El Congreso de la Ciudad de México ha dado un paso significativo en la defensa de los derechos laborales al aprobar la Ley de Derecho a la Desconexión Laboral. Esta medida busca combatir el hostigamiento y las presiones a las que se enfrentan muchos empleados, quienes se ven obligados a responder llamadas, mensajes o correos electrónicos fuera de su horario de trabajo.
La reforma, que modifica el artículo 10 de la Constitución local, prohíbe explícitamente a los empleadores exigir una respuesta a sus trabajadores fuera de su jornada laboral, incluyendo fines de semana y periodos de vacaciones.
CDMX aprueba la Ley de Desconexión Laboral
El concepto de desconexión laboral es una respuesta a la «esclavitud moderna» que, según la legisladora Ana Luisa Buendía García, somete a las personas a jornadas extenuantes a través del uso de dispositivos digitales. Esta práctica no solo afecta la calidad de vida de los trabajadores, sino que también contribuye a problemas de salud mental y conflictos en el ámbito familiar y personal.
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Con esta nueva ley, se busca mejorar la calidad de vida de los empleados, permitiéndoles separar su vida personal de la profesional y reducir el estrés causado por la constante disponibilidad.
¿Cómo funciona la nueva ley en la CDMX?
A diferencia de la legislación federal de 2021, que se limita al teletrabajo, esta nueva ley local aplica a todos los trabajadores de la Ciudad de México, sin importar si su labor es presencial o en modalidad de home office.
Esto significa que un empleado puede decidir no responder a las comunicaciones de la empresa fuera de su horario, sin temor a represalias como descuentos, exigencia de horas extra o, en el peor de los casos, el despido. En caso de que un empleador incumpla la ley, los trabajadores afectados pueden solicitar asesoría legal a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet).
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Esta reforma representa un avance fundamental en la modernización de la legislación laboral y es vista por legisladores como una medida de justicia social que busca devolver a los trabajadores el tiempo que les ha sido arrebatado.

