En una movida estratégica que anticipa la revisión del T-MEC en 2026, los gobiernos de México y Estados Unidos han iniciado sus respectivas consultas públicas. Este proceso, establecido por el Artículo 34.7 del acuerdo, busca evaluar su funcionamiento después de seis años de vigencia y determinar si se prolonga por otros 16 años.
México y EE.UU. inician consultas para definir el futuro del T-MEC
La Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR) ha abierto formalmente su proceso de consulta. El objetivo es que ciudadanos, empresas y asociaciones presenten comentarios sobre la operación del tratado y propongan formas de fortalecer la competitividad económica en América del Norte.
Además de recibir propuestas escritas, la USTR llevará a cabo una audiencia pública el 17 de noviembre de 2025 en Washington, donde los interesados podrán ofrecer testimonios orales. Un punto central de la discusión será el trabajo del Comité de Competitividad de América del Norte, que busca promover la producción regional y la continuidad de los flujos comerciales. Los comentarios deben enviarse en inglés a través del portal de la USTR.
México y su Enfoque en la Revisión
De manera simultánea, el gobierno de México, bajo la dirección de la presidenta Claudia Sheinbaum, ha iniciado sus propias consultas públicas. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha señalado la importancia de evaluar cómo ha funcionado el tratado para estar preparados para la revisión.
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¿Revisión o Renegociación? La Visión de los Expertos
Especialistas en comercio exterior advierten que este proceso es más que una simple revisión; es la antesala de una posible renegociación.
Álvaro Vértiz, socio de DGA Group, destaca la importancia de que México se posicione como un socio estratégico y llegue con propuestas técnicas bien definidas, incluyendo ajustes en reglas de origen, compromisos laborales y sostenibilidad. Advierte que la cláusula Sunset Clause no tiene precedentes, lo que podría permitir a EE.UU. dictar el ritmo de la negociación.
Jorge Molina, consultor en comercio exterior, subraya que los industriales mexicanos deben participar activamente enviando sus comentarios en inglés, ya que la USTR podría dar más peso a las opiniones negativas. También resalta una diferencia legal clave: mientras que en EE.UU. el proceso es vinculante, en México no hay una obligación legal de considerar la postura del sector privado.
Adrián González, presidente de Global Alliance Solutions, insiste en que México no puede ser pasivo. Afirma que EE.UU. busca una renegociación y que México debe llegar con su propia agenda, incluyendo la discusión de temas como los aranceles de la sección 232 sobre acero y aluminio, así como investigaciones en curso sobre semiconductores y minerales críticos.
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Los expertos concluyen que el desafío para México es exigir «reglas claras» que aseguren un acceso libre de aranceles, evitando así lo que podría convertirse en una «falacia de libre comercio» con restricciones paralelas.

