El proyecto Olinia, la apuesta de movilidad eléctrica y soberanía tecnológica impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha generado controversia tras revelarse que su arquitectura conceptual y operativa fue encomendada a Rocketel, S.A.P.I. de C.V., una empresa cuya actividad principal radica en el sector de la telefonía celular y que carece de antecedentes en la industria automotriz.
A través del contrato C-73/2025-DGRMSG, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti) adjudicó a Rocketel la responsabilidad de definir las «reglas del juego» del vehículo. La empresa, que opera comercialmente bajo la marca de telefonía «Mi Móvil», recibió una contraprestación de 5.9 millones de pesos, lo que representa casi una cuarta parte del presupuesto total asignado al proyecto para el ejercicio 2025 (25 mdp).
El proceso se llevó a cabo bajo un esquema de invitación restringida, donde la competencia técnica fue cuestionada debido al perfil de los otros participantes: una entidad dedicada a la reparación de equipos de cómputo y otra enfocada en servicios de capital humano.
Alcance del servicio: De la ingeniería a la identidad de marca
A pesar de su perfil tecnológico-vocal, Rocketel fue la encargada de coordinar los esfuerzos de investigación y desarrollo entre instituciones de alto nivel como el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el Tecnológico Nacional de México (TecNM). Sus entregables incluyeron:
- Planificación técnica: Manual de descripción del proyecto y requerimientos tecnológicos.
- Estructura operativa: Organigrama, perfiles de comunicación y métodos de trabajo.
- Identidad corporativa: Diseño del logotipo (la «liebre alebrije») y el manual de identidad de la marca.
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Vínculos y perfiles directivos
La investigación revela una conexión logística entre los actores del proyecto. Rocketel comparte domicilio fiscal en las Lomas de Chapultepec con la empresa Asesoría y Servicio Dos Erre, propiedad de Roberto Capuano Tripp, actual director del proyecto Olinia.
En cuanto al perfil de la empresa contratada, sus socios fundadores son Adrián Aguirre Gómez y Adrián Francisco Aguirre Palme, empresarios con una larga trayectoria en telecomunicaciones (Maxcom, 4 Play Telecom) y descendientes de la familia fundadora de Grupo Radiocentro, pero sin historial público en el sector de la electromovilidad.
Aunque originalmente se esperaba la presentación de un modelo definitivo en septiembre de 2025, el desarrollo ha experimentado ajustes en el calendario. La Secihti ha defendido la contratación asegurando que la empresa se encargó de la «planeación inicial y alineación de células de trabajo», mientras que las decisiones técnicas sustantivas recayeron en las instituciones educativas.
¿Una empresa de celulares construye el futuro automotriz de México?
Junio 2026: Fecha estimada para la entrega de una «flotilla piloto».
Mundial 2026: La presidenta Sheinbaum ha expresado su intención de utilizar el vehículo como medio de transporte oficial durante el evento inaugural.
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El éxito de Olinia ahora depende de la transición de la fase de concepto, liderada por Rocketel, a la fase de producción masiva y acuerdos con la iniciativa privada para materializar el primer vehículo eléctrico de diseño nacional.
Fuente: EL CEO


