La Comisión de Defensa de la Libre Competencia del Indecopi emitió una de las sanciones más contundentes de los últimos años tras concluir que un grupo de laboratorios y distribuidoras farmacéuticas coordinó ilícitamente su participación en licitaciones públicas de medicamentos durante un período que se extendió por más de una década. El organismo determinó que esta conducta afectó la libre competencia, perjudicó el presupuesto del Estado y limitó la transparencia de los procesos de compra del sector salud.
Una multa histórica por prácticas anticompetitivas
En su resolución de primera instancia administrativa, la Comisión impuso una sanción conjunta de 100.852,72 UIT, equivalente a más de S/539 millones, a 13 empresas involucradas en un esquema de coordinación ilegal. Esta cifra convierte el caso en una de las multas más altas en la historia del órgano regulador en materia de libre competencia.
Además de la penalización a las empresas, cinco ejecutivos vinculados directamente con las prácticas colusorias fueron multados de manera individual. En total, la suma impuesta a estos funcionarios asciende a 262,67 UIT, un monto superior a S/1,4 millones, reflejando la responsabilidad personal que también puede recaer sobre quienes participan activamente en acuerdos anticompetitivos.
Un cártel que operó durante catorce años
La investigación del Indecopi determinó que entre diciembre de 2006 y febrero de 2020, las empresas sancionadas desarrollaron un plan para coordinar sus ofertas —o ausencias de oferta— en múltiples procesos de adquisición de medicamentos convocados por el Ministerio de Salud y EsSalud. Según las conclusiones de la Comisión, este comportamiento tuvo como objetivo manipular los resultados de las licitaciones y asegurar que determinados productos fueran adjudicados a empresas previamente acordadas.
El impacto de este mecanismo de colusión fue significativo. Los medicamentos involucrados corresponden a categorías esenciales para el funcionamiento de los hospitales públicos y el tratamiento de pacientes con diversas enfermedades. Entre los productos afectados se encuentran:
- Soluciones de cloruro de sodio, utilizadas para hidratación y administración de otros fármacos.
- Antibióticos de amplio uso como amoxicilina, azitromicina, dicloxacilina y Meropenem.
- Antineoplásicos como Paclitaxel y Temozolamida, vitales para pacientes oncológicos.
- Inmunosupresores como el metotrexato, empleado en diagnósticos como leucemias, cáncer de cabeza y cuello y enfermedades autoinmunes.
- Antianémicos como el sulfato ferroso, necesario para tratar y prevenir la anemia por deficiencia de hierro.
La colusión afectó la adquisición de insumos críticos cuyo abastecimiento constante es indispensable para garantizar el funcionamiento operativo de los centros de salud del país.
Cómo se descubrió el esquema colusorio
La investigación del Indecopi fue extensa y compleja. La Comisión evaluó archivos electrónicos, correos, chats, registros telefónicos, declaraciones de funcionarios y documentos de 23 procesos de licitación. El análisis incluyó pruebas económicas y comportamentales que permitieron identificar patrones de participación anómalos y conductas repetitivas que no respondían a una competencia real.
Las empresas sancionadas habrían mantenido reuniones grupales y encuentros bilaterales para definir estrategias de participación. En muchos casos, los involucrados optaron por no enviarse correos entre sí o evitar reuniones presenciales para no dejar evidencia directa de sus acuerdos.
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Además, se determinó que utilizaron lenguaje codificado, mensajes ocultos y sobrenombres con el fin de reducir el riesgo de ser identificados por las autoridades. Esta práctica, según la Comisión, demuestra la intención clara y consciente de ocultar la ilegalidad de sus comportamientos.
Impacto en el presupuesto público y en la libre competencia
La Ley de Libre Competencia establece que los acuerdos entre competidores para coordinar posturas en licitaciones públicas constituyen una de las conductas más graves en materia de competencia. Este tipo de prácticas no solo afecta la eficiencia del gasto estatal, sino que restringe la posibilidad de obtener mejores precios y condiciones para la adquisición de bienes esenciales.
El Indecopi señaló que el cártel generó sobrecostos significativos para el Estado, pues los medicamentos fueron adjudicados a precios más altos de los que se habrían obtenido en un proceso competitivo transparente. Al manipular las condiciones de competencia, las empresas involucradas perjudicaron directamente a la ciudadanía, especialmente a los pacientes que dependen de los servicios públicos de salud.
Medidas correctivas: programas de cumplimiento
Además de las multas, la Comisión ordenó que las empresas sancionadas implementen programas de cumplimiento en libre competencia por un periodo de cinco años. Estos programas deben incluir políticas, procedimientos y capacitaciones que aseguren que las organizaciones adopten mecanismos efectivos para prevenir nuevas infracciones.
El Indecopi sostiene que estas medidas buscan no solo sancionar una conducta pasada, sino también promover un cambio institucional que reduzca la probabilidad de reincidencia. Este compromiso de cumplimiento debe ser auditado y documentado a lo largo del periodo establecido.
¿Qué sucede ahora? Proceso de apelación
La resolución emitida por la Comisión de Defensa de la Libre Competencia no es aún definitiva. Las empresas y ejecutivos sancionados tienen la posibilidad de apelar ante la Sala Especializada en Defensa de la Competencia del Tribunal del Indecopi, que actúa como última instancia administrativa.
Esta instancia podrá confirmar la decisión, modificarla, revocarla o incluso anularla, dependiendo de los argumentos y pruebas presentadas durante el proceso de apelación. Una vez agotada esta vía, las decisiones del Indecopi solo pueden ser revisadas por el Poder Judicial, tal como establece la normativa vigente.
Lista de empresas sancionadas por el cártel de medicamentos
Las compañías involucradas en la colusión son:
- B Braun Medical Peru S.A.
- Instituto Quimioterápico S.A.
- Laboratorios AC Farma S.A.
- Distribuidora Droguería Sagitario S.R.L.
- Laboratorios Americanos S.A.
- Laboratorios Lansier S.A.C.
- Pharmagen S.A.C.
- OQ Pharma S.A.C.
- Laboratorios Portugal S.R.L.
- Laboratorios Unidos S.A.
- Medifarma S.A.
- Pereda Distribuidores S.R.L.
- Teva Perú S.A.
Estas empresas representan una parte importante del mercado farmacéutico local y, según la investigación, mantuvieron un acuerdo prolongado que afectó directamente la oferta de medicamentos en instituciones estatales.
Implicancias para el mercado farmacéutico y el sector público
Este caso plantea serias reflexiones sobre la necesidad de fortalecer los mecanismos de vigilancia en las compras públicas. El sector farmacéutico, por su naturaleza crítica y su rol en la salud pública, requiere procesos de adquisición rigurosos que garanticen precios competitivos y abastecimiento oportuno.
Las prácticas anticompetitivas no solo generan sobrecostos; también pueden poner en riesgo el suministro de medicamentos indispensables. La colusión priva al Estado de la posibilidad de elegir entre alternativas más eficientes, lo que impacta directamente en la calidad de atención que reciben millones de pacientes.
La decisión del Indecopi envía un mensaje claro: los acuerdos que vulneren la libre competencia serán investigados, sancionados y expuestos, sin importar el tamaño de las empresas involucradas.


