Lo que comenzó como un fenómeno de nicho en Asia ha terminado por redibujar el mapa logístico de Norteamérica. Pop Mart, el gigante chino de los juguetes coleccionables, ha confirmado el inicio de operaciones de sus centros de producción en México, una decisión estratégica impulsada por el éxito sin precedentes de Labubu, el carismático personaje que ha disparado la demanda global de los blind-boxes.
Tras un 2025 histórico, donde la demanda de peluches de la marca pasó de volúmenes moderados a una producción masiva de 30 millones de unidades mensuales (diez veces más que en 2024), Pop Mart se vio obligada a diversificar su cadena de suministro, anteriormente anclada en China y Vietnam.
La apertura en México no es fortuita. La compañía busca alimentar su agresiva expansión en Estados Unidos, donde planea sumar decenas de puntos de venta a sus 60 tiendas actuales. «Se trata de un movimiento para mejorar la resistencia y eficiencia de nuestra cadena de suministro», declaró la firma, subrayando que la cercanía geográfica es hoy el activo más valioso en el comercio minorista.
El «Efecto Labubu» aterriza en México
Pop Mart no llega a un territorio desconocido; se suma a un ecosistema donde gigantes como Mattel y Lego ya han establecido sus mayores centros de manufactura global.
Mattel: En 2022, invirtió 1,000 millones de pesos para que su planta en Nuevo León superara en capacidad a sus sedes en Asia, permitiendo entregas en apenas 24 horas a su centro de distribución en Dallas.
Lego: Desembolsó 507 millones de dólares para expandir sus instalaciones en el norte del país, consolidándolas como las más grandes de la firma danesa.
Según datos de NYCE México, el país se ha erigido como el cuarto productor mundial de juguetes, con un crecimiento proyectado del 5.69% anual. El dato clave: el 85% de las exportaciones de este sector tienen como destino final Estados Unidos y Canadá, un flujo optimizado por los beneficios arancelarios del T-MEC.
Vea también: OXXO se integra a la plataforma de Uber Eats en México
La decisión de Pop Mart de producir en México
La llegada de los Labubus a suelo mexicano marca la transición hacia lo que analistas denominan «Nearshoring 2.0». Ya no se trata solo de buscar costos laborales competitivos —que en México pueden ser hasta un 80% menores que en EE. UU.—, sino de construir una infraestructura tecnológica y logística de extremo a extremo.
Antonio Tejedo, de Traxión, señala que la logística es ahora la «columna vertebral» de esta integración. México concentra actualmente el 72% de los proyectos de relocalización en América Latina, atrayendo más de 13,000 millones de dólares en inversión extranjera directa solo en el último año.
Vea también: Nissan Mexicana consolida 17 años de liderazgo
La decisión de Pop Mart de producir en México, a través de socios locales, demuestra que el nearshoring ha pasado de ser una medida defensiva ante tensiones comerciales a ser una estrategia ofensiva por la velocidad. En un mercado donde las tendencias se vuelven virales en TikTok y se agotan en horas, la capacidad de respuesta inmediata es la única garantía de éxito. México, con su red de 14 tratados comerciales y su frontera compartida con el mayor consumidor del mundo, es hoy el nodo insustituible de la supply chain juguetera.
Fuente:Thelogisticsworld.com


