El panorama económico español en 2026 presenta una contradicción que pocos esperaban. Por un lado, el Producto Interior Bruto (PIB) continúa mostrando cifras positivas que superan la media europea. Por otro, las empresas medianas y grandes enfrentan una situación de tesorería cada vez más delicada que pone en jaque su capacidad operativa diaria.
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El Banco Central Europeo aplicó una nueva subida de tipos en su reunión de junio, el Euríbor no detiene su escalada, la inflación se resiste a bajar y solicitar un préstamo bancario se ha convertido en un proceso notablemente más complejo que hace apenas doce meses. Este cóctel financiero está obligando a los directores financieros a replantear por completo sus estrategias de gestión de liquidez.
Un reciente informe elaborado por Embat, una fintech especializada en la gestión de tesorería mediante inteligencia artificial, ha puesto cifras concretas a esta realidad. La compañía ha cruzado los datos anonimizados de su plataforma con los principales indicadores macroeconómicos del BCE, el INE y el Banco de España, revelando tres grandes focos de riesgo que marcarán el segundo semestre del año.
El Drenaje de la Caja Empresarial Alcanza Niveles Críticos
El dato más alarmante del informe afecta directamente a la salud financiera inmediata de las compañías. La caja mediana por cuenta ha pasado de 21.934 euros a tan solo 14.732 euros, lo que representa un desplome del 33%. Esta reducción no es un fenómeno aislado de unas pocas empresas, sino que afecta de manera transversal a organizaciones de muy distintos tamaños y sectores.
Las causas de esta hemorragia de liquidez están claramente identificadas. El Euríbor a doce meses cerró junio en el 2,809%, acumulando un incremento de 72 puntos básicos respecto al mismo periodo del año anterior, cuando se situaba en el 2,081%. A esto se suma que el BCE elevó la facilidad de depósito al 2,25% y todo apunta a que llegará al 2,50% antes de que termine el ejercicio.
Antonio Berga, co-CEO de Embat, explica que la inflación española tampoco da tregua. El IPC general se mantuvo en el 3,2% interanual durante mayo, encadenando tres meses consecutivos en ese nivel, mientras que la inflación subyacente escaló al 3,0%. Las previsiones del Banco de España estiman que el año cerrará con un 3,6%, lo que anticipa una erosión prolongada del poder adquisitivo y una presión adicional sobre los márgenes empresariales que ya de por sí están reducidos.
El Auge del Confirming Como Alternativa al Crédito Bancario
Si la caída de la caja es el síntoma más visible de la enfermedad financiera que atraviesan las empresas, el crecimiento explosivo del confirming constituye la respuesta del mercado. Los datos de Embat indican que el porcentaje de clientes que utilizan este instrumento ha pasado del 7% al 12% en apenas seis meses, prácticamente duplicándose.
Este fenómeno responde a una realidad muy concreta: las entidades bancarias han endurecido sus criterios de concesión de préstamos de forma generalizada, con un impacto especialmente severo en las pymes. La demanda de crédito empresarial ha caído más de lo previsto, y en este escenario el confirming y el factoring han dejado de ser herramientas financieras complementarias para convertirse en piezas centrales de la estrategia de financiación de muchas compañías.
La conclusión de Berga es contundente: el director financiero del segundo semestre de 2026 deberá gestionar la liquidez con menos margen de maniobra y mucha más creatividad que en ejercicios anteriores. La combinación de tipos de interés elevados y condiciones crediticias restrictivas está redefiniendo las reglas del juego financiero empresarial.
Estabilidad Cambiaria en un Entorno de Volatilidad Global
En el ámbito de las divisas, el comportamiento de las empresas españolas sorprende por su estabilidad. Aproximadamente el 92% de la exposición de los clientes de Embat está denominada en euros, con el dólar representando apenas un 4% y la libra esterlina un 1%. Lo más destacable es que esta distribución apenas ha variado en los últimos dieciocho meses, lo que indica que las compañías no están modificando su exposición cambiaria pese a la turbulencia de los mercados internacionales.
Sin embargo, el contexto externo invita a mantener la vigilancia. El par EUR/USD ha fluctuado entre 1,13 y 1,21 durante 2026, con una volatilidad anualizada del 8 al 10%. Los diferenciales de política monetaria entre el BCE y la Reserva Federal, junto con la demanda del dólar como activo refugio en momentos de incertidumbre, representan riesgos significativos para las empresas con operaciones internacionales o contratos en moneda extranjera.
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La Moderación Como Eje de la Gestión Financiera
España creció un 2,7% interanual durante el primer trimestre de 2026 y el Banco de España proyecta un 2,3% para el conjunto del año, más del doble que la media de la zona euro. En términos relativos, nuestro país sigue siendo uno de los motores del crecimiento europeo, pero esta fortaleza macro convive con una moderación del consumo impulsada por la inflación persistente y los tipos de interés elevados.
La advertencia final de los expertos es clara: planificar el segundo semestre basándose únicamente en el crecimiento del PIB, sin prestar atención a las señales que emiten la caja empresarial y el mercado crediticio, puede llevar a subestimar los riesgos reales que enfrentan las compañías en este entorno de incertidumbre financiera.


