La venta de marihuana se disparó en las farmacias de Uruguay
En un contexto de regulación del cannabis que marcó un hito, Uruguay ha sido pionero en la legalización de la marihuana y la introducción de nuevas variantes con mayor contenido de tetrahidrocannabinol (THC). A finales de 2022, las farmacias uruguayas incorporaron una nueva alternativa apodada «gamma», con un nivel de THC del 15%, superando significativamente al 9% presente en las variantes «alfa» y «beta» ya disponibles. Este movimiento fue impulsado por la demanda de consumidores que buscaban una experiencia más intensa, o como se conoce coloquialmente, «más pegue». El resultado fue asombroso: las ventas de marihuana se duplicaron en 2023, alcanzando un récord histórico de 3.258 kilos, casi el doble de los 1.774 kilos comercializados en 2022.
El crecimiento y sus causas
La introducción de la variante «gamma» generó un boom en la demanda de marihuana, llevando incluso a problemas de abastecimiento en algunas farmacias. Este fenómeno no solo se registró durante el año, sino que quedó reflejado en las cifras finales proporcionadas por el Instituto de Regulación y Control del Cannabis (Ircca). La creciente popularidad de esta variante más fuerte no solo sorprendió a los consumidores, sino también a las autoridades, que subestimaron la magnitud de la demanda.
El secretario de la Junta Nacional de Drogas, Daniel Radío, atribuye este aumento en las ventas a la nueva variante. La variante «gamma», con su 15% de THC, ofreció a los consumidores lo que estaban buscando, superando las expectativas en términos de aceptación. Radío señala que hubo meses en los que se vendió el doble de marihuana, y la incapacidad de mantener este ritmo se debió a limitaciones en la velocidad de crecimiento de las plantas.
El panorama regulatorio
Uruguay estableció tres vías legales para acceder al cannabis con fines recreativos: la compra en farmacias, la membresía en clubes cannábicos y el autocultivo. Las farmacias, con 39 establecimientos habilitados, atienden a aproximadamente 64.921 personas. Los clubes cannábicos, registrados en un total de 345, alcanzan a más de 12.000 consumidores, mientras que el autocultivo es otra opción disponible. El aumento de las ventas no solo benefició a los consumidores con una nueva oferta más potente, sino que también tuvo un impacto positivo en la economía y la seguridad.
La variante «gamma» ahora se ofrece a un precio más alto, ascendiendo a 500 pesos uruguayos (USD 12,8), en comparación con los 450 pesos uruguayos (USD 11,5) y los 430 pesos uruguayos (USD 11) de las variantes «beta» y «alfa», respectivamente. Aunque este aumento en el precio ha generado un aumento en los ingresos, el valor total de las ventas de más de 3.000 kilos en farmacias alcanzó aproximadamente los USD 6,5 millones.
Radío destaca la importancia de la regulación en la reducción del mercado ilegal de cannabis, estimando que al menos USD 25 millones se han retirado de las manos de los narcotraficantes. Según sus cálculos, este valor representa la mitad del mercado de cannabis de Uruguay, subrayando la efectividad de la regulación en la prevención de la circulación de fondos hacia actividades ilegales.
A pesar del éxito de la regulación, Radío señala que la ley aún tiene aspectos que podrían mejorarse. El registro obligatorio para la compra de cannabis es uno de los puntos que él considera filosóficamente en contra. La propuesta de eliminar este requisito y permitir nuevos locales de venta podría ser parte de un proyecto de ley futuro. Para Radío, la regulación debería evolucionar hacia un enfoque más flexible, permitiendo a los consumidores acceder al cannabis de manera similar a la adquisición de otros productos recreativos como el alcohol.
Uruguay, con su enfoque audaz en la regulación de la marihuana, enfrenta el desafío constante de ajustar y mejorar su marco normativo. A medida que la demanda sigue evolucionando, la capacidad de adaptación de las autoridades será clave para mantener un equilibrio entre la satisfacción del consumidor y el control del mercado ilegal.

