El 1 de julio de 2025 marcó un antes y un después en la historia de Falabella: tras 22 años, expiró el pacto de accionistas que había definido el rumbo de la compañía. A pocos días de esta fecha, las ramas que integraban el acuerdo se reunieron en un encuentro semipresencial, organizado por el estudio Carey, administrador del pacto, para reflexionar sobre los resultados y los aprendizajes de más de dos décadas de colaboración.
El ambiente fue cordial, con palabras conciliadoras sobre los beneficios que el pacto aportó al crecimiento y desarrollo de la cadena de retail.
Sin embargo, los desacuerdos que marcaron la última etapa, especialmente en torno a la estrategia de la compañía y la composición del directorio, permanecen en la memoria de los accionistas.
Cambios recientes en la presidencia de Falabella
El episodio más reciente de tensión se remonta a la junta de accionistas de 2023. En esa instancia, Carlo Solari Donaggio fue reemplazado como presidente por Enrique Ostalé, un ejecutivo histórico del retail y exgerente de Walmart para la región, pero externo a las familias fundadoras de Falabella. La decisión se tomó con apoyo de la familia Heller Solari, las ramas Del Río y Cúneo Solari, así como del representante de la AFP, Andrés Roccatagliata.
El cambio se produjo en un contexto de desacuerdos internos sobre la estrategia digital y la consolidación de marcas en falabella.com, que incluyó la adquisición del marketplace Linio y la polémica transformación de la identidad online de la empresa. Estos factores provocaron un quiebre entre los bloques de accionistas y generaron una nueva configuración en la presidencia y dirección ejecutiva.
Historia y tensiones del pacto de accionistas
El pacto estaba compuesto por sociedades que representan a las familias Amalfi, Auguri, Bethia, Corso, Dersa, HCQ y San Vitto, que en conjunto controlaban alrededor del 66% de Falabella. Durante años, el acuerdo funcionó sin mayores conflictos, y en 2018 Falabella alcanzó un valor en bolsa de US$26 mil millones, la capitalización más alta del país.
Sin embargo, sucesos externos como el estallido social de 2019, que provocó incendios en varias tiendas, y la pandemia de 2020, que cerró locales y disparó la demanda online, desafiaron a la empresa. Problemas logísticos, exceso de inventario y cambios en la liquidez y consumo llevaron a una caída histórica: la compañía perdió cuatro trimestres consecutivos y su valor bursátil se redujo a US$5.700 millones, perdiendo también su grado de inversión.
Estas dificultades generaron tensiones en el directorio y entre las ramas del pacto. Mientras algunos defendían la estrategia digital y el enfoque en falabella.com, otros cuestionaban la gestión de Carlo Solari y Gastón Bottazzini, en especial la apuesta por el marketplace y los cambios en la identidad de marca.
División en dos bloques
El directorio se dividió en dos grandes bloques:
- Bloque pro-estrategia digital: liderado por Carlo Solari Donaggio, con apoyo de Karlezi Solari y Cortés Solari, defendiendo la inversión tecnológica y la consolidación de marcas online.
- Bloque crítico: compuesto por familias Del Río y Cúneo Solari, que cuestionaban la estrategia y buscaban cambios en la presidencia y dirección corporativa.
El resultado de esta división fue el nombramiento de Enrique Ostalé como presidente y la sustitución de Bottazzini por Alejandro González como CEO corporativo, consolidando una nueva etapa en la gestión de Falabella.
Resultados recientes y nueva perspectiva
En la actualidad, Falabella muestra un repunte significativo. Sus resultados semestrales revelan utilidades por US$596 millones, un aumento del 220% respecto al año anterior, superando los resultados de 2024. La ratio de deuda financiera sobre EBITDA cayó a 1,9, lejos del 8,6 registrado en 2023, y la capitalización bursátil volvió a superar los US$10 mil millones.
Si bien estos resultados han mejorado la percepción de los accionistas, las diferencias estratégicas persisten. Algunos consideran que la mejora se debe más a un ciclo favorable y al control de costos, priorizando márgenes sobre participación de mercado. Otros opinan que la contención de inversión tecnológica y logística podría afectar el crecimiento a largo plazo frente a competidores como Mercado Libre.
Preparativos para la próxima renovación de directorio
Con el fin del pacto, las familias accionistas comenzaron a delinear sus estrategias de cara a la próxima elección de directorio, programada para abril de 2026. En esta elección, quien logre controlar cinco de los nueve cupos podrá nombrar al presidente y orientar el rumbo de la empresa.
Cambios recientes en el accionariado han modificado el panorama:
- Familias Müller y Fürst: comprando acciones, podrían asegurar al menos un director sin apoyo externo.
- Rama Del Río: con un 14,56% del capital, busca mantener o incrementar su representación, operando en dos sub-bloques familiares.
- Grupo Auguri, Corso y San Vitto: juntos suman más del 35% del capital, con cuatro cupos virtualmente asegurados.
- Bethia y Amalfi: con participaciones menores, podrían buscar alianzas para asegurar un director.
Los accionistas que ya poseen porcentajes suficientes para nominar directores también podrían negociar alianzas estratégicas, y los accionistas minoritarios —representando cerca del 23,8% del capital— pueden convertirse en actores decisivos en la elección.
Distribución actual de acciones y posibilidades
De acuerdo con la información oficial de la Bolsa de Santiago y la CMF:
- Grupo Auguri (Karlezi Solari): 12,73%
- Corso (Cortés Solari): 11,56%
- San Vitto (Solari Donaggio): 10,94%
Estos grupos aseguran cuatro cupos en el directorio, incluyendo a María Cecilia Karlezi, Juan Carlos Cortés y Carlo Solari. El cuarto cupo actualmente es ocupado por Germán Quiroga, independiente extranjero, cuya continuidad está en evaluación.
Otros bloques con participación destacada:
- Liguria (Cúneo Solari): 8,95%, asegurando la continuidad de Paola Cúneo en la mesa.
- Müller y Fürst: con 5,5% y 2,49%, respectivamente, podrían asegurar un director sin apoyo externo.
- Fondos de pensiones: en torno al 8%, con espacio asegurado para Andrés Roccatagliata.
- Del Río: 14,56%, divididos en dos sub-bloques, podrían buscar nominar uno o dos directores según las alianzas.
El porcentaje de los antiguos miembros del pacto alcanza el 66,12% de las acciones, y todos tienen la opción de aumentar su participación comprando más acciones. Esto mantiene la dinámica de negociación y reconfiguración de poder en el directorio abierta.
Aunque la renovación ordinaria de directorio está prevista para abril de 2026, algunos accionistas podrían solicitar una junta extraordinaria si poseen más del 10% del capital. Esta opción permitiría votar cambios en el directorio antes de la fecha establecida, aunque su viabilidad depende de reunir el quorum necesario para aprobar los cambios.
Vea también: Falabella y Cencosud lideran el retail en 2025
El fin del pacto de accionistas de Falabella marca el inicio de una etapa de mayor dinamismo en la estructura accionaria y en la composición del directorio. Con resultados financieros positivos pero diferencias estratégicas persistentes, los grupos familiares y nuevos accionistas comienzan a planificar alianzas y estrategias de inversión para asegurar su influencia en la compañía.
La próxima renovación de directorio se perfila como un momento decisivo, en el que se definirá quién tendrá el control de la mesa y, por ende, el rumbo futuro de Falabella. Mientras tanto, la compra y venta de acciones continúa, manteniendo a todos los actores atentos a los movimientos de sus competidores internos y a la evolución del mercado de retail chileno.


