Droguería Paysandú impulsa su red nacional con el auge de lo natural
Lo que comenzó como un pequeño emprendimiento familiar en la calle Paysandú se transformó, con el paso de más de cuatro décadas, en una red de más de 40 locales en todo Uruguay. Bajo la dirección de Daniel Andacht, Droguería Paysandú logró reinventarse frente a los cambios del mercado, adaptarse a nuevas tendencias de consumo y consolidarse como una marca reconocida tanto por su variedad de productos como por su enfoque en la cercanía con el cliente. La historia de esta empresa refleja el valor de la constancia, la innovación y la capacidad de evolucionar sin perder la esencia de su origen.
De la tradición a la innovación: el comienzo de un largo camino empresarial
Daniel Andacht, hoy con 68 años, recuerda que su vocación empresarial nació en el negocio fundado por su padre, Droguería Átomos, donde comenzó a trabajar mientras cursaba la carrera de Administración en la Universidad de la República. Sin embargo, su espíritu independiente lo llevó a crear su propio camino a los 25 años, cuando decidió fundar Droguería Paysandú. Desde entonces, su meta fue clara: acercar los productos químicos, insumos y materiales de laboratorio a un público más amplio, rompiendo con la imagen técnica y cerrada que históricamente caracterizaba al rubro.
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El primer local, inaugurado en 1982, representaba una apuesta arriesgada para un sector que pocos entendían. En esa época, una droguería era vista como un punto de venta exclusivo para laboratorios o industrias, no como un comercio minorista. Con el tiempo, y gracias a una gestión orientada a la diversificación y al servicio, la empresa fue ganando terreno y reconocimiento.
La transformación del negocio y el cambio de percepción del consumidor
Durante los primeros años, la clientela estaba compuesta principalmente por profesionales del ámbito científico, fotógrafos o instituciones educativas. Sin embargo, Andacht identificó que existía un potencial mucho mayor si lograba conectar con el consumidor final. Ese cambio comenzó a gestarse hacia finales de la década del 2000, impulsado por dos acontecimientos que modificaron los hábitos de consumo: la pandemia de gripe H1N1 en 2009 y, más adelante, la emergencia sanitaria por la COVID-19.
Estos eventos no solo generaron una demanda masiva de productos como el alcohol en gel o los desinfectantes, sino que también ayudaron a que la sociedad tomara conciencia del valor práctico de las droguerías. “La gente comenzó a entender que aquí podía conseguir lo mismo que en otros comercios, pero a mejor precio y con más variedad”, sostiene Andacht.
Con el tiempo, Droguería Paysandú dejó de ser un negocio exclusivo para técnicos o laboratorios, y se transformó en una cadena abierta al público general, donde se pueden encontrar tanto productos de limpieza y cosmética como insumos naturales, fragancias o materiales de laboratorio. Actualmente, la empresa cuenta con más de 4.000 referencias activas, cuadruplicando su oferta tradicional.
El regreso a lo natural: una tendencia que impulsa el crecimiento
Uno de los factores más significativos en el crecimiento reciente de Droguería Paysandú es el interés de los consumidores por productos naturales y ecológicos. El propio Andacht lo resume en una frase que refleja el espíritu de la nueva etapa: “La gente quiere volver a lo natural”.
El aumento en la demanda de bicarbonato de sodio, percarbonato o ácido bórico, entre otros productos, es un claro indicador de este cambio. Los consumidores buscan opciones más simples, menos procesadas y con un menor impacto ambiental. Además, la información disponible en internet y redes sociales ha democratizado el conocimiento sobre sus usos, lo que fortaleció el vínculo entre la droguería y sus clientes.
Este fenómeno llevó a la empresa a modernizar su imagen y presentación, desarrollando envases más atractivos, líneas propias de productos y una estética cercana al retail moderno. La tradicional bolsa blanca con etiqueta fue reemplazada por packaging colorido, materiales reciclables y exhibiciones con diseño cuidado. Hoy, los locales de la cadena incorporan iluminación cálida, música ambiental y fragancias que mejoran la experiencia del cliente, alejándose del aspecto técnico de antaño.
Cultura organizacional y crecimiento sostenido
El crecimiento de Droguería Paysandú no solo se explica por la ampliación de su catálogo o su enfoque en lo natural, sino también por una cultura organizacional centrada en las personas. Actualmente, la compañía cuenta con unos 200 colaboradores directos y una red de 20 socios comerciales, que operan la mitad de los locales bajo un modelo de asociación. Andacht prefiere evitar el término “franquicia”, ya que considera que su relación con los socios va más allá de un contrato comercial. “Cada socio es parte de la familia de la empresa; los apoyamos desde el montaje del local hasta la capacitación y el acompañamiento permanente”, afirma.
El modelo de expansión combina locales propios y asociados, con presencia en casi todos los departamentos del país, incluidos Montevideo, Canelones, Colonia, Maldonado, Rocha y Tacuarembó. A finales de 2025, la empresa planea alcanzar 46 sucursales, consolidando su posición como la red de droguerías más extensa de Uruguay.
Uno de los pilares del éxito ha sido la fidelización del personal. Muchos empleados comenzaron como cadetes o peones y hoy ocupan cargos de responsabilidad. Este desarrollo interno ha permitido mantener un ambiente laboral estable y comprometido, donde el sentido de pertenencia es un valor esencial.
Diversificación, marcas propias y reinversión constante
La estrategia empresarial de Droguería Paysandú se basa en reinvertir de manera continua y diversificar los canales de venta. Además de atender al público en sus sucursales, la empresa participa en licitaciones públicas, abastece a hospitales, farmacias, mutualistas, ferreterías y cadenas de distribución.
A esto se suma la creación de seis marcas propias, cada una enfocada en diferentes líneas de productos:
Natur, orientada al bienestar y los insumos naturales.
Madó, especializada en cosmética.
Power Clean, dedicada a detergentes y limpieza.
Aromas del Mundo, línea de perfumes y fragancias.
Navani, para aromatización de ambientes y textiles.
Cloropay, destinada al mantenimiento de piscinas.
Esta diversificación permite a la compañía no depender exclusivamente de la importación o del negocio mayorista, fortaleciendo su presencia en el mercado minorista. Asimismo, Andacht destaca que la empresa lanza nuevos productos cada dos meses, respondiendo directamente a las demandas de los clientes, lo que mantiene su catálogo dinámico y actualizado.
La infraestructura también acompaña el crecimiento. Droguería Paysandú cuenta actualmente con dos plantas de elaboración que operan bajo autorización del Ministerio de Salud Pública, y un centro logístico de media manzana ubicado en la antigua sede de Cristalerías, sobre la calle San Martín. Allí se centralizan las operaciones de almacenamiento, distribución y control de calidad.
Además, el local central de la calle Paysandú continúa siendo un punto de referencia para la venta de insumos industriales, material de laboratorio, vidrio y polipropileno, manteniendo vivo el espíritu técnico de los primeros años.
A nivel financiero, la empresa mantiene una tasa de crecimiento anual cercana al 10%, impulsada por una política de reinversión constante y autofinanciada. “No somos una gran corporación; somos una empresa pequeña, pero sólida, que se moderniza sin perder su identidad”, afirma su director.
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A lo largo de más de cuatro décadas, Daniel Andacht ha demostrado que la innovación no está reñida con la tradición. Su capacidad para detectar oportunidades, adaptarse a las nuevas demandas del mercado y mantener un vínculo humano con empleados y clientes ha sido clave para el éxito de Droguería Paysandú.
Aunque no descarta reducir el ritmo en algunos años, su compromiso con el proyecto sigue intacto. “Me gusta lo que hago y siento una responsabilidad moral con quienes trabajan conmigo”, reconoce. Con la llegada de su primer nieto, el empresario no descarta que, en el futuro, la historia vuelva a repetirse y una nueva generación tome las riendas del negocio familiar.


