El aumento sostenido de los fraudes financieros y los casos de lavado de dinero ha encendido las alarmas en la industria chilena de los medios de pago. En 2024, las denuncias por estafas, transferencias fraudulentas y operaciones sospechosas alcanzaron niveles inéditos, obligando al retail financiero a adoptar medidas coordinadas para contener el fenómeno.
En este contexto, la Asociación del Retail Financiero (ARF) anunció la creación de un Comité de Prevención y Detección de Fraudes y Lavado de Activos, instancia que reunirá a especialistas del sector privado y representantes de las principales empresas del gremio.
El objetivo: fortalecer la detección temprana de delitos, promover mejores prácticas y colaborar directamente con las autoridades fiscalizadoras.
Auge de los fraudes financieros y operaciones sospechosas
El panorama es preocupante. Según la Unidad de Análisis Financiero (UAF), en 2024 se recibieron 17.417 Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS), lo que representa un incremento del 35 % respecto al año anterior.
De esa cifra, 1.279 reportes fueron clasificados con indicios de lavado de activos o financiamiento del terrorismo, un volumen casi cuatro veces superior al registrado en 2023. Todos estos antecedentes fueron remitidos al Ministerio Público para su investigación, lo que da cuenta de la magnitud del desafío que enfrenta el sistema financiero chileno.
El Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) también ha sido testigo del incremento en las denuncias de los usuarios. Durante 2024, el organismo recibió 19.834 reclamos por fraudes financieros, frente a los 9.494 de 2023, lo que equivale a un aumento del 109 %. Los montos involucrados superaron los $275 mil millones, afectando principalmente a clientes de tarjetas de crédito, débito y cuentas digitales.
En tanto, la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) reportó 563.043 reclamos en el sistema financiero durante el mismo período, cifra que representa una caída del 28,5 % respecto de 2023. Sin embargo, los montos denunciados ascendieron a $289.394 millones, un 8,3 % más que el año anterior, lo que demuestra que aunque hay menos casos, los fraudes son más grandes, más sofisticados y de mayor impacto económico.
La respuesta del sector: un comité contra el fraude
Frente a este escenario, el retail financiero chileno decidió reforzar su estrategia institucional. La Asociación del Retail Financiero conformó un comité especializado en prevención y detección de fraudes y lavado de dinero, que actuará como plataforma de coordinación técnica entre las empresas del sector y los organismos reguladores.
El nuevo comité contará con la asesoría del abogado Mauricio Fernández, exdirector de la Unidad de Delitos Económicos (Udelco), quien aportará su experiencia en investigaciones de criminalidad económica. La instancia estará integrada por los gerentes de fraude, cumplimiento y ciberseguridad de las firmas socias del gremio, y trabajará con un enfoque colaborativo para enfrentar la creciente amenaza delictiva.
Cinco ejes de acción
La gestión del comité se organizará en torno a cinco líneas estratégicas diseñadas para abordar integralmente el problema:
- Identificar brechas operativas y tecnológicas en los procesos internos de las empresas para fortalecer sus sistemas de control.
- Proponer mejoras legales a la actual normativa sobre fraude financiero y delitos asociados al lavado de activos.
- Impulsar buenas prácticas empresariales, promoviendo estándares de cumplimiento homogéneos entre los miembros del sector.
- Desarrollar políticas públicas que refuercen la prevención y permitan una coordinación más eficaz con el Estado.
- Fomentar la cooperación con organismos fiscalizadores, como la UAF, CMF, Sernac y el Ministerio Público, a fin de compartir información y generar alertas tempranas ante posibles ilícitos.
Según explicaron desde la ARF, la meta es pasar de la reacción a la anticipación: evitar que los fraudes ocurran mediante un monitoreo constante y una comunicación directa con las autoridades.
Un desafío impulsado por la digitalización
El anuncio del comité se realizó en el marco del Foro Medios de Pago, organizado por la Asociación del Retail Financiero, evento que reúne cada año a representantes del sector público y privado para analizar el desarrollo de los medios de pago electrónicos en Chile.
La masificación de las transacciones digitales, billeteras electrónicas y plataformas fintech ha transformado radicalmente la industria del retail financiero, ofreciendo comodidad y acceso, pero también generando nuevos puntos de vulnerabilidad.
En la instancia participaron autoridades de los Ministerios de Hacienda, Economía y Justicia, además de representantes de la CMF, la UAF, la Superintendencia de Casinos de Juego, la Superintendencia de Insolvencia y Reemprendimiento, el Sernac y la Unidad Especializada de Delitos Económicos, junto a ejecutivos y expertos en ciberseguridad.
Todos coincidieron en que la expansión de los pagos digitales —acelerada por la pandemia y la competencia de nuevas plataformas— exige una actualización urgente del marco normativo y una mayor capacidad de fiscalización.
Fraudes más complejos, montos más altos
El aumento de la sofisticación delictiva es una de las principales preocupaciones del sector. Los fraudes digitales actuales combinan ingeniería social, suplantación de identidad y manipulación de sistemas de verificación, con una velocidad de ejecución que dificulta su detección oportuna.
Expertos en ciberseguridad advierten que las bandas criminales utilizan tecnologías avanzadas, como inteligencia artificial generativa, bots automatizados y deepfakes, para vulnerar controles de autenticación y acceder a información sensible de los usuarios.
“El fraude financiero ya no se limita a transacciones irregulares en tarjetas. Hoy hablamos de redes transnacionales que operan simultáneamente en varios países, ocultando rastros a través de intermediarios y mecanismos de blanqueo digital”, señaló uno de los analistas presentes en el foro.
Este cambio de perfil obliga a las empresas del retail financiero a invertir en herramientas predictivas, inteligencia artificial y sistemas de monitoreo en tiempo real, además de fortalecer la educación de los consumidores, que muchas veces son el primer eslabón de vulnerabilidad.
Promover una cultura preventiva
Desde la Asociación del Retail Financiero destacan que el nuevo comité busca instaurar una cultura de prevención y colaboración en el sector. “Queremos que las empresas compartan información, experiencias y alertas tempranas para proteger a los clientes y mantener la integridad del sistema”, señalaron desde la entidad.
El plan contempla la creación de bases de datos comunes de incidentes, un sistema de alertas de riesgo y la elaboración de protocolos de respuesta inmediata frente a fraudes detectados. También se impulsarán capacitaciones y campañas informativas para los usuarios, enfocadas en prácticas seguras al operar en entornos digitales.
El gremio considera fundamental avanzar hacia un modelo donde las instituciones financieras, fintech y empresas de retail trabajen bajo estándares unificados de ciberseguridad y cumplimiento normativo, compartiendo buenas prácticas y reduciendo los espacios para la comisión de delitos.
Revisión de la ley y propuestas normativas
Otro de los focos del comité será proponer mejoras legales para actualizar la legislación vigente frente a la evolución de los delitos financieros. Actualmente, la normativa sobre fraude, cibercrimen y lavado de activos no contempla de manera integral fenómenos como las criptomonedas, wallets digitales o pagos instantáneos, áreas donde la trazabilidad es más limitada.
Expertos en derecho económico coinciden en que la Ley de Fraudes Financieros requiere una modernización que asigne responsabilidades claras y fortalezca los mecanismos de cooperación entre empresas y reguladores.
La ARF prevé trabajar junto a la CMF, la UAF y el Ministerio de Justicia en la elaboración de propuestas que aborden vacíos normativos, mejoren los protocolos de reporte y simplifiquen los procedimientos de restitución de fondos a las víctimas.
Coordinación público-privada como herramienta clave
El éxito de la estrategia, aseguran los impulsores del comité, dependerá de la coordinación efectiva entre el sector privado y las autoridades públicas. La experiencia internacional demuestra que la lucha contra el lavado de dinero y el fraude financiero requiere intercambio constante de información y monitoreo conjunto entre empresas, fiscalizadores y fuerzas de investigación.
“El fenómeno del lavado de activos no distingue sectores ni fronteras. La única respuesta eficaz es la cooperación. Este comité busca ser un punto de conexión operativo entre las empresas y las agencias estatales”, subrayó Mauricio Fernández, asesor del nuevo organismo.
El abogado enfatizó además la necesidad de incorporar inteligencia artificial y análisis de datos en los sistemas de prevención, ya que los métodos tradicionales resultan insuficientes frente a la velocidad y volumen de las operaciones digitales.
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Con la creación de este comité, el retail financiero chileno da un paso relevante hacia la construcción de un ecosistema más seguro, transparente y confiable. La ARF adelantó que el organismo comenzará a sesionar antes de fin de año y que publicará un informe anual sobre indicadores de fraude y lavado de dinero, con métricas comparativas y propuestas de mejora.
El desafío será permanente: anticiparse al delito, no solo reaccionar ante él. En un entorno donde las transacciones electrónicas son cada vez más masivas y veloces, la prevención se convierte en un factor crítico para sostener la confianza de los usuarios y la estabilidad del sistema financiero.
“El propósito final es proteger al consumidor y asegurar que los medios de pago sigan siendo una herramienta de inclusión y desarrollo, no un canal para la delincuencia”, concluyó la Asociación del Retail Financiero.


