La sensación de alivio inflacionario podría desvanecerse pronto
Desde la crisis del COVID‑19, la inflación ha sido un tema candente en retail. Las estadísticas y debates reflejan un fenómeno constante: los precios han subido, limitando el poder adquisitivo. Recientemente, el índice de precios al consumidor (CPI-U) de mayo mostró solo un aumento mensual del 0.1 % (tras el 0.2 % de abril), con un crecimiento interanual del 2.4 %
Esto parece alentador, aunque sigue superando ligeramente la meta del 2 % de la Reserva Federal y está muy por debajo del 9.1 % registrado en junio de 2022
Sin embargo, este moderado repunte podría esconder tensiones futuras: los analistas y consumidores aún enfrentan el aumento de tarifas y desajustes en la cadena de suministro, elementos que podrían desencadenar presión inflacionaria tarde en 2025.
¿Por qué la calma actual es engañosa?
El colaborador de Forbes, Richard Kestenbaum, cofundador de Triangle Capital, advierte que no se debe confiar en la aparente moderación inflacionaria
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Según él, la tranquilidad actual se debe a dos factores:
Retrasos en la cadena de suministro: los precios reflejados en mayo corresponden a productos ordenados antes de la subida de tarifas. El verdadero impacto se espera en Q3‑Q4 de 2025 .
Inventario lento utilizado como amortiguador: los minoristas están liquidando productos almacenados antes de aplicar márgenes adicionales, aplazando el incremento de precios .
¿Cuándo veremos realmente el impacto de los aranceles?
— Época “back-to-school” (fin Q3): los productos comprados más cerca de la temporada (juguetes, moda licenciada) reflejarán nuevas tarifas.
— Q4: la mayoría de las ventas estarán expuestas a los aranceles, lo que presionará notablemente los precios .
Además, la escasez de inventario lleva a menos oportunidades de descuento, lo que impulsa los precios al alza en artículos discrecionales, según Kestenbaum
¿Existirá efecto dominó de inflación persistente?
Una vez que estos precios entran en vigor, Kestenbaum alerta sobre un ciclo inflacionario auto-alimentado: los trabajadores ajustan sus expectativas salariales, los empleadores suben precios para cubrir costos, y la rueda se repite . Por ende, sugiere que cualquier aumento de costos —como los aranceles— puede reactivar la inflación de forma mantenida .
Qué dicen otros datos recientes y su contexto
Reuters y US News confirman que los efectos tarifarios ya empiezan a aparecer en el IPC, aumentando el core CPI un 0.3 % en mayo, por encima del 0.2 % de abril
Wall Street Journal, CBS News y Times of India coinciden: la inflación interanual subió al 2.4 %, debido especialmente a los costes de vivienda y alimentos, y se mantiene por debajo del pico de 2022 .
A pesar de algunas críticas por la calidad de los datos (reducciones del BLS en ciudades y recursos), la mayoría de economistas consideran confiables los datos nacionales
La Reserva Federal mantiene los tipos en 4.25–4.50 %, mientras sigue atentamente estas señales .
Consecuencias para el consumidor y el retail
Consumidores: verán subir los precios en artículos discrecionales hacia finales de año.
Minoristas: enfrentan presión creciente: si reprenden precios demasiado tarde, podrían perder ventas; si lo hacen pronto, arriesgan al alienar clientes.
Fed y políticos: una inflación que se conforme a los aranceles podría frenar cualquier relajación monetaria en 2025, frustrando intereses de mercados y administración
Preparación ante la nueva ola inflacionaria
Para evitar sorpresa, Kestenbaum sugiere:
Anticipar un trimestre de inflación más elevada, especialmente en Q4.
Monitorear precios en categorías específicas: moda, juguetes, electrónica.
Observar movimientos de la Fed: si la inflación se acelera, presionará por mantener tipos altos.
Sí, el CPI de mayo trajo un respiro, pero el horizonte contiene nubarrones inflacionarios. Los aranceles emergentes, inventarios reducidos y la espiral precios-salarios podrían reactivar la inflación. Los expertos advierten que la verdadera prueba viene en la segunda mitad de 2025. El momento de actuar es ahora, antes de que estos vientos inflacionarios se conviertan en tormenta.


