Ripley y Tricot se convirtieron en los primeros en reflejar de manera clara el impacto de la nueva normativa de prefijos telefónicos en sus resultados financieros a septiembre de 2025. Ambas compañías del retail financiero señalaron que la medida, implementada por la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) en agosto, ha reducido la contactabilidad con clientes morosos, afectando la eficiencia de los procesos de cobranza y presionando indicadores clave de riesgo crediticio.
La regulación, diseñada para ordenar y transparentar las llamadas comerciales, establece que todas las comunicaciones deseadas por los clientes deben realizarse con el prefijo 600, mientras que las llamadas no solicitadas o spam deberán salir desde el prefijo 809. Aunque la medida fue celebrada por los usuarios, quienes ganan mayor claridad y protección frente a llamadas masivas no deseadas, el retail financiero alertó sobre sus posibles efectos adversos.
Reacciones del sector financiero ante la nueva normativa
El retail financiero, que incluye a compañías como Ripley, Tricot, CMR Falabella y Lider-Bci, expresó preocupación porque la normativa clasifica la cobranza extrajudicial dentro de las llamadas comerciales. Esto reduce la capacidad de contactar a clientes morosos y, por ende, limita la eficiencia de los procesos de recuperación de deuda.
La Asociación del Retail Financiero, que agrupa a estas empresas, presentó primero acciones legales en la Corte de Apelaciones y luego ante la Corte Suprema, argumentando que la normativa no debería aplicarse a la cobranza extrajudicial. Incluso advirtió que solo en octubre la recuperación de deuda bancaria podría haber caído cerca de un 30% debido a esta medida, según cifras publicadas por La Tercera.
Impacto en Ripley: crecimiento con presión en riesgo
Ripley reportó que en el tercer trimestre de 2025 su negocio bancario experimentó un aumento del 12,9% en ingresos, alcanzando los $137.441 millones. La actividad comercial mostró un avance interanual del 21% en la cartera de colocaciones, impulsada por una mayor venta de productos financieros en Chile.
Sin embargo, el cargo por riesgo neto sobre cartera llegó a 9,4%, levemente superior al 9,2% del mismo período de 2024. Ripley atribuyó parte de este incremento a la implementación de la normativa de prefijos, que redujo la tasa de respuesta de los clientes morosos y afectó temporalmente la gestión de cobranza en su canal principal.
A pesar de esta presión, la compañía destacó que gracias a “mejoras continuas en nuestros modelos de originación y en canales de cobranza”, los niveles de morosidad se mantuvieron controlados. La mora mayor a 90 días se situó en 3,6%, por debajo del 4,2% registrado en 2024, evidenciando la resiliencia del negocio frente a los cambios regulatorios.
Tricot: crecimiento financiero con desafíos en contactabilidad
Empresas Tricot también reportó efectos de la normativa en sus operaciones. La compañía indicó que su negocio financiero continúa en expansión tras un proceso de contención de mora y castigos, cerrando septiembre con una cartera 18,6% superior a la del año anterior, equivalente a $113 mil millones.
Sin embargo, Tricot advirtió que la exigencia de utilizar el prefijo 600 redujo la contactabilidad necesaria para los procesos de cobranza, disminuyendo cerca de la mitad los intentos exitosos de contacto con clientes morosos. Frente a esto, la compañía está implementando medidas para mitigar la situación, y afirmó que “el plan de crecimiento se revisará para resguardar progresivamente la sostenibilidad y rentabilidad futura”.
Efectos sobre la recuperación de deudas y riesgo crediticio
El impacto de la normativa en la recuperación de deudas se ha hecho evidente en Ripley y Tricot. La reducción en la tasa de respuesta de los clientes morosos dificulta la gestión de cobros, incrementando la presión sobre indicadores de riesgo como la morosidad y el cargo por riesgo sobre cartera.
El gremio del retail financiero estimó que la recuperación de deuda bancaria cayó cerca de un 30% en octubre, un indicador que refleja la magnitud inmediata del efecto de la medida. Para ambas compañías, esto requiere ajustar estrategias de contacto, capacitar equipos y adaptar sistemas de comunicación para mantener la eficiencia de la cobranza y proteger la rentabilidad del negocio financiero.
Equilibrio entre regulación y operación
Si bien la normativa protege a los usuarios y garantiza mayor transparencia en las llamadas comerciales, el retail financiero enfrenta un reto operacional: equilibrar la exigencia legal con la eficiencia de los procesos de cobranza. Ripley y Tricot muestran cómo las empresas deben adaptarse rápidamente a cambios regulatorios, ajustando modelos de originación y estrategias de contacto, para evitar impactos negativos en la rentabilidad.
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Ripley logró mantener bajos niveles de mora gracias a mejoras en los canales de cobranza y a una gestión más eficiente del crédito. Tricot, en cambio, enfrenta desafíos en la contactabilidad, pero implementa acciones para mitigar el impacto, asegurando que el crecimiento de su cartera se mantenga sostenible.
Medidas de mitigación adoptadas por Ripley y Tricot
Para enfrentar los desafíos generados por el prefijo 600, ambas compañías han implementado estrategias específicas:
- Optimización de canales de comunicación: enfocándose en contactos más efectivos y seguimiento estructurado a clientes morosos.
- Revisión de planes de crecimiento: ajustando metas de cartera y provisiones para proteger la rentabilidad.
- Mejoras en modelos de originación: evaluando la capacidad de pago de los clientes y minimizando riesgos de morosidad.
Estas acciones buscan asegurar que la normativa no afecte de manera permanente los niveles de mora y la sostenibilidad del negocio financiero en el mediano y largo plazo.
Fuente: Diario Financiero


