En las últimas semanas, la escena política y diplomática entre Perú y Colombia ha estado marcada por una serie de incidentes que han puesto en duda la estabilidad de la relación bilateral y, por extensión, los avances en proyectos de integración regional. La Superintendencia del Mercado de Valores (SMV) de Perú, en un paso que parecía consolidar la cooperación económica, anunció cambios en el reglamento de operaciones de la Bolsa de Valores de Lima (BVL). Esta iniciativa forma parte de un plan más ambicioso: la integración de los mercados bursátiles de Chile, Perú y Colombia, bajo el proyecto conocido como “nuam”. La expectativa es que las operaciones integradas comiencen a funcionar en el próximo año, consolidando un mercado regional más fuerte y competitivo.
No obstante, los recientes acontecimientos han generado dudas sobre la continuidad de estos esfuerzos. La semana pasada, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, hizo declaraciones que generaron controversia al desconocer la soberanía peruana sobre el distrito de Santa Rosa en la Isla Chinería. Este acto, además de las declaraciones, se tradujo en una acción concreta: una aeronave militar colombiana sobrevoló la zona sin autorización, lo que fue interpretado como una provocación diplomática. La respuesta de Perú no se hizo esperar: su cancillería afirmó con firmeza que no existen disputas limítrofes pendientes con Colombia. Sin embargo, en los días posteriores, un grupo de personas colocó una bandera colombiana en Santa Rosa de Loreto, en un acto considerado por algunos como una provocación o una muestra de tensión latente.
A pesar de estos episodios, la comunidad académica y los analistas internacionales mantienen una postura optimista respecto a la viabilidad del proceso de integración regional. La opinión predominante es que estos incidentes, aunque relevantes desde el punto de vista diplomático, no tendrían la capacidad de frenar un proceso que ha venido consolidándose a través de años de diálogo y acuerdos institucionales.
Por ejemplo, Pablo García, académico de la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile, expresamente manifestó que “no creo que estos reclamos afecten la integración de nuam”. Para García, la integración financiera y el desarrollo de los mercados de capitales en la región han ido más allá de las disputas políticas partidistas. En su opinión, los consensos alcanzados en las instituciones públicas de los tres países reflejan un reconocimiento generalizado sobre la importancia de fortalecer la cooperación económica y financiera regional.
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García destacó además que los bancos centrales en la región, con su autonomía bien respetada, representan un ejemplo claro de cómo la colaboración institucional puede prevalecer incluso en tiempos de tensión política. “Se entiende cómo funcionan y se aprecia su relevancia, independiente del color político del gobierno de turno”, afirmó. Este nivel de consenso institucional, según el experto, es un factor que fortalece la estabilidad del proceso de integración, incluso frente a episodios de tensión diplomática.
En resumen, mientras que los incidentes recientes entre Perú y Colombia generan preocupación en algunos sectores, la comunidad académica y los expertos en economía y relaciones internacionales coinciden en que estos hechos no deberían poner en peligro un proceso de integración que ha sido cuidadosamente construido con el apoyo de instituciones sólidas y un marco legal que busca promover la cooperación regional. La apuesta por un mercado bursátil integrado, que podría potenciar el crecimiento económico de los tres países, continúa siendo un objetivo prioritario, con una visión de largo plazo que parece resistir las turbulencias del momento.
Fuente: Gestión


