Ventas de flores en Perú crecen con fuerza y fortalecen a la agricultura familiar
El mercado de flores en el Perú mostró un desempeño notable durante la campaña comercial de 2026. Según informó el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, las ventas de flores en Perú aumentaron más de un 20% respecto al año anterior, reflejando un mayor dinamismo del consumo interno y el impacto positivo de las estrategias de promoción impulsadas por el sector público.
Este crecimiento confirma el peso económico que tiene la floricultura dentro de la agricultura familiar y evidencia que las campañas comerciales estacionales, especialmente la vinculada a San Valentín, siguen siendo una de las principales oportunidades de ingresos para miles de productores.
San Valentín impulsa el mercado florícola nacional
El incremento en las ventas de flores en Perú se observó con especial intensidad durante el día central de San Valentín, fecha que tradicionalmente concentra la mayor demanda del año.
De acuerdo con la vocera del Midagri, la ingeniera Nelly Espinal Rojas, el crecimiento superó el 20% en comparación con la campaña anterior, lo que demuestra que las acciones de promoción y articulación comercial están generando resultados concretos.
El aumento en el consumo no solo respondió a la demanda habitual de esta celebración, sino también a la mayor visibilidad que han alcanzado los productores nacionales gracias a ferias, activaciones comerciales y espacios de venta directa organizados en distintas ciudades.
Estas iniciativas permitieron conectar de forma más eficiente la oferta de flores con los consumidores, reduciendo intermediaciones y mejorando los ingresos de los agricultores.
La campaña anterior ya mostraba cifras relevantes
El buen desempeño de este año se suma a los resultados positivos registrados en la campaña 2025. En ese periodo, las ventas de flores superaron los 630 millones de soles, beneficiando directamente a más de 7,000 productores de agricultura familiar.
Ese volumen de comercialización consolidó al sector florícola como una actividad clave para la economía rural, particularmente en regiones donde la producción agrícola depende de campañas estacionales.
La continuidad del crecimiento en 2026 indica que el mercado interno mantiene un potencial importante de expansión, sobre todo si se fortalecen los canales de comercialización y se incentiva el consumo de flores nacionales.
Rosas lideran la demanda del mercado
Dentro del conjunto de flores comercializadas en el país, las rosas continúan ocupando el primer lugar en preferencias de los consumidores.
Durante la campaña previa, estas concentraron la mayor parte de las ventas, seguidas por otras especies ampliamente demandadas como:
- claveles
- crisantemos
- astromelias
- girasoles
La predominancia de las rosas responde a su asociación cultural con celebraciones románticas, lo que las convierte en el producto estrella en fechas como San Valentín.
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Sin embargo, la diversificación del consumo también ha permitido que otras flores ganen espacio en el mercado, ampliando las oportunidades comerciales para diferentes regiones productoras.
Principales ciudades concentran la comercialización
El movimiento comercial de flores se intensificó principalmente en los grandes centros urbanos del país.
La mayor demanda se registró en Lima Metropolitana, donde se concentra una parte significativa del consumo nacional. A esta se sumaron otras ciudades importantes como:
- Arequipa
- Trujillo
- Chiclayo
En estos mercados, los centros de abasto mayoristas y los puntos de venta directa reportaron un alto flujo de compradores, reflejando el dinamismo del sector durante la campaña.
El fortalecimiento de la logística de distribución y la organización de ferias regionales también contribuyeron a mejorar la llegada de los productos a los consumidores finales.
Ferias y promoción comercial impulsan el crecimiento
Uno de los factores que explican el aumento de las ventas de flores en Perú en 2026 fue el conjunto de acciones promocionales implementadas por el Midagri.
Entre ellas destacaron:
- ferias comerciales en ciudades principales
- activaciones de venta directa
- espacios temporales para productores
- campañas de promoción del consumo local
- articulación entre productores y comerciantes
Estas iniciativas permitieron que pequeños agricultores accedieran a mercados con mayor visibilidad y obtuvieran mejores precios por sus productos.
Además, contribuyeron a fortalecer la cadena de comercialización, generando vínculos más directos entre productores, distribuidores y consumidores.
Regiones productoras sostienen la oferta nacional
La producción de flores en el Perú está distribuida en diversas regiones, muchas de ellas caracterizadas por su fuerte presencia de agricultura familiar.
Entre las zonas con mayor relevancia productiva se encuentran:
- Cajamarca y Áncash, con producción destacada de rosas de tallo largo
- Huánuco, reconocido por sus hortensias
- Áncash y Junín, con claveles y flores estacionales
- Arequipa y La Libertad, con variedades como astromelias, gladiolos y crisantemos
Estas regiones concentran una parte importante del abastecimiento nacional y aumentan su producción durante campañas específicas para responder al incremento estacional de la demanda.
La floricultura se convierte así en una alternativa económica relevante para miles de familias rurales, generando empleo e ingresos adicionales en periodos clave del año.
Agricultura familiar, eje del crecimiento del sector
El desarrollo del mercado florícola peruano está estrechamente vinculado al desempeño de la agricultura familiar.
Gran parte de la producción de flores proviene de unidades productivas pequeñas, que dependen de campañas comerciales estacionales para sostener su actividad económica.
El crecimiento de las ventas de flores en Perú no solo refleja un aumento del consumo, sino también una mejora en la capacidad de comercialización de estos productores.
Las políticas de promoción implementadas buscan justamente fortalecer ese vínculo entre producción rural y mercado urbano, reduciendo brechas de acceso y generando oportunidades de desarrollo económico.
Consumo interno sigue siendo el motor principal
A diferencia de otros productos agrícolas orientados a la exportación, el mercado de flores en Perú depende principalmente del consumo interno.
Fechas como San Valentín, el Día de la Madre y celebraciones locales son las que generan los mayores picos de demanda.
Por ello, las estrategias del sector público han puesto énfasis en promover el consumo de flores nacionales, destacando su calidad, diversidad y origen local.
El fortalecimiento del mercado interno permite reducir la volatilidad de los ingresos de los productores y consolidar una cadena comercial más estable.
Perspectivas positivas para el sector florícola
El desempeño de la campaña 2026 sugiere que el mercado de flores en Perú podría continuar expandiéndose en los próximos años.
Si se mantienen las estrategias de promoción, mejora de canales comerciales y apoyo a la agricultura familiar, el sector tiene potencial para:
- ampliar su cobertura geográfica
- diversificar su oferta de productos
- mejorar la rentabilidad de los productores
- incrementar la formalización del comercio
- consolidar una cadena productiva más competitiva
El crecimiento sostenido del consumo interno, sumado a la mayor organización del sector, configura un escenario favorable para la floricultura nacional.
Midagri reafirma su compromiso con los productores
Desde el sector público, el Midagri ha reiterado su intención de continuar impulsando iniciativas que fortalezcan la agricultura familiar y promuevan el consumo de flores peruanas.
El objetivo es consolidar un modelo de desarrollo que combine promoción comercial, mejora de ingresos rurales y fortalecimiento del mercado interno.
El aumento de las ventas de flores en Perú durante 2026 demuestra que las políticas de articulación entre el Estado y los productores pueden generar resultados tangibles.
En ese contexto, la floricultura se posiciona no solo como una actividad agrícola, sino también como un motor de desarrollo económico y social para miles de familias rurales del país.


