De acuerdo con un análisis reciente de The Wall Street Journal, México ha emergido como el «ganador inesperado» frente a la agresiva agenda arancelaria implementada por la administración de Donald Trump. A pesar de las proyecciones iniciales que auguraban una severa contracción económica, el dinamismo de las exportaciones mexicanas hacia el mercado estadounidense no solo se ha mantenido estable, sino que ha mostrado un crecimiento robusto durante el cierre de 2025.
Sustitución de Mercados y Ventaja Competitiva
El factor determinante en este fenómeno ha sido la disparidad en las tasas arancelarias efectivas. Mientras que naciones como China enfrentan gravámenes promedio del 37.1%, México opera bajo una tasa efectiva significativamente menor, situada en un 4.7%. Esta brecha competitiva ha permitido que la manufactura mexicana sustituya progresivamente las importaciones provenientes de Asia, capturando aproximadamente el 25% de la reducción del déficit comercial de Estados Unidos con el gigante asiático.
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La vigencia del T-MEC ha sido el blindaje fundamental para este desempeño, manteniendo libres de aranceles cerca del 85% de las exportaciones nacionales. Esta certidumbre jurídica, combinada con la proximidad geográfica, ha impulsado el intercambio comercial bilateral hacia una cifra récord proyectada en 900 mil millones de dólares para el cierre del año.
¿México “ganó” con los aranceles?
Aunque el sector automotriz experimentó un ajuste a la baja del 6%, la industria manufacturera general demostró una notable capacidad de absorción y adaptabilidad, registrando un crecimiento del 17% en otros bienes procesados. Este equilibrio permitió que las exportaciones totales hacia el vecino del norte crecieran un 9% en el periodo de enero a noviembre, superando las expectativas más conservadoras del mercado.
Desde la perspectiva macroeconómica, instituciones como Gramercy Funds Management destacan que la economía mexicana logrará un crecimiento del 0.3% en 2025. Si bien la cifra es moderada, representa una recuperación sustancial frente al pronóstico de contracción del 1% estimado meses atrás, lo que evidencia una gestión constructiva de la relación bilateral y una resiliencia operativa superior a la anticipada.
Reactivación del Nearshoring y Perspectiva a Futuro
La claridad en las reglas del juego arancelario ha reactivado proyectos de inversión que permanecían en pausa. El fenómeno del nearshoring continúa siendo un motor de crecimiento; una vez definidos los niveles impositivos, numerosas empresas globales han retomado sus planes de expansión en territorio mexicano para asegurar sus cadenas de suministro.
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Hacia el futuro, el panorama se mantiene favorable ante la revisión del T-MEC prevista para 2026. La expectativa de analistas internacionales es que México preserve su posición de ventaja frente al resto del mundo, consolidándose como el socio estratégico indispensable de Norteamérica en un entorno de alta volatilidad comercial global.
Fuente: La Razón


