Iberdrola desinvierte en México, el gigante energético español y líder mundial en energías renovables, está ejecutando una significativa desinversión en el mercado mexicano. La compañía ha iniciado el proceso para vender 15 plantas adicionales de generación eléctrica en México, una operación que se estima en 5 mil millones de dólares. Esta acción subraya el compromiso de Iberdrola de reorientar su estrategia hacia mercados más estables y predecibles como Estados Unidos y el Reino Unido.
Iberdrola desinvierte en México
México, que durante más de una década representó el segundo mercado internacional más importante para Iberdrola, solo detrás de España, ha visto un cambio radical en su atractivo para la energética. En 2023, la empresa ya había cedido el 55% de su negocio eléctrico mexicano al gobierno por 6 mil millones de dólares. La actual venta de las 15 plantas, gestionada por Barclays, representa la siguiente fase de este repliegue estratégico.
La decisión de Iberdrola obedece a la búsqueda de entornos regulatorios más estables y oportunidades de inversión con mayor retorno en redes inteligentes y transición energética. Las plantas en venta incluyen instalaciones de generación renovable y activos de ciclo combinado, una porción sustancial del portafolio restante de la compañía en el país.
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Impacto del Cambio Político y Regulatorio
La relación entre Iberdrola y el gobierno mexicano se ha tensado en los últimos años debido a modificaciones en las reglas del juego del sector energético, particularmente en lo que respecta al despacho de energías renovables y la priorización de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). La administración del presidente Andrés Manuel López Obrador calificó la primera gran compra de activos de Iberdrola como una «nueva nacionalización», transfiriendo una docena de plantas privadas al Estado.
Si bien Iberdrola ha evitado la confrontación pública, el consenso entre analistas y medios internacionales es que la empresa está acelerando su salida para mitigar fricciones institucionales y salvaguardar su reputación ante los inversores globales. El anuncio de esta nueva venta en 2025 confirma esta hipótesis: Iberdrola no solo se retira, sino que se reestructura. La compañía ha manifestado que los recursos obtenidos en México se reinvertirán en su subsidiaria estadounidense Avangrid, donde el contexto regulatorio ofrece mayor certidumbre.
Cronología de la Presencia de Iberdrola en México:
- 2001-2012: Expansión significativa en generación, con enfoque en gas natural.
- 2013-2018: Desarrollo de parques eólicos y solares en colaboración con actores locales.
- 2019-2020: Inicio de tensiones con la administración federal debido a reformas energéticas.
- 2023: Venta del 55% de los activos al gobierno mexicano por 6 mil millones de dólares.
- 2025: Anuncio de una nueva venta por 4 mil millones de euros, con Barclays como intermediario.
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La actual desinversión de Iberdrola marca un punto de inflexión para el sector energético mexicano, redefiniendo el papel de los actores privados y el futuro del suministro energético en el país. Para las empresas y profesionales, comprender estos movimientos es crucial, ya que el panorama energético, las políticas públicas y la percepción internacional de México como destino de inversión impactan directamente en las estrategias de expansión corporativa. La energía es un pilar fundamental de la economía, y la salida de Iberdrola representa tanto una alerta como una oportunidad para reconfigurar el panorama.

