Monterrey, Nuevo León, el corazón industrial de México y el núcleo del T-MEC, parece inmune a las amenazas de guerra comercial del presidente estadounidense Donald Trump. A pesar del escepticismo de Trump sobre el tratado, la profunda interconexión de las cadenas de suministro ha creado una dependencia estructural que, según los expertos, será muy difícil de romper.
La región no solo es un foco industrial para México, sino que se ha convertido en un centro productivo vital para la economía de Estados Unidos, incluso en sectores de vanguardia.
¿Por qué Monterrey es inmune a las amenazas arancelarias?
Un ejemplo claro es la producción ininterrumpida de aires acondicionados de gran tamaño destinados a la refrigeración de centros de datos de inteligencia artificial en Estados Unidos y Canadá. En Monterrey, estas naves industriales trabajan las 24 horas, con el 100% de su producción ya vendida al mercado norteamericano.
Esta industria, que se traduce en 250 parques industriales solo en la ciudad (una cuarta parte de la industria mexicana), demuestra la magnitud de una relación comercial que Trump cuestiona, buscando cambiar con aranceles y renegociaciones.
Empresarios e inversionistas coinciden en que, en lugar de un decrecimiento, el norte de México está a punto de experimentar una «nueva ola de inversiones» y nearshoring. Javier Llaca, de Fibra Monterrey, una de las principales inmobiliarias industriales de la región, estima que el mercado industrial mexicano podría duplicarse en los próximos cinco a diez años.
Esta expectativa de crecimiento surge de una «tormenta perfecta» de factores históricos recientes:
- Guerra Comercial Trump-China (2017-2021): Dio la primera señal de que las empresas debían buscar alternativas a Asia.
- Renovación del T-MEC (2018): Integró aún más las economías norteamericanas.
- Pandemia (2020): Expuso la fragilidad de las cadenas de suministro globales, impulsando la necesidad de acercar la producción a los destinos de consumo.
Según Llaca, la conexión es resistente porque: 1) Construir la cadena de suministro en torno a México requiere años y capital masivo, y 2) El costo de operación y mano de obra en EE.UU. no es competitivo con México.
Vea también: Walmart de México y Centroamérica nombra a Cristián Barrientos como Presidente y Director General
Resistencia y Desafíos Abiertos
Aunque la interconexión se mantiene sólida, hay señales de cautela:
La inversión extranjera nueva (frente a la reinversión de empresas ya establecidas) cayó un 40% en el primer trimestre de 2025.
La demanda de espacio industrial a nivel nacional descendió entre 10% y 15% en lo que va del año.
No obstante, la solidez del aparato productivo mexicano le da suficiente capacidad de resistencia. Para capitalizar el auge, los empresarios urgen que se fortalezcan el estado de derecho y la inversión en infraestructura y energía eléctrica.
El Desafío de la «Ola Mexicana»
En la reciente Expo Pyme de la Cámara Empresarial de Monterrey (Caintra), se rompieron récords de participación, lo que el presidente Juan Pablo García considera una señal del «empuje histórico» de la región.
Vea también: Clientes OXXO gastan más, aunque visitan menos
El consenso entre la Iniciativa Privada y el nuevo gobierno, con el Plan México de la presidenta Claudia Sheinbaum, es que la próxima ola de inversiones no debe basarse solo en la llegada de capital extranjero. Se busca fortalecer el contenido local y desarrollar a la industria nacional, asegurando que el producto del crecimiento beneficie a los mexicanos.

