El auge de los centros comerciales paraguayos impulsa inversiones y redefine el consumo urbano
El sector de los centros comerciales en Paraguay atraviesa una de sus etapas más dinámicas de los últimos años. Entre enero y octubre de 2025, el movimiento dentro de estos complejos creció a un ritmo inusualmente acelerado, superando las expectativas de empresarios y analistas económicos. El incremento de las visitas, que osciló entre el 18 % y el 20 %, y el crecimiento de las compras, ubicado entre el 12 % y el 15 %, confirman un escenario de clara expansión. Estas cifras, de por sí contundentes, coinciden con los indicadores macroeconómicos nacionales, que muestran un repunte significativo en las ventas del comercio formal, especialmente en el segmento de las grandes tiendas.
Este comportamiento revela que los centros comerciales continúan siendo espacios de referencia no solo para el consumo, sino también para el encuentro social, la recreación y la movilidad urbana. Lejos de perder relevancia frente a las plataformas digitales, los shoppings paraguayos han logrado consolidar su atractivo combinando entretenimiento, variedad de marcas, experiencias gastronómicas y un creciente calendario de eventos.
Un crecimiento sostenido que refleja el pulso económico del país
El aumento de tráfico en los centros comerciales no responde a un hecho aislado, sino a una combinación de factores que han fortalecido el consumo interno. Entre ellos se encuentran la mejora del clima económico, la estabilización de variables clave y la presentación de nuevos atractivos comerciales. El sector minorista, que se había mantenido en un ritmo moderado, encontró en 2025 un punto de inflexión hacia una tendencia más expansiva, impulsada por una mayor confianza del consumidor.
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A esto se suman los resultados positivos registrados por establecimientos de gran superficie, cuyas ventas crecieron en torno a dos dígitos durante el mismo período. Tal comportamiento confirma que la actividad comercial está logrando sostener un impulso transversal, abarcando desde grandes marcas hasta emprendedores que operan dentro de los centros comerciales.
En términos socioeconómicos, el aumento del consumo también está relacionado con la llegada de visitantes provenientes de países vecinos, un fenómeno que se ha intensificado en los últimos años. Estos turistas, atraídos por la oferta competitiva, el clima de seguridad y la diversidad de productos, contribuyen de manera sustancial al incremento del flujo comercial.
El turismo de compras y los eventos internacionales como motores del sector
El turismo comercial continúa siendo uno de los pilares más determinantes en la expansión de los centros comerciales paraguayos. Ciudades fronterizas como Pedro Juan Caballero o Ciudad del Este han capitalizado su posicionamiento como destinos preferidos de visitantes brasileños y argentinos, quienes encuentran precios competitivos, marcas reconocidas y una experiencia de compra integral.
A este flujo se suman los eventos internacionales, tanto deportivos como culturales, que generan un movimiento adicional en la capital y otras regiones. El impacto de estas actividades se refleja en el aumento del consumo gastronómico, la demanda hotelera y la adquisición de productos de distintos rubros, reforzando la importancia de los shoppings como puntos neurálgicos dentro del circuito urbano.
Otro elemento que incide directamente es el tipo de cambio. En 2025, las fluctuaciones regionales crearon un escenario favorable para el comercio paraguayo, especialmente para quienes llegan desde ciudades cercanas en Brasil, donde los precios relativos se encuentran en niveles más altos. Esta situación impulsa un flujo constante de compradores que encuentran en Paraguay una alternativa conveniente y con diversidad de opciones.
Centros comerciales en transformación: la nueva era de los usos mixtos
El crecimiento del sector no se limita al aumento de visitantes y ventas: también se evidencia en la expansión física y conceptual de los centros comerciales. Cada año se incorporan más metros cuadrados desarrollados, aumentando la oferta de locales, áreas de servicios y nuevas propuestas de entretenimiento.
La tendencia más fuerte es la transición hacia los complejos de usos mixtos, un modelo urbanístico que integra comercios, oficinas corporativas, residencias, centros de convenciones, hoteles, gimnasios y espacios para actividades culturales. Esta convergencia transforma a los shoppings en verdaderos polos urbanos, capaces de atraer no solo consumidores, sino empresas, profesionales y turistas.
El desarrollo de estos complejos responde a cambios en el comportamiento social. Cada vez más personas buscan lugares donde puedan resolver múltiples necesidades en un mismo espacio: trabajar, reunirse, comprar, ejercitarse o incluso vivir. Los centros comerciales, aprovechando esta demanda, se reinventan para ofrecer propuestas que trascienden el concepto tradicional de compras.
Nuevas inauguraciones y un portafolio de inversiones robusto
Entre los proyectos recientemente habilitados destaca un complejo emblemático: un moderno shopping de alta envergadura en Pedro Juan Caballero, con una superficie construida de 90.000 metros cuadrados. Su impacto se extiende más allá de la oferta comercial, ya que contribuye a la generación de empleo, revitaliza zonas urbanas y fortalece la competitividad fronteriza.
Además de esta apertura, el sector proyecta una ambiciosa agenda de inversiones para el período 2025-2029, con un monto estimado en alrededor de 350 millones de dólares. Estas inversiones estarán destinadas no solo a nuevos shoppings, sino también a ampliaciones, renovaciones arquitectónicas, áreas temáticas y mejoras tecnológicas.
Los emprendimientos se concentran principalmente en Asunción, pero también se distribuyen por diversas ciudades estratégicas del país, lo que contribuye a la descentralización del desarrollo comercial. Esta diversificación geográfica garantiza un acceso más equitativo a servicios modernos y fomenta el crecimiento económico regional.
El rol de la Cámara y el fortalecimiento del ecosistema comercial
El dinamismo del sector se ve reflejado en el protagonismo de la institución que nuclea a los principales centros comerciales del país. La Cámara que representa a estos emprendimientos agrupa actualmente a 19 complejos, que en conjunto suman unas 3.000 tiendas distribuidas en distintos puntos estratégicos.
La labor coordinada entre los centros comerciales permite promover mejores prácticas, mejorar estándares de seguridad, profesionalizar la gestión comercial, incentivar actividades culturales y fortalecer la experiencia del cliente. También ha permitido articular acciones comunes en materia de marketing, tecnología, capacitación y atracción de marcas internacionales.
El fortalecimiento institucional repercute en la calidad de la oferta y en la competitividad general del sector, lo que beneficia tanto a consumidores como a empresarios y trabajadores.
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Si el presente ya exhibe un crecimiento sólido, las proyecciones para los próximos años también son optimistas. El sector posee un potencial de expansión vinculado a varios factores estructurales:
la estabilidad económica que impulsa la inversión,
el aumento del turismo regional,
la adaptación de los centros comerciales a las nuevas tendencias de consumo,
la integración de servicios de alto valor agregado,
y el crecimiento demográfico de áreas urbanas clave.
Los centros comerciales paraguayos ya no son solo espacios para comprar: son plataformas de interacción social, desarrollo inmobiliario, innovación empresarial y dinamismo económico. Su evolución hacia modelos mixtos promete consolidar esta posición estratégica y abrir nuevas oportunidades para emprendedores, marcas y consumidores en todo el país.
Fuente: La Nación


