Compras en Shein, Temu y Amazon serán más costosas en Colombia por el IVA del 19%, comprar dejará de ser tan económico para los colombianos si prospera la nueva reforma tributaria presentada por el Gobierno. La iniciativa propone eliminar la exención del IVA para importaciones de bajo valor aquellas que no superan los 200 dólares, lo que significará que todas las compras internacionales deberán pagar el impuesto completo del 19%, sin importar su monto.
La decisión marca un cambio estructural en la política tributaria, pues durante más de una década los consumidores se beneficiaron de esta excepción que permitió el crecimiento explosivo de las compras en línea a través de plataformas extranjeras. Sin embargo, el Gobierno argumenta que mantener ese beneficio genera una competencia desleal con el comercio local, al mismo tiempo que limita el potencial de recaudo.
A continuación, analizamos en detalle qué implica esta medida, cuáles son sus antecedentes, el impacto esperado en consumidores y comercios, y cómo se conecta con las tendencias globales.
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El fin de la exención para compras internacionales de bajo valor
El artículo 428 del Estatuto Tributario establecía que las importaciones por tráfico postal, envíos urgentes o entregas rápidas estaban exentas del pago de IVA siempre que el valor de la mercancía no excediera los 200 dólares. Esta norma, vigente desde la Ley 1607 de 2012, buscaba simplificar el proceso de importación en operaciones de bajo monto y reducir los costos administrativos para la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN).
En la práctica, esta disposición permitió que miles de colombianos adquirieran productos de moda, tecnología, libros, cosméticos y otros artículos en plataformas como Shein, Temu y Amazon, sin pagar el 19% adicional de IVA. Sin embargo, la masificación del comercio electrónico convirtió esta excepción en un canal masivo de importaciones sin tributo, afectando la competitividad del comercio formal en Colombia.
La reforma tributaria de 2025 busca derogar el numeral j del artículo 428, cerrando definitivamente este beneficio y estableciendo que toda importación, sin importar su monto, estará sujeta al IVA pleno.
Argumentos del Gobierno
El Ministro de Hacienda, Germán Ávila, defendió la iniciativa señalando que la exención perdió vigencia frente al nuevo escenario del comercio electrónico:
“Se estableció inicialmente para estimular la presencia de plataformas internacionales, pero lo que se ha visto es un crecimiento significativo que ya no requiere incentivos fiscales. Es necesario que estas transacciones se sometan al mismo tratamiento tributario que el comercio nacional”.
El Gobierno estima que esta medida permitirá recaudar cerca de 640.000 millones de pesos en 2026, un monto que contribuirá a reducir el déficit fiscal y financiar programas sociales.
Además, la reforma se justifica en términos de equidad tributaria. Mientras las tiendas físicas y comercios locales están obligados a cobrar IVA en sus ventas, las plataformas extranjeras competían con una ventaja al poder ofrecer precios más bajos gracias a la exención.
Impacto en los consumidores colombianos
El efecto más inmediato será un aumento en el precio final de los productos importados.
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Una prenda de vestir en Shein que hoy cuesta 100.000 pesos pasará a costar 119.000 pesos.
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Un accesorio en Temu valorado en 80.000 pesos terminará en 95.200 pesos.
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Un libro de Amazon de 120.000 pesos subirá a 142.800 pesos.
Aunque los incrementos individuales pueden parecer manejables, en el acumulado de compras frecuentes representan un golpe al bolsillo de los consumidores, especialmente de los jóvenes y de los hogares que encontraron en estas plataformas una alternativa más económica frente al comercio tradicional.
También podría haber un efecto psicológico en la demanda: al perder el atractivo de “comprar sin IVA”, muchos consumidores reconsiderarán sus hábitos y podrían reducir la frecuencia o el volumen de compras internacionales.
Efectos sobre el comercio local
Uno de los principales objetivos de la medida es equiparar las condiciones de competencia. Los comerciantes colombianos, especialmente en el sector de moda, tecnología y artículos para el hogar, han denunciado durante años la competencia desigual frente a plataformas extranjeras que ofrecían productos sin el recargo del 19%.
Con la reforma, los consumidores tendrán que comparar precios con la misma base impositiva, lo que podría beneficiar a los negocios nacionales y dinamizar el consumo en tiendas físicas y marketplaces locales.
Sin embargo, expertos advierten que no basta con igualar las condiciones tributarias: el comercio colombiano debe mejorar su competitividad en variedad, diseño, logística y servicio al cliente, para no perder definitivamente la preferencia de los compradores frente a gigantes globales como Amazon.
Perspectiva internacional: una tendencia global
Colombia no está sola en este camino. En los últimos años, varios países han eliminado o ajustado las exenciones para importaciones de bajo valor.
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Unión Europea: desde 2021 eliminó el beneficio para envíos menores a 22 euros, aplicando IVA a todas las compras.
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Australia y Nueva Zelanda: impusieron IVA/GST sobre todas las importaciones, sin importar el monto.
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Reino Unido y Noruega: adoptaron medidas similares para proteger a su comercio local.
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Estados Unidos: aunque mantiene un umbral de 800 dólares, ha endurecido los controles logísticos y aduaneros para ciertos productos.
Un estudio de la OCDE indica que solo 10 de 37 países analizados mantienen algún tipo de exención para importaciones de bajo valor, y Colombia figuraba entre los más generosos con su umbral de 200 dólares, superado únicamente por Costa Rica.
La decisión, por lo tanto, responde a una tendencia global de homogeneización tributaria que busca cerrar brechas entre el comercio digital transfronterizo y el comercio interno.
Posibles reacciones de las plataformas internacionales
Plataformas como Shein, Temu y Amazon podrían ajustar sus estrategias de precios y logística en Colombia. Algunas opciones incluyen:
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Asumir parte del IVA en ciertos productos para mantener su atractivo.
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Incentivar compras de mayor valor, donde el impacto del impuesto se diluye en el total.
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Acelerar la instalación de centros de distribución locales, lo que les permitiría competir con tiempos de entrega más cortos y reducir costos logísticos.
Sin embargo, el traslado total del IVA al consumidor es el escenario más probable, lo que reforzará la percepción de que comprar en estas plataformas ya no es tan ventajoso como antes.
Mayor control aduanero y trazabilidad
La eliminación de la exención vendrá acompañada de un fortalecimiento del control aduanero por parte de la DIAN. Al desaparecer el beneficio, cada envío internacional estará sujeto a registro y liquidación de impuestos, lo que permitirá una mejor trazabilidad del comercio digital y reducirá las prácticas de subfacturación o evasión.
Esto también podría tener un efecto en los tiempos de entrega, ya que los procesos de revisión podrían volverse más estrictos. No obstante, el Gobierno asegura que la digitalización de trámites mitigará posibles retrasos.
¿Un golpe al comercio electrónico o un ajuste necesario?
El debate está servido. Para algunos, la medida representa un golpe al acceso de los colombianos a productos asequibles y de moda global. Para otros, es un ajuste necesario para garantizar la equidad tributaria y fortalecer el comercio formal.
Lo cierto es que el crecimiento del comercio electrónico internacional en Colombia se dio en gran parte gracias a este beneficio fiscal. Con su eliminación, el mercado entrará en una nueva fase donde la competencia se jugará en otros terrenos: innovación, calidad, rapidez en entregas y experiencia del consumidor.
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La eliminación de la exención del IVA para importaciones de bajo valor es una de las medidas más sensibles de la reforma tributaria 2025. Su impacto será directo en los consumidores, que verán encarecerse sus compras en plataformas internacionales, y en el comercio local, que tendrá la oportunidad de recuperar terreno frente a la competencia extranjera.
Colombia se alinea así con una tendencia global que busca cerrar brechas fiscales y modernizar los sistemas tributarios en la era digital. El reto ahora será acompañar la medida con estrategias de competitividad e innovación que permitan al comercio nacional aprovechar esta oportunidad sin frenar el dinamismo del e-commerce.

