La decisión sobre el incremento al salario mínimo para 2026, próxima a ser anunciada por la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (Conasami), genera una dualidad de expectativas en México: mientras los trabajadores esperan un necesario repunte en su poder adquisitivo, el sector empresarial, especialmente las compañías de menor tamaño, anticipa un aumento significativo en sus costos operativos.
Aunque el porcentaje oficial se definirá en breve, los análisis de expertos apuntan a un alza que rondaría entre el 11 y 12 por ciento, siguiendo la trayectoria de incrementos observados desde 2018.
Proyección del Aumento y Meta Gubernamental
El columnista Enrique Quintana subraya que la propuesta de un aumento del 11% o 12% está estrechamente ligada al objetivo gubernamental de llevar el salario mínimo a 2.5 canastas básicas para el año 2030.
Según datos del INEGI de noviembre, el costo de la canasta básica (alimentaria y no alimentaria) es de $4,759.91 pesos. Para alcanzar la meta de 2.5 canastas, el salario mínimo mensual debería ubicarse en $11,899.77 pesos a precios actuales.
Cifras Clave hacia 2026:
El salario mínimo vigente (fuera de la frontera) es de $8,364 pesos mensuales ($278.80 pesos diarios), lo que cubre actualmente 1.75 veces la canasta básica.
Para alcanzar la meta progresiva fijada, el salario mínimo de 2026 tendría que avanzar a 1.90 canastas básicas, lo que implicaría un monto mensual de alrededor de $9,043 pesos (un aumento del 8.1% a precios actuales).
Si el incremento final de la Conasami es del 12 por ciento, el poder adquisitivo se situaría en 1.97 canastas básicas, un punto por encima de la meta requerida para ese año.
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El Doble Filo: Riesgo para las Pequeñas Empresas
El análisis destaca que el sector empresarial que enfrenta el mayor riesgo de ser afectado por esta dinámica salarial son las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes).
La preocupación persistente en los círculos empresariales se centra no solo en el salario mínimo en sí, sino en el alza generalizada de los costos laborales:
Presión sobre el Salario Medio: Los aumentos al mínimo tienden a impulsar también el salario medio de cotización del sector formal. Entre 2018 y la fecha, el salario medio ha crecido un 76.7 por ciento, superando ampliamente la inflación acumulada del 39.8 por ciento, lo que se traduce en un crecimiento real del 26.3 por ciento.
Insuficiente Margen de Absorción: Mientras que los grandes corporativos poseen la estructura financiera para adaptarse a los incrementos, las Pymes frecuentemente carecen del margen operativo suficiente para absorber los aumentos recurrentes a la nómina.
Consecuencias Adversas: Quintana advierte que el constante aumento de los costos laborales, incluso justificándose en el rezago histórico del salario, podría llevar a las empresas con poco margen a la clausura de operaciones o a la migración hacia la informalidad como mecanismo de supervivencia.
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El escenario profesional apunta a que, a pesar del respaldo gubernamental al incremento, la asimetría de impacto será inevitable, recayendo la mayor dificultad en las empresas que ya operan con márgenes reducidos.
Fuente: El Financiero


