El nuevo Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para bebidas saborizadas, aprobado ayer en la Cámara de Diputados (con 350 votos a favor, 129 en contra y una abstención), no solo elevará la carga fiscal en 2026, sino que obligará a la industria refresquera a una reconfiguración total de su cadena de suministro.
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El debate sobre el gravamen se polarizó desde el 8 de septiembre, cuando la Secretaría de Hacienda (SHCP) propuso un aumento del 87% y, por primera vez, incluyó a las bebidas no calóricas (cero y light) con el mismo impuesto que las regulares, generando un fuerte enfrentamiento entre el gobierno, que defendía la medida por salud pública, y la industria, que la consideraba meramente recaudatoria.
Pactan nuevo IEPS diferenciado para bebidas saborizadas
Ayer, el Gobierno de México, la Cámara de Diputados y representantes del sector empresarial alcanzaron un acuerdo integral que modificó el esquema fiscal originalmente propuesto. El nuevo esquema aprobado establece:
- Bebidas Azucaradas: El IEPS aumentará de $1.64 a $3.08 pesos por litro.
- Bebidas No Calóricas (Light/Cero): Serán gravadas por primera vez, pero con una cuota reducida de $1.5 pesos por litro, en lugar de los $3.08 inicialmente contemplados.
Este diferenciador de precio busca incentivar el consumo de opciones bajas en calorías y fomentar la reformulación de productos, según explicó el subsecretario de Salud, Eduardo Clark García Dobarganes, quien afirmó que «El IEPS se convierte en una herramienta de salud pública. Su fin no es recaudar, sino salvar vidas y construir un país más sano”.
El acuerdo fue liderado por autoridades de Salud y del Congreso, con la participación de Andrés Massieu Fernández, de la Asociación Mexicana de Bebidas (MexBeb), y Patricio Caso Prado, vicepresidente de Coca-Cola México.
Compromisos de la Industria y Reingeniería Logística
Como parte del pacto, Coca-Cola México anunció compromisos voluntarios de gran calado, incluyendo la reducción del 30% de las calorías de su refresco más emblemático en un año, comenzando por las presentaciones más grandes.
Otros compromisos incluyen:
- Garantizar que las bebidas sin calorías tengan un precio menor.
- Dar prioridad a la publicidad de versiones sin azúcar, eliminando la presencia de menores de 16 años.
- Promover presentaciones de un litro, alineadas con hábitos de consumo responsable.
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La aplicación de este nuevo IEPS y los compromisos de reformulación implican una reingeniería productiva y logística sin precedentes para la industria. La adaptación de fórmulas (con edulcorantes alternativos), el rediseño de envases y la nueva segmentación de precios demandarán ajustes en toda la cadena: desde el aprovisionamiento y el control de calidad, hasta la distribución.
Se estima que los costos logísticos y operativos podrían aumentar entre 10% y 12% durante la transición. El sector, que aporta el 3.4% del PIB nacional, enfrenta el desafío de equilibrar la rentabilidad con la innovación, orientando su modelo de negocio hacia la salud pública, la eficiencia y la sostenibilidad.

