El Gobierno anunció un conjunto de cambios sustantivos en el sistema de venta de boletos para Machu Picchu, orientados a mejorar la experiencia del visitante y a frenar la informalidad y la reventa descontrolada. Entre las medidas más destacadas figura la eliminación del preticket, un mecanismo gratuito que permitía reservar entradas de forma presencial, pero que terminó siendo objeto de abusos y de prácticas de reventa que afectaban la disponibilidad y el precio final para los viajeros.
Cambios inmediatos en la venta de entradas
- Eliminación del preticket: ya no se entregarán turnos previos para acceder a la boletería. Esta decisión busca eliminar una vía de abuso que permitió la reventa de entradas y la especulación, asegurando que la adquisición de boletos se realice de manera más directa y transparente en las ventanillas oficiales.
- Aumento de ventanillas en Aguas Calientes: se establecen cinco puntos de atención al público, frente a los dos existentes, para acelerar y simplificar la compra presencial. Estos puestos operarán desde las 6:00 a. m., lo que permitirá a los visitantes gestionar su ingreso con mayor comodidad y reducir las largas colas.
- Nuevos medios de pago: se incorporan billeteras digitales y tarjetas de crédito como formas de pago, ampliando las opciones para los usuarios que ya no desean depender exclusivamente del efectivo. Esta modernización facilita la compra, especialmente para turistas internacionales y operadores turísticos que gestionan ventas en línea o en puntos de venta.
Qué se espera para el futuro inmediato y mediano
- Venta anticipada para 2026: la administración anticipa abrir la venta de boletos con antelación a fines de este año, con el objetivo de permitir a turistas y operadores planificar con mayor detalle sus visitas. Esta medida apunta a distribuir mejor la demanda y a dotar de estabilidad a la experiencia del visitante, desde la planificación del viaje hasta el día de la visita.
- Mejoras en la plataforma web: próximas optimizaciones buscan que el sistema de reservas limite el tiempo de cada proceso de compra. Al igual que ocurre con la compra online de entradas para cine o conciertos, el objetivo es evitar el acaparamiento de boletos por parte de unos pocos y promover una distribución más equitativa. La intención es que los usuarios completen su transacción en un periodo breve y realicen la compra de forma segura y confiable.
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La ministra de Comercio Exterior y Turismo, Desilú León, destacó que estas medidas responden a la necesidad de garantizar un acceso más ordenado y transparente a Machu Picchu. Añadió que la finalidad es reducir la informalidad y crear canales formales que reduzcan los riesgos para los visitantes, como adquirir entradas a través de intermediarios no autorizados. En ese sentido, hizo un llamado a los turistas y a las agencias de viaje para que utilicen exclusivamente los canales oficiales y eviten caer en manos de revendedores.
En conjunto, estas modificaciones buscan no solo optimizar la experiencia del visitante, sino también proteger la integridad del sistema de venta de entradas y la estabilidad de la actividad turística en Machu Picchu. Con la implementación de ventanillas más amplias, métodos de pago modernos y una venta anticipada para 2026, el Gobierno pretende lograr un acceso más justo y ordenado, al tiempo que fortalece la seguridad y la confiabilidad de la operación para todos los actores involucrados.
Fuente: El Popular


