sportico.
Una audiencia cada vez más diversa y valiosa
A diferencia de otras ligas, la WNBA cuenta con una base de fans donde el 44% son mujeres, superando incluso al NBA, que alcanza un 40% de afición femenina. Esto, según cifras de YouGov SportsIndex, representa una ventaja competitiva para las marcas que buscan generar vínculos auténticos con las consumidoras actuales.
Un estudio de la agencia deportiva Wasserman publicado en 2023 refuerza esta tendencia: las fanáticas del deporte femenino son más jóvenes, mejor educadas y con mayor poder adquisitivo en comparación con los hombres. Además, el 54% es más consciente de los patrocinadores y el 45% más propensa a comprar productos de marcas que apoyan a sus equipos favoritos.
Moda, deporte y cultura: el nuevo atractivo
La WNBA no solo crece como espectáculo deportivo, sino también como fenómeno cultural. Muchas de sus jugadoras poseen una fuerte presencia en redes sociales y se posicionan como íconos de estilo, empoderamiento y autenticidad. Esta mezcla de deporte y moda convierte a las atletas en embajadoras ideales para campañas de marketing que buscan conectar con nuevas audiencias.
Cathy Engelbert, comisionada de la liga, lo resumió así en una entrevista con The New York Times:
“Estas chicas se encuentran en la intersección del deporte, la cultura y la moda”.
Esta frase refleja la evolución de la liga: ya no se trata solo de baloncesto, sino de representar valores que muchas marcas desean adoptar.
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Dick’s Sporting Goods renueva su compromiso
Una de las compañías que ha reafirmado su confianza en la WNBA es Dick’s Sporting Goods, que en julio de 2024 anunció la renovación de su contrato como socio minorista oficial de artículos deportivos y aliado de marketing de la liga hasta la temporada 2028.
La marca también apoya el crecimiento del baloncesto femenino a nivel juvenil a través de su participación en programas como Jr. WNBA y la iniciativa Her Shot, desarrollada junto a Nike. Para Emily Silver, directora de marketing y experiencia de atletas en Dick’s:
“Desde hace mucho tiempo sabemos que invertir en el deporte femenino es un buen negocio”.
Coach apuesta por el estilo único de las jugadoras
Otra marca que se unió a la liga este año es Coach, que se convirtió en socio oficial de carteras de la WNBA. Como parte de su campaña «Courage to Be Real», Coach destacó el estilo personal de cinco jugadoras, dándoles visibilidad no solo como atletas, sino como íconos de identidad y autoexpresión.
Además, la marca asumió el rol de socio principal de WNBA Pride, el evento que celebra a la comunidad LGBTQ+. Según Joon Silverstein, directora de marketing de Coach:
“Estamos orgullosos de asociarnos con una liga que promueve la individualidad y apoya a atletas que rompen moldes dentro y fuera de la cancha”.
El auge del interés desde el mundo beauty
Uno de los sectores que ha mostrado mayor interés en la WNBA es el de la belleza y cosmética. Aunque la liga no tuvo un socio oficial en este rubro hasta 2020 (cuando se unió Glossier), hoy en día nombres como Sephora, Fenty, e.l.f. Cosmetics, Nyx, Hero Cosmetics, Essie, Covergirl, Milani Cosmetics y Urban Decay figuran como patrocinadores.
La llegada de estas marcas responde al nuevo perfil del deporte femenino: fuerte, auténtico y con un enorme potencial para conectar con la estética de las nuevas generaciones.
Sephora se asocia con equipo debutante
Entre los anuncios más destacados de este año está el acuerdo entre Sephora y el equipo Golden State Valkyries, la nueva franquicia de la WNBA. Este contrato incluye el nombre oficial del centro de entrenamiento, presencia de la marca en las camisetas y contenido en redes sociales.
Además, el Chase Center de San Francisco, sede del equipo, contará con una tienda Sephora para que los fans accedan a productos de belleza durante los partidos.
Zena Arnold, directora de marketing de Sephora en EE.UU., comentó:
“Aliarnos en nuestra casa compartida, la Bahía de San Francisco, refleja la sintonía entre nuestras marcas. Nos enorgullece estar presentes tanto en espacios físicos como en una organización donde la confianza y el rendimiento florecen”.
Nuevos aliados: de Skims a Bumble
El creciente atractivo de la WNBA también ha captado el interés de marcas no tradicionales del ámbito deportivo. Entre los nuevos patrocinadores se encuentran:
Bumble (app de citas)
Opill (anticonceptivo de venta libre)
The Honey Pot Company (higiene femenina)
Mielle Organics (cuidado capilar)
Skims, la marca de fajas y ropa interior de Kim Kardashian
Estas asociaciones no solo diversifican el perfil de la liga, sino que también amplían su impacto en la cultura popular, reafirmando su capacidad de liderazgo en temas como salud, bienestar y empoderamiento.
WNBA: una apuesta rentable para el futuro
Los números no mienten. El crecimiento de la WNBA en audiencia, engagement y patrocinadores posiciona a la liga como una de las inversiones más sólidas en el deporte actual. En un mundo donde los consumidores valoran la diversidad, la autenticidad y la inclusión, las marcas que se asocian con la WNBA acceden a una comunidad profundamente conectada y leal.
Además, la conexión emocional con las jugadoras, su alcance en redes sociales y el enfoque en causas sociales hacen que sus campañas resuenen más allá del ámbito deportivo. La WNBA se ha convertido en una plataforma ideal para historias de impacto, representatividad y liderazgo femenino.
La temporada 2024 marca un antes y un después para la WNBA. Ya no es solo una liga de baloncesto: es un espacio donde se cruzan deporte, identidad, moda, empoderamiento y cultura digital. Para las marcas, esto representa mucho más que un patrocinio; es una oportunidad de formar parte de una conversación transformadora.
A medida que el interés en el deporte femenino continúa creciendo, aquellas empresas que apuesten por este movimiento estarán posicionándose no solo para vender más, sino para ser parte de una evolución social con impacto duradero.
