La Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile (Subtel) otorgó una nueva concesión de servicio público de telecomunicaciones a Verizon Chile, filial local de la empresa estadounidense Verizon Communications Inc. La autorización se formalizó mediante el decreto Nº 53 del año 2025, publicado en el Diario Oficial, lo que amplía su presencia en el mercado nacional.
Este paso marca un nuevo capítulo en la estrategia de Verizon en Chile, país donde ya tenía presencia legal desde 1999 y donde mantiene dos concesiones previas: una para servicios de transmisión de datos y otra para servicios intermedios de telecomunicaciones. Según informó Subtel, esta expansión busca responder a la creciente demanda de los clientes de Verizon por soluciones integradas de voz y datos.
Una gigante de las telecomunicaciones refuerza su huella en Chile
Verizon Communications Inc., con sede en Nueva York, es uno de los actores más influyentes a nivel mundial en el sector de las telecomunicaciones. Su historia se remonta a la disolución de AT&T a finales del siglo XX, cuando nació como Bell Atlantic Corporation, una de las llamadas “Baby Bells” que surgieron tras los juicios antimonopolio en Estados Unidos.
Desde entonces, la compañía ha crecido de forma sostenida, expandiendo su operación primero a nivel nacional y luego global. Hoy, Verizon provee servicios de datos, voz, video, streaming, soluciones tecnológicas, conectividad para empresas y gobiernos, y posee una de las redes de fibra óptica más grandes del planeta, que conecta a clientes en más de 180 países.
En 2024, Verizon reportó ingresos por US$ 134.738 millones, con un flujo de caja de US$ 36.912 millones y una inversión total de US$ 17.090 millones, lo que da cuenta de su capacidad financiera y operativa para expandirse con solidez a nuevos mercados.
Desde Subtel explicaron que la solicitud de esta nueva autorización fue impulsada por Verizon Chile como parte de su estrategia para ampliar su portafolio de servicios. La idea es complementar sus operaciones actuales con soluciones de voz digital, lo que les permitirá ofrecer un abanico más completo de servicios a clientes corporativos y gubernamentales.
Este permiso no implica una entrada nueva al mercado, sino una ampliación de sus servicios existentes. Verizon ya estaba autorizada para operar en segmentos clave, como el transporte de datos, por lo que el permiso de VoIP simplemente completa su oferta comercial en Chile.
Reacciones
La llegada de un nuevo permiso para Verizon no pasó desapercibida en la industria. En un entorno donde los actores del mercado suelen señalar que hay poco espacio para nuevas empresas, surgieron especulaciones respecto a si esta movida forma parte de una estrategia mayor de expansión, que podría incluir adquisiciones.
Una hipótesis que circuló con fuerza en el sector es que Verizon estaría posicionándose para comprar activos de alguna operadora ya existente, particularmente en un contexto donde Telefónica —matriz de Movistar Chile— avanza en su proceso de desinversión en América Latina. En apenas cinco meses, Telefónica ha vendido negocios en Argentina, Perú, Uruguay, Ecuador y está en proceso de desprenderse de sus operaciones en Colombia.
Chile es uno de los últimos bastiones de Telefónica en la región, y su salida podría abrir una oportunidad para empresas como Verizon que buscan fortalecer su presencia en mercados estratégicos. Sin embargo, expertos del sector destacan que, de ser ese el objetivo, no sería estrictamente necesario obtener una concesión adicional. Verizon podría simplemente adquirir una compañía local que ya cuente con las licencias correspondientes.
Competencia en un mercado consolidado
El mercado chileno de telecomunicaciones es uno de los más desarrollados y competitivos de América Latina. Las principales operadoras cuentan con amplias redes de infraestructura, lo que plantea desafíos para nuevos entrantes que buscan diferenciarse en un entorno altamente concentrado.
Sin embargo, la llegada de Verizon a nuevas áreas de operación podría estimular la competencia, particularmente en sectores como el servicio corporativo de voz IP, donde hay espacio para innovar y ofrecer soluciones más flexibles, seguras y adaptadas a entornos empresariales digitales.
Además, el ingreso de un actor con escala global como Verizon podría incentivar mejoras en infraestructura, precios más competitivos y una mejor experiencia para los usuarios, tanto finales como institucionales.
A partir de esta nueva concesión, Verizon Chile tiene varios caminos posibles de desarrollo. Uno de ellos es avanzar en la integración de servicios de voz IP con su oferta de datos y soluciones tecnológicas, ofreciendo paquetes integrales a empresas que requieren conectividad unificada.
Otra vía, como se ha comentado, es la adquisición de empresas locales que ya operan redes fijas o móviles. Esto le permitiría expandir su base operativa sin depender exclusivamente de licencias nuevas. También podría optar por alianzas estratégicas o joint ventures con actores regionales para aprovechar sinergias y aumentar su alcance.
En cualquiera de estos escenarios, el respaldo técnico y financiero de su casa matriz en Estados Unidos le entrega a Verizon Chile una posición privilegiada para competir y crecer en el mercado nacional.
El valor estratégico de la voz sobre internet
La autorización para operar telefonía basada en protocolo IP (VoIP) le permitirá a Verizon ofrecer soluciones que integran llamadas de voz con plataformas digitales y servicios en la nube. Estas tecnologías son esenciales para empresas que necesitan comunicaciones flexibles, especialmente en entornos híbridos o remotos.
Además, VoIP puede actuar como puerta de entrada para servicios de mayor valor agregado, como videoconferencias, centros de contacto virtuales, automatización de procesos de atención y plataformas colaborativas, donde Verizon tiene amplia experiencia a nivel global.
Este tipo de servicios no solo refuerzan la competitividad de las empresas, sino que también reducen costos y mejoran la eficiencia operativa, lo que representa una ventaja clara frente a las tecnologías tradicionales de telefonía fija.
Desde el punto de vista regulatorio, Subtel mantiene criterios de apertura y competitividad en el sector, siempre que los nuevos operadores cumplan con los requisitos técnicos y legales establecidos. La aprobación de esta concesión es un ejemplo de esa política.
En el caso de Verizon Chile, el cumplimiento de las condiciones fue verificado y documentado en el Diario Oficial, lo que garantiza transparencia en el proceso y asegura que la nueva concesión no compromete las reglas del juego en el mercado.
Vea también: Ventas online del retail logran mejor inicio desde 2021
A pesar de las especulaciones, Subtel no ha emitido comentarios respecto a una posible intención de compra de otras compañías por parte de Verizon, dejando claro que el otorgamiento de esta licencia responde únicamente a una solicitud legítima y regulada.
Una expansión que abre nuevas posibilidades
La concesión otorgada por Subtel a Verizon Chile representa un paso estratégico importante para la compañía en el país, permitiéndole ampliar su portafolio de servicios en un mercado altamente competitivo. Con respaldo internacional, capacidad tecnológica comprobada y solidez financiera, Verizon se posiciona como un actor con potencial para dinamizar el sector, generar innovación y ofrecer nuevas soluciones a clientes corporativos y gubernamentales.
A medida que evoluciona el panorama regional, y con Telefónica reduciendo su presencia en América Latina, Chile podría convertirse en un terreno fértil para nuevas inversiones en telecomunicaciones. La llegada de Verizon a este nuevo segmento refuerza esa posibilidad y pone al mercado local bajo el foco de la industria global.
