México responde a aranceles de EE. UU. con nuevos precios mínimos para el tomate. En una medida estratégica para proteger a su sector agrícola, México ha establecido precios mínimos de exportación para el tomate fresco, en respuesta a la cuota antidumping del 17.09% impuesta por Estados Unidos. Esta acción busca estabilizar el comercio exterior y fomentar la diversificación de mercados, tras la finalización del Acuerdo de Suspensión de 2019.
El gobierno mexicano, a través de las Secretarías de Economía y Agricultura, publicó en el Diario Oficial de la Federación un acuerdo que detalla los nuevos precios mínimos (en dólares por kilo) para las exportaciones de tomate fresco, con el respaldo unánime de las asociaciones de productores:
- Tomate cherry: $1.70
- Tomate bola: $0.95
- Tomate bola con tallo: $1.65
- Tomate bola en racimo: $1.70
- Tomate Roma (saladette): $0.88
- Tomate grape (uva) y otras variedades especiales: $1.70
Estos nuevos precios representan incrementos significativos, cercanos al 40% para el tomate redondo tipo bola y al 26% para las variedades cherry y uva, en comparación con los valores establecidos en el acuerdo de 2019.
México responde a aranceles de EE. UU. con nuevos precios para el tomate
La disputa comercial entre México y Estados Unidos por el tomate fresco se remonta a 1996, cuando productores estadounidenses acusaron a las importaciones mexicanas de dumping (venta a precios injustos). Desde entonces, se han firmado cinco acuerdos de suspensión (1996, 2002, 2008, 2013 y 2019), diseñados para evitar litigios y mitigar los efectos perjudiciales del dumping.
El acuerdo de 2019, que finalizó en julio de 2025, permitía a México evitar derechos compensatorios siempre que se respetaran ciertos precios y condiciones de exportación. Sin embargo, el Departamento de Comercio de Estados Unidos ejerció una cláusula de retiro con 90 días de aviso, reactivando la investigación antidumping y, consecuentemente, aplicando la cuota actual.
En 2024, las exportaciones mexicanas de tomate fresco a Estados Unidos alcanzaron los 3,230 millones de dólares, consolidando a México como el principal proveedor externo de este producto para el mercado estadounidense.
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La decisión de fijar precios mínimos no busca limitar el volumen de exportaciones ni establecer precios máximos, sino más bien garantizar un piso que evite la subvaluación del producto. El gobierno mexicano ha indicado que estos precios se revisarán anualmente, o antes si las condiciones del mercado lo requieren.
Nuevas Tarifas para la Exportación de Tomate
Para el sector exportador, este nuevo esquema implica ajustes inmediatos y podría afectar la competitividad frente a otros países proveedores, así como la percepción del consumidor estadounidense sobre el valor del tomate mexicano.
Además de la relación bilateral con Estados Unidos, este escenario podría acelerar las estrategias de diversificación de mercados. Canadá, Europa y algunos países de Medio Oriente emergen como opciones viables para reducir la dependencia de un solo destino y mitigar el riesgo de futuros conflictos comerciales.
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En un entorno donde el comercio agrícola es cada vez más influenciado por factores políticos y regulatorios, la capacidad de adaptación y la construcción de valor de marca serán cruciales para el futuro del tomate mexicano en los mercados internacionales.

