La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció durante su conferencia matutina de hoy que el Gobierno Federal ha alcanzado un acuerdo con las principales embotelladoras de la industria, incluyendo a Coca-Cola y Pepsi, para implementar una estrategia conjunta de reducción de azúcar en las bebidas procesadas.
Este entendimiento se produce en medio de la discusión del Paquete Económico 2026, que propone un aumento considerable al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado a estos productos.
“No quiero adelantarlo porque apenas ayer en la noche se llegó a un acuerdo. Y es importante porque finalmente lo que nos interesa, pues, es la salud”, comentó la mandataria.
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Sheinbaum anuncia acuerdo con refresqueras
Aunque Sheinbaum evitó dar detalles específicos, confirmó que el convenio es fruto de un trabajo coordinado entre la Secretaría de Salud, la Secretaría de Hacienda y los representantes de la industria.
El objetivo central es que el contenido de azúcares en los refrescos disminuya. El acuerdo contempla mantener una parte sustancial del incremento del IEPS propuesto en el Paquete Económico 2026, a cambio del compromiso de las empresas de reducir los niveles de azúcar en sus formulaciones.
El anuncio formal y detallado del convenio se realizará próximamente en una conferencia de prensa en la Cámara de Diputados, con la presencia del Secretario de Salud, David Kershenobich, y legisladores clave.
IEPS 2026: El Impuesto se Duplica y se Amplía
La propuesta fiscal enviada al Congreso busca elevar la cuota del IEPS a 3.0818 pesos por litro, casi duplicando la tasa actual de 1.6451 pesos por litro.
La gran novedad y punto de controversia del Paquete Económico 2026 es la ampliación de la base gravable. El impuesto ya no solo recaerá sobre las bebidas con azúcares añadidos, sino que también incluirá a aquellas que utilizan edulcorantes naturales o artificiales, como las bebidas «light» o «cero». Esta decisión se alinea con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La exposición de motivos de la propuesta subraya que el consumo excesivo en México, que alcanza los 166 litros per cápita anuales, está asociado directamente con la obesidad, la diabetes tipo 2 y otras enfermedades no transmisibles.
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Según la Ley de Ingresos de la Federación 2026, el gobierno federal proyecta una recaudación de 75,290 millones de pesos por el IEPS a bebidas saborizadas. Este aumento fiscal, si bien tiene un componente recaudatorio, es defendido por la presidenta Sheinbaum como una medida fundamentalmente preventiva y de salud pública.
“El objetivo no es recaudatorio, lo que queremos es que se consuma menos”, ha enfatizado la mandataria, señalando el vínculo directo del exceso de azúcar con enfermedades crónicas.
Funcionarios de la Secretaría de Salud citaron ejemplos internacionales para respaldar la medida, destacando que impuestos similares han logrado:
- Reino Unido: Reducción del 30% en el contenido de azúcar en refrescos.
- Chile: Caída del 21% en el consumo.
México (tras el IEPS de 2014): Una reducción inicial del 5.5% en el primer año. Se estima que el nuevo ajuste podría reducir el consumo hasta un 7% en dos años.
El nuevo gravamen y el acuerdo con la industria presionan a marcas líderes como Coca-Cola y Pepsi a acelerar su diversificación y reformulación, con el fin de mitigar el previsible incremento de precios al consumidor y la potencial reducción en el volumen de ventas.

