Negocios que sanan, la revolución regenerativa de Natura, en un entorno económico regional marcado por la desaceleración del consumo y una transformación profunda en las expectativas de los clientes, Natura Colombia redefine su estrategia de crecimiento con una premisa clara: la regeneración no es un complemento, sino el eje central de su modelo de negocio hacia 2026.
La compañía de origen brasileño, que opera en el país con las marcas Natura y Avon, consolida a Colombia como uno de sus mercados clave en América Latina, apoyada en tres pilares estratégicos: regeneración ambiental y social, expansión omnicanal y fortalecimiento de su red de consultoras.
En un momento en el que la industria de la belleza enfrenta consumidores más informados, exigentes y conscientes del impacto ambiental, Natura Colombia apuesta por convertir la sostenibilidad en una ventaja competitiva tangible.
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De la sostenibilidad a la regeneración
Durante décadas, la sostenibilidad fue parte esencial del ADN de la compañía. Sin embargo, hacia 2026, el enfoque evoluciona hacia un concepto más ambicioso: la regeneración.
La diferencia no es menor. Mientras la sostenibilidad busca reducir el impacto negativo, la regeneración pretende generar un impacto positivo neto en los ecosistemas, las comunidades y la economía.
Este cambio implica revisar cada eslabón de la cadena de valor: desde el diseño de productos y empaques hasta el origen de los ingredientes, la logística, la comercialización y el trabajo con comunidades proveedoras.
La visión de largo plazo, enmarcada en su “Visión 2050”, proyecta cadenas de valor libres de combustibles fósiles, fórmulas biodegradables, trazabilidad total de ingredientes y una mayor integración de bioingredientes provenientes de la sociobiodiversidad amazónica.
El objetivo no es solo vender cosméticos, sino contribuir activamente a restaurar ecosistemas y fortalecer economías locales.
Amazonía: biodiversidad y desarrollo
Uno de los ejes estratégicos más relevantes es el impulso a la bioeconomía amazónica en Colombia. En departamentos como Caquetá, la compañía ha invertido en la cadena productiva del copoazú y proyecta expandir el desarrollo de otros bioingredientes amazónicos.
Este modelo integra biodiversidad, conocimiento ancestral y desarrollo económico local. Las comunidades proveedoras no son simples actores dentro de la cadena, sino socios estratégicos que aportan saberes tradicionales y prácticas sostenibles.
Para fortalecer esta apuesta, la empresa trabaja en alianza con organizaciones como la GIZ, el Ministerio de Comercio de Colombia, el Banco Interamericano de Desarrollo y The Nature Conservancy. Estas alianzas permiten estructurar proyectos con impacto ambiental, social y económico medible.
La regeneración, en este contexto, no es un concepto abstracto. Se traduce en ingresos para comunidades amazónicas, conservación de bosques y fortalecimiento de cadenas productivas responsables.
Colombia como mercado estratégico
Colombia se ha consolidado como uno de los motores de crecimiento del grupo en la región. Fue uno de los primeros países en integrar operativamente las marcas Natura y Avon, lo que permitió optimizar procesos y ampliar la oferta.
En 2024, el mercado colombiano registró crecimiento positivo, reflejando una base de consumidores madura y receptiva a propuestas de valor asociadas a sostenibilidad e innovación.
El país también juega un papel central en la expansión del retail y la transformación omnicanal de la compañía.
Omnicanalidad: cercanía y expansión
La estrategia hacia 2026 combina venta directa, comercio electrónico y tiendas físicas en un modelo omnicanal que busca integrar experiencias.
En 2025, la empresa cerró con 11 tiendas físicas en ciudades como Bogotá, Medellín y Barranquilla, y proyecta sumar siete más durante 2026, incluyendo Cali y Cartagena.
El canal retail registró un crecimiento interanual del 500%, mientras que el e-commerce avanzó 45% y la venta directa creció 5%, respaldada por una red de más de 180.000 consultoras en el país.
Este modelo permite adaptarse a distintos perfiles de consumidor: quienes prefieren asesoría personalizada, quienes compran por plataformas digitales y quienes buscan experiencia física en tienda.
La integración tecnológica también fortalece la digitalización de las consultoras, facilitando herramientas de gestión, capacitación y ventas en línea.
Red de consultoras: motor de desarrollo
La red de consultoras representa uno de los activos más importantes de Natura Colombia. Más de 180.000 mujeres forman parte de este ecosistema, generando ingresos y oportunidades de emprendimiento.
La compañía ha impulsado programas de educación financiera, capacitación digital y formación en sostenibilidad para fortalecer su red.
En un contexto donde el consumo consciente gana terreno, las consultoras cumplen un rol clave como embajadoras de marca, educando a los clientes sobre ingredientes, empaques reutilizables y beneficios ambientales.
Este enfoque convierte la venta directa en una herramienta de desarrollo económico y empoderamiento femenino.
Logística sostenible e innovación operativa
La regeneración también se extiende a la infraestructura logística. El centro de distribución ubicado en Guarne se consolidó como referente regional tras implementar un proyecto de ecoeficiencia que reutiliza el 100% de las aguas residuales tratadas.
Este tipo de iniciativas refuerza la coherencia entre discurso y práctica, demostrando que la sostenibilidad puede integrarse en procesos industriales complejos.
Además, la empresa avanza hacia envases reutilizables, reciclables o compostables, reduciendo la dependencia de materiales convencionales y promoviendo la economía circular.
Consumidor consciente: oportunidad estratégica
La transformación estratégica se apoya en cambios claros en el comportamiento del consumidor colombiano.
Un estudio regional realizado junto a Avon indica que el 87% de las mujeres en Colombia afirma que la sostenibilidad influye en su decisión de compra, y el 47% estaría dispuesto a pagar más por productos responsables.
Este dato confirma que la regeneración no es solo un ideal ético, sino una oportunidad de negocio concreta.
El desafío consiste en equilibrar bienestar individual con bienestar colectivo, integrando innovación, calidad y precio competitivo.
Crecimiento con impacto
De cara a 2026, la compañía proyecta consolidar su expansión bajo un modelo que combine crecimiento comercial con impacto ambiental y social.
La estrategia no se limita a abrir tiendas o incrementar ventas, sino a fortalecer cadenas de suministro responsables, ampliar el uso de bioingredientes amazónicos y consolidar procesos logísticos ecoeficientes.
La regeneración se convierte así en un diferencial dentro de la industria de la belleza, donde la transparencia, la trazabilidad y el impacto positivo adquieren cada vez mayor relevancia.
Ventaja competitiva sostenible
En un mercado saturado de marcas, la diferenciación se construye desde el propósito. Natura Colombia apuesta por convertir su enfoque regenerativo en una ventaja competitiva tangible.
La combinación de omnicanalidad, innovación en productos, alianzas estratégicas y compromiso con comunidades posiciona al país como referente regional.
Colombia no solo es un mercado de crecimiento, sino un laboratorio estratégico donde se prueban modelos de integración entre negocio y sostenibilidad.
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Mirando hacia 2026 y más allá
El horizonte hacia 2026 plantea desafíos y oportunidades. La desaceleración del consumo exige eficiencia y creatividad; el consumidor consciente demanda coherencia y transparencia.
Natura Colombia responde con una estrategia que integra regeneración, tecnología y cercanía humana.
El objetivo es claro: que cada producto no solo contribuya al bienestar personal, sino que también genere impacto positivo en comunidades y ecosistemas.
En un mundo donde la sostenibilidad dejó de ser opcional, la regeneración emerge como el siguiente paso evolutivo del modelo empresarial.
Con Colombia como mercado clave, la compañía proyecta un crecimiento que no se mide únicamente en cifras, sino en la capacidad de restaurar, fortalecer y transformar.
La belleza, en este nuevo paradigma, no se limita al resultado visible. Se convierte en un acto consciente que conecta naturaleza, comunidad y negocio.


