El crédito y la tecnología sin contacto cambian el consumo en Uruguay
Durante el verano de 2025, el comportamiento de los consumidores uruguayos ha dado señales claras de una transformación en la forma de comprar y pagar. La creciente adopción de medios electrónicos, en especial las tarjetas sin contacto, junto al repunte del uso de crédito, está redefiniendo el ecosistema comercial en el país.
Un informe reciente de Fiserv, líder mundial en soluciones tecnológicas para servicios financieros, proporciona datos reveladores sobre esta evolución. Las cifras muestran una notable inclinación de los uruguayos hacia pagos más rápidos, cómodos y seguros, mientras que la expansión de los pagos digitales traspasa los límites de Montevideo, alcanzando nuevas regiones.
El pago sin contacto domina las compras físicas
Una de las conclusiones más destacadas del informe de Fiserv es que el 70% de las compras en tiendas físicas se realizan con tarjetas sin contacto, lo que confirma una sólida preferencia por esta modalidad. Este comportamiento se alinea con una tendencia global que privilegia la practicidad en las transacciones cotidianas. Uruguay, con esta cifra, se posiciona entre los países latinoamericanos más avanzados en la adopción del contactless.
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Aunque el volumen total de pagos con tarjeta experimentó una leve caída del 3,4% y la cantidad de operaciones descendió un 2,1% respecto al verano anterior, hay señales de dinamismo en ciertos segmentos. En particular, se observa un incremento del 10% en el uso de tarjetas de crédito, un dato que sugiere un cambio en la mentalidad del consumidor hacia formas de financiamiento que le permiten adquirir productos y servicios de mayor valor.
Crédito: una herramienta para compras más ambiciosas
El informe detalla que el 39% del volumen total operado se realizó con tarjetas de crédito, aunque estas representaron solo el 37% de las transacciones. Esta diferencia implica que, si bien se utilizan menos que las tarjetas de débito, cuando se elige el crédito es para realizar compras de mayor importe. Esto habla de una planificación más estratégica del gasto, donde el crédito se convierte en una herramienta útil para afrontar consumos que requieren financiamiento o para aprovechar compras en cuotas.
De hecho, se reportó un crecimiento del 12% en operaciones con tarjetas de crédito de contacto directo, además de un aumento del 8% en compras en cuotas. Estos datos evidencian una mejor comprensión de las ventajas que ofrece el crédito en el entorno digital y una mayor familiaridad de los consumidores con las tecnologías de pago modernas.
La digitalización también impulsa el comercio electrónico
Además del auge del contactless, el comercio electrónico continúa su marcha ascendente. El informe señala que el 30% de las transacciones se realizaron mediante canales digitales, lo que representa un crecimiento respecto al verano anterior. Esta expansión se explica por varios factores: el aumento de la conectividad, la mejora en las plataformas de pago y la consolidación de prácticas como las reservas online, las promociones por aplicaciones móviles y el uso de billeteras electrónicas.
El entorno digital ofrece ventajas que los consumidores uruguayos valoran cada vez más: agilidad, disponibilidad 24/7, reducción de tiempos de espera y mayor control de sus finanzas personales. Este fenómeno también responde a un cambio generacional, donde las nuevas generaciones priorizan experiencias de usuario fluidas y seguras por encima del efectivo o medios tradicionales.
Un aspecto relevante del análisis de Fiserv es la evolución sectorial. Entretenimiento y turismo fueron los sectores con mayor incremento en el número de transacciones, creciendo un 76% y 70% respectivamente. Estos resultados no son solo una señal de recuperación económica, sino también de confianza del consumidor tras un 2024 marcado por la cautela.
Además, otras categorías como traslados, salud e indumentaria también presentaron avances significativos. Esta recuperación está vinculada a la normalización de las actividades presenciales, el aumento del turismo interno y la implementación de herramientas tecnológicas como códigos QR, plataformas de reservas y promociones personalizadas.
El ecosistema digital se expande más allá de la capital
Montevideo ya no es el único centro de referencia en el uso de pagos electrónicos. El informe revela que zonas del litoral y noreste de Uruguay están experimentando un notable incremento en el uso de tarjetas, gracias a una mayor cobertura de terminales POS y mejoras en la conectividad. Esto es especialmente importante para impulsar la inclusión financiera en regiones históricamente menos digitalizadas.
La expansión de la infraestructura tecnológica no solo mejora la experiencia del consumidor, sino que también favorece el desarrollo económico de pequeñas localidades, permitiendo que comercios de todos los tamaños accedan a herramientas de cobro modernas y seguras.
Para Franco Moccia, Country Manager de Fiserv en Uruguay, lo que estamos presenciando es mucho más que una moda pasajera. Según explica, estos cambios reflejan una transformación estructural en la relación entre economía y tecnología. Uruguay avanza hacia una digitalización completa del sistema de pagos, dejando atrás medios tradicionales como el cheque o incluso el efectivo.
Moccia subraya la necesidad de seguir invirtiendo en infraestructura e innovación, con el objetivo de garantizar una experiencia de pago inclusiva, eficiente y competitiva. “El progreso tecnológico no puede ser patrimonio de unos pocos; debe estar al alcance de todos los sectores de la sociedad”, señala.
¿Qué significa esto para el consumidor uruguayo?
El auge de los pagos sin contacto y el crédito indica que el consumidor uruguayo es cada vez más exigente y consciente. Ya no se trata únicamente de comprar, sino de cómo se compra: con qué rapidez, con qué seguridad, con qué beneficios. La tarjeta sin contacto se ha vuelto el nuevo estándar, mientras que el crédito, bien gestionado, se convierte en una palanca para acceder a productos de mayor valor o distribuir gastos de manera inteligente.
Asimismo, el creciente uso del comercio electrónico, incluso en ciudades pequeñas, demuestra que la brecha digital se está reduciendo, y que Uruguay se encamina hacia una economía más inclusiva, conectada y resiliente.
El contexto actual plantea oportunidades para bancos, fintechs, emisores de tarjetas y comercios, pero también desafíos en materia de ciberseguridad, educación financiera y regulación. A medida que se amplían las opciones de pago, también es necesario que los consumidores comprendan los riesgos, beneficios y condiciones de cada alternativa.
Desde el punto de vista del desarrollo económico, esta tendencia favorece la formalización de la economía, mejora la trazabilidad de las transacciones y genera datos valiosos para optimizar decisiones comerciales.
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La temporada de verano ha servido como termómetro de los cambios que se están consolidando en los hábitos de consumo en Uruguay. Con el crédito como herramienta estratégica, los pagos sin contacto como norma y el comercio electrónico en crecimiento, el país está atravesando una revolución silenciosa que redefine no solo cómo se consume, sino también cómo se integra la tecnología en la vida cotidiana.
La clave estará en mantener el equilibrio entre innovación, seguridad e inclusión, permitiendo que el avance digital sea un motor de crecimiento equitativo para todos los uruguayos.

